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Cambio climático: tres estados, ciudades y empresas desafían a Donald Trump

California, Nueva York y Washington crearon una alianza para enfrentar el calentamiento global; Michael Bloomberg apareció al frente de una ofensiva para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París

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LA NACION
Viernes 02 de junio de 2017 • 16:30
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WASHINGTON.- Tras la decisión del gobierno de Donald Trump de abandonar el Acuerdo de París, la lucha contra el cambio climático en Estados Unidos quedó en manos de un puñado de estados, más de medio centenar de ciudades, empresas y filántropos del país decididos a desafiar el desplante presidencial al mundo.

California, Nueva York y Washington, tres estados progresistas con gobernadores demócratas, que juntos representan un quinto de la economía del país, crearon la Alianza Climática de Estados Unidos para cumplir con las metas del acuerdo y continuar la lucha contra el calentamiento global. A ellos se sumaron 83 alcaldes.

Y Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York cuando la ciudad fue golpeada por el huracán Sandy, y, ahora, enviado Especial de Naciones Unidas para Ciudades y Cambio Climático, despuntó como la cara visible de un grupo que reunirá a esos estados y ciudades con empresas y presentará un plan ante la ONU.

El One World Trade Center iluminado de verde en apoyo al Acuerdo de París
El One World Trade Center iluminado de verde en apoyo al Acuerdo de París. Foto: AFP / Drew Angerer

"Los estadounidenses no están alejándose del Acuerdo de París. Al contrario, estamos avanzando", dijo Bloomberg, en un comunicado. "Juntos, alcanzaremos los objetivos de reducción de emisiones que los Estados Unidos hizo en París en 2015", prometió.

Esta reacción a la decisión de Trump volvió a dejar al descubierto la grieta ideológica que divide a Estados Unidos, donde los demócratas han levantado la bandera de la lucha contra el calentamiento global, un problema que los republicanos niegan o ningunean.

El vicepresidente, Mike Pence, ni siquiera se preocupó por ocultar esta división en una entrevista con la cadena Fox, en la cual sugirió que el cambio climático era un "tema primordial" de los progresistas.

"Por alguna razón, este tema del cambio climático ha surgido como un tema primordial para la izquierda, en este país y en todo el mundo", dijo Pence.

La Casa Blanca insistió ayer en que el convenio, que, ahora, cuenta con el respaldo de 194 países, representaba un "mal acuerdo" para Estados Unidos. Todos los funcionarios que respondieron preguntas ensayaron malabarismos para eludir el mismo interrogante: ¿cree Trump que el calentamiento es un "invento", como ha dicho antes, o piensa que es un problema real?

"Espero que puedas preguntarle", le dijo a un periodista de la cadena ABC la asesora presidencial, Kellyanne Conway.

Lo mismo hizo el jefe de la Agencia de Protección Ambiental, Scott Pruitt, quien, sin negar el problema, dijo que había "exageradores climáticos".

El mundo respaldó sin discusiones la defensa del medio ambiente. La canciller alemana, Angela Merkel, prometió una "acción más decisiva que nunca", y China, principal emisor de dióxido de carbono del planeta, renovó su compromiso con el acuerdo, y, con ello, su nuevo rótulo de líder global en la lucha ambiental.

Esa reacción global y ofensiva interna en Estados Unidos generó un cauto optimismo tras la decepción por la decisión de Trump, bienvenida en su coalición de votantes y por la mayoría de los republicanos en el Congreso.

Ben Sanderson, investigador del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas (NCAR, según sus siglas en inglés), dijo a LA NACION que aún es prematuro para afirmar cuál será el impacto final de la decisión de Trump, aunque indicó que la reacción global es alentadora porque muestra que el mundo está "unificado".

"Es un momento de incertidumbre", definió. "Dependiendo de la forma en que se desarrolle, puede ser catastrófico si la salida de Estados Unidos provoca una serie de relajaciones en los compromisos de mitigación de otros estados. Pero no hemos visto eso. Si es sólo Estados Unidos, no lo veo como algo terminal para los objetivos del acuerdo de París", completó.

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