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El doloroso reclamo de las familias de las víctimas

Muchas marcharon, en silencio, para exigir justicia por los femicidios

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LA NACION
Domingo 04 de junio de 2017

Un colectivo con 42 personas de la localidad entrerriana de Santa Elena salió ayer a la madrugada rumbo a Buenos Aires. En él, viajaban Gabriela Rosana Monzón y Gabriel Emanuel López, madre y hermano, respectivamente, de Gisela López, la joven de 19 años que fue encontrada muerta el 10 de mayo del año pasado a 200 metros de su casa. La habían violado y golpeado antes de asesinarla. Ellos, junto a vecinos y familiares, se instalaron en la Plaza del Congreso horas antes de que comenzara la marcha de #NiUnaMenos.

"Vamos a seguir luchando", dice Gabriel. Entre todos, cargan una bandera blanca con fotos de la joven. Alrededor, se escuchan los cánticos de diferentes integrantes de agrupaciones políticos. Hay batucadas, altoparlantes y cientos de banderas de diferentes colores. Se oyen pedidos más universales. Pero la familia de Gisela no tiene nada que ver con eso. En silencio, avanza entre la multitud. "Somos la voz de Gisela. Estar acá da más fuerza", señala su hermano.

Los familiares de López caminan hasta la Plaza de Mayo, como también lo hace Gustavo Melmann, el padre de Natalia, la joven de 15 años que apareció muerta en 2001, luego de ser violada en Miramar. Ahora, es miembro del Consejo Nacional de la Mujer, desde donde lucha para que se haga justicia por su hija.

Detrás, marcha Valeria, de 39 años, que, según cuenta, se separó en 2012 por las situaciones de violencia que vivía a manos del padre de su hijo. Hoy, lucha por recuperar al chico, que vive con su abuela paterna como consecuencia de una decisión judicial. "Mi hijo no lo quiere ver, porque el papá cuando mi hijo tenía dos años le sacó el hombro de lugar en una visita. Desde el 10 de mayo no tengo contacto con mi hijo", dice, con los ojos vidriosos. Y agrega: "En tres oportunidades casi me mata y mi hijo nació antes de tiempo porque me había pegado una piña en la panza. Marcho para que me devuelvan a mi hijo".

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