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Córdoba: la dura realidad de 200 alumnos de un instituto agrotécnico afectado por la inundación

El Centro de Capacitación Tomas Thomas, en Cavanagh, tiene la mitad de su campo bajo el agua, el tambo diezmado y la huerta con poco rendimiento por la salinidad

Lunes 05 de junio de 2017 • 00:00
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Se complican las actividades cotidianas en el establecimiento
Se complican las actividades cotidianas en el establecimiento. Foto: Escuela Tomas Thomas

CORDOBA.- Los 200 alumnos del Centro de Capacitación Agrotécnica Tomas Thomas, ubicado en Cavanagh (departamento Marcos Juárez, a 340 kilómetros al sudeste de la capital provincial), son otras de las víctimas de las inundaciones y anegamientos que hace tres años afectan a la región. Sus clases prácticas están muy complicadas por el agua, se debieron vender animales, el tambo experimental casi no funciona y la agricultura está reducida al mínimo.

De las 50 hectáreas de campo del instituto, la mitad está bajo el agua. El desborde de la laguna La Blanqueada es el eje de las complicaciones. Hace unos 10 días los productores de la zona se reunieron en asamblea para pedir a la Nación que ejecute una obra "amplia e integral" de canalización. Calculan unas 400.000 hectáreas anegadas; son de las mejores tierras del país, categoría 1 y 2.

El Tomas Thomas es un secundario de gestión privada que paga los salarios docentes con aportes del Estado provincial y su orientación es agropecuaria. Después de siete años de cursado, los alumnos egresan con el título de técnico agrónomo.

Quienes viven en el internado pagan 2700 pesos mensuales y el resto, 280 pesos. La escuela financia parte de su actividad vendiendo el excedente de leche de su tambo y trabajando en el mantenimiento de las banquinas de la zona. Esas dos actividades están alteradas por el agua.

Los alumnos son hijos de familias de la zona que se forman para trabajar en sus campos. Por la mañana cursan las materias tradicionales y, por la tarde, hacen trabajos en el campo. En distintos sectores se ocupan de agricultura, ganadería, tambo y elaboración de productos.

Matías Arias, miembro de la cooperadora, explica a LA NACION que en los últimos dos años la vida cotidiana de la escuela se alteró. "Con la mitad del campo bajo agua se compromete la enseñanza; hay dificultades para llegar al instituto. Un año estuvo cortada la ruta 8 y pusimos un colectivo que daba una vuelta de decenas de kilómetros para que los chicos pudieran venir", explicó.

La ruta nacional 8 estuvo un año interrumpida entre Cavanagh y Corral de Bustos. El mantenimiento de las banquinas -que hace el instituto- está interrumpido porque están cubiertas de agua.

"Por el agua la actividad del tambo es muy poca -continúa Arias-. Tenemos pérdida de pastura, hay vacas sin producción porque no hay con qué darles de comer y vendimos algunos animales". Este año compraron algunos terneros para que las vacas amamantaran de manera de no perder toda la producción.

Durante muchos meses de 2016, el camión que les buscaba el excedente de producción no pasó por las condiciones de los caminos por lo que el instituto se quedó sin esos ingresos. "No teníamos que hacer con la leche; los problemas se sumaban", describe Arias.

Las condiciones del suelo -con las napas entre 70 y 80 centímetros del nivel del suelo- generan mermas en la agricultura y comprometen el rendimiento de la huerta por el alto grado de salinidad de la tierra.

Aunque este año no hubo grandes lluvias, apenas caen unos milímetros la vida diaria se complica. Los campos siguen anegados y los caminos rurales cortados. Desde Recursos Hídricos de la Provincia la semana pasada se comprometieron con la escuela a arreglarle las vías internas del campo y hacer un alcantarillado. Aseguraron que irán al lugar para empezar a trabajar.

Gran parte de las instalaciones del instituto está bajo el agua
Gran parte de las instalaciones del instituto está bajo el agua. Foto: Escuela Tomas Thomas
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