Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

En la víspera del veredicto, Farré lloró y les pidió perdón a sus hijos

Leyó una carta que les escribió el año pasado y dijo que no podía justificar lo que pasó; las fiscales pidieron al jurado la condena a perpetua; la decisión se sabrá hoy

SEGUIR
LA NACION
Martes 06 de junio de 2017
Farré, flanqueado por sus abogados, poco antes de hablar por primera vez en el juicio
Farré, flanqueado por sus abogados, poco antes de hablar por primera vez en el juicio. Foto: Martín Quintana

Era su última oportunidad de hablar en el juicio. Ya habían terminado los alegatos de clausura del Ministerio Público, la querella y la defensa. El juez Esteban Andrejin, integrante del Tribunal Oral N° 2 de San Isidro, a cargo del debate, le preguntó si quería hacer uso de su derecho a decir las últimas palabras antes del veredicto. Entonces, por primera vez, se escuchó la voz de Fernando Farré, acusado de apuñalar 66 veces y de degollar a su esposa, Claudia Schaefer. Leyó una carta que les escribió a sus tres hijos hace 13 meses. "No puedo explicar y justificar lo que sucedió. El desenlace fue imprevisible", sostuvo. Y en otro tramo de la misiva, al borde del llanto, les pidió perdón y les dijo que los quería.

El jurado popular lo escuchaba con atención. Como nunca antes en el debate, Farré se quebró y lloró. En las cinco audiencias anteriores el acusado no había mostrado señales de conmoverse con los detalles del crimen que cometió el 21 de agosto de 2015 en el country Martindale, de Pilar. El día que mostraron las fotos de la autopsia, una jurado lloró y él ni se inmutó.

"No puedo explicar y justificar lo que sucedió. El desenlace fue imprevisible. Me duele saber lo que pasaron. Ya nada será como antes. Daría mi vida para ser yo el que no esté y que ustedes estén con su madre. Me duele seguir viviendo, pero si yo no estoy sería peor para ustedes", leyó Farré en los últimos tramos de la carta a sus hijos Nicole, de 15 años; Tomás, de 13, y Mark, que tiene 11 y es autista.

Farré también les dijo a sus hijos que cuando tengan ganas y quieran pueden ir a visitarlo en la Unidad Penitencia N° 46, de San Martín. El acusado estaba vestido con el mismo traje que usó desde el primer día de juicio. Pero ayer cambió su camisa celeste por una blanca.

Las dos visiones

Cuatro horas y media antes, la audiencia había comenzado con el alegato de las fiscales Carolina Carballido Calatayud y Laura Zyseskind. Pidieron a los jurados que declaren al acusado culpable del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por violencia de género. "Farré decidió matar a su mujer, y lo decidió sin un grado de piedad y de la forma más cruel" , sostuvo Carballido Calatayud.

Las fiscales se entrenaron de forma especial para el juicio. No es lo mismo alegar ante tres jueces que ante 12 ciudadanos legos en derecho. Recibieron un "coaching" de parte de Andrea López Pisani y Sergio Misuraca, especialistas en oratoria y juicio por jurados.

"Este señor tenía plena conciencia de lo que hizo ese día", afirmó Carballido Calatayud, mientras miraba con intensidad al jurado. Estaba emocionada. Sus allegados contaron a LA NACION que horas antes había soñado que Claudia Schaefer se hacía presentaba en la sala y le decía "ayudame a llorar".

A su turno, la fiscal Zyseskind sostuvo que el crimen fue "premeditado, organizado, planificado y reflexionado". Explicó que el hecho fue premeditado y planificado porque, antes de que Schaefer llegará al country, Farré tomó y guardó, posiblemente en los "múltiples" bolsillos de su campera, los dos cuchillos que usó para apuñalar y degollar a su esposa. "Cuando Claudia no le sirvió más para la foto familiar la mató. Este femicidio es de manual y a sangre fría", concluyó.

Después fue el turno de los abogados Jorge Sandro y Gustavo Posleman, que representan a la familia de la víctima. "Farré comprendía la criminalidad del acto que tenía planeado. Conocía las consecuencias del crimen", explicó Sandro.

Los alegatos fueron cerrados por los defensores del acusado, María Inés Bergamini Urquiza y Adrián Tenca, quien intentó refutar ante el jurado que el homicidio hubiese sido planificado y premeditado. "Surgió de un modo espontáneo y brutal. Farré no es el monstruo que les quisieron presentar", afirmó el abogado. Agregó que el día del crimen su cliente tuvo un "brote emocional" después de que la víctima llegó al country.

"Si hubiese estado planificado se habría hecho del arma mucho antes", afirmó Tenca. El abogado defensor sugirió, incluso, que Farré podría haber matado a su mujer de una forma más sutil. "Si lo hubiese planeado podría haber contratado a un sicario", sostuvo.

De inmediato, Tenca miró fijamente al jurado y dijo: "No se dejen llevar por lo que dicen los periodistas. Farré estaba enfermo y no comprendía la criminalidad de sus actos. No se dejen llevar por el voto de la mayoría, deben votar según cómo piense cada uno. No sientan vergüenza si creen que Farré actuó de forma inimputable".

Hoy, a partir de las 9, el juez Andrejin les dará una serie de instrucciones a los jurados, que después se retirarán a deliberar. Tienen hasta 48 horas. Para que Farré sea condenado a prisión perpetua (que él cometió el homicidio no está en discusión) se necesitan los 12 votos. Una decisión por unanimidad.

"Su veredicto debe ser justo, no ejemplar", cerró Tenca antes de irse. La defensa se juega a que el jurado declare a Farré inimputable o, a lo sumo, que interprete que actuó bajo emoción violenta, lo que supone una pena atenuada para el homicidio calificado: 10 a 25 años. Los 12 ciudadanos que decidirán el futuro de Farré tienen otras dos opciones: homicidio calificado por el vínculo o doblemente calificado, por el vínculo y por ser un femicidio.

En esta nota:
Te puede interesar