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El primero de nuestro linaje: el Homo sapiens habría aparecido 100.000 años antes de lo que se pensaba

Hallaron fósiles y herramientas de piedra de 300.000 años de antigüedad en el norte de África

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LA NACION
Miércoles 07 de junio de 2017 • 14:25
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Hace décadas que el sitio de Jebel Irhoud, en Marruecos, a unos 100 km de Marrakech, intrigaba a los paleoantropólogos. En los años sesenta, trabajadores de una explotación minera habían encontrado un cráneo y otros restos fósiles que habían entregado al médico de la empresa, y éste a su vez, a un profesor de la Universidad de Rabat que lo introdujo al mundo académico.

Inicialmente, se creyó que esos fósiles databan de hace unos 40.000 años y que pertenecían a una forma africana de los neandertales. Pero había piezas que no cabían en el rompecabezas. Entre los individuos recuperados había un mosaico de características morfológicas dispares: algunas eran modernas y otras, más primitivas.

La mandíbula recuperada corresponde a un adulto casi completo, del sitio de Jebel Irhoud
La mandíbula recuperada corresponde a un adulto casi completo, del sitio de Jebel Irhoud. Foto: Jean-Jacques Hublin, MPI-EVA, Leipzig

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Ahora, investigadores de un equipo internacional liderado por el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, de Alemania, volvieron a visitar el lugar y encontraron nuevos fragmentos fósiles de humanos primitivos y herramientas de piedra que pintan una realidad muy diferente. Ellos postulan en dos trabajos que hoy publica Nature que los estratos en los que fueron encontrados estos restos tienen en realidad una antigüedad de entre 300.000 y 350.000 años, y que representan los fósiles más tempranos de Homo sapiens que se hayan descubierto. Estas evidencias, destacan, respaldan la hipótesis de una evolución "panafricana" de los humanos modernos.

"Para nosotros no hubo un «Jardín del Edén» en el sudeste del continente, sino una evolución simultánea en varios puntos", afirmó Jean-Jacques Hublin, director del citado instituto, durante una teleconferencia global organizada por la revista científica.

"Por ahora, éste es el ejemplo más antiguo con que contamos de Homo sapiens", aseguró via correo electrónico Shannon Mc Pherron, último autor del segundo estudio.

Jean-Jacques Hublin al ver por primera vez los fósiles, apunta hacia el cráneo humano
Jean-Jacques Hublin al ver por primera vez los fósiles, apunta hacia el cráneo humano. Foto: Shannon McPherron, MPI EVA Leipzig

Hasta ahora, los fósiles más antiguos atribuídos a Homo sapiens modernos se habían encontrado en el sudeste de Africa y tenían alrededor de 195.000 años, pero se discutía si la biología humana había surgido rápidamente en ese momento, o si había evolucionado lentamente a lo largo de los últimos 400.000 años. Estos trabajos parecen inclinar la balanza hacia el segundo punto de vista.

"Hoy, una sola especie de humanos domina la Tierra, pero si nos movemos hacia atrás en el tiempo, encontramos una variedad de homínidos, como los neandertals, los denisovanos, los floresiensis (llamados "hobbits")... -dijo Jean-Jacques Hublin -. Una gran pregunta de la paleontropología es qué nos hizo tan especiales como para salir de África y desplazar a otros homínidos. Otra, cómo y dónde emergió nuestra especie. Todas las evidencias apuntan a un origen africano, y el consenso era que eso había ocurrido hace 200.000 años en el este de África, una suerte de «Jardín del Edén». Nuestros resultados desafían esta idea de muchas maneras: la fecha de aparición, y las condiciones geográficas y evolutivas de las formas tempranas de Homo sapiens."

Los científicos encontraron restos de por lo menos cinco individuos: tres adultos, un adolescente y un chico de unos cinco a ocho años.

"Ofrecen una combinación de rasgos muy avanzados, como la cara y la dentición, y más antiguos, como la forma endocraniana -detalló Hublin-. Nos dan una imagen más compleja del surgimiento de nuestra especie. Algunos de ellos habrían aparecido de repente y otros se habrían formado lentamente. Ésta es también la conclusión de la paleogenética, que sugiere que en ese tiempo también se produjeron varias mutaciones que afectaron la conectividad y el desarrollo del cerebro."

Sin embargo, subrayaron que esto no quiere decir que Marruecos haya sido la cuna de la humanidad, sino que hace 300.000 años formas muy tempranas de Homo sapiens, pero que no eran humanos modernos, ya se habían dispersado por África. Y eso fue facilitado por el hecho de que en esa época el continente no tenía las características de la actualidad. No existía el desierto del Sahara como lo conocemos hoy y había muchas conexiones entre las distintas regiones del continente.

Algunas de las herramientas de piedra de Jebel Irhoud
Algunas de las herramientas de piedra de Jebel Irhoud. Foto: Mohammed Kamal, MPI EVA Leipzig

"Es posible que haya habido un centro desde donde los Homo sapiens se irradiaron al resto del continente, pero no tenemos forma de saber cuál fue. Lo que pensamos es que la evolución de Homo sapiens a humanos se dio por una lenta acumulación de rasgos. Y que las formas tempranas de Homo sapiens estaban presentes en toda Africa, y que evolucionaron hacia otras más complejas", afirmó Hublin.

Según explicó via email Chris Stringer, del Departamento de Ciencias de la Tierra del Museo de Historia Natural de Londres, que firma un comentario sobre el hallazgo en la misma edición de la revista, "muchos investigadores aceptan que los fósiles de Omo Kibish y Herto, en Etiopía, que tienen 150.000 y 200.000 años de antigüedad, representan los miembros más tempranos de nuestra especie. Sin embargo, está creciendo la evidencia a partir de fósiles y de estudios genéticos de que los linajes de los modernos humanos y los neandertales se separaron por lo menos hace 500.000 años".

"A mi modo de ver, esa fecha de divergencia debería marcar el origen de estos dos grupos -agregó-. Hay buenas evidencias para los neandertales, porque los fósiles de Sima de los Huesos, en Atapuerca, pueden ahora datarse hace alrededor de 430.000 años."

Y concluyó: "Estos hallazgos representan hoy la más antigua asociación de miembros probables del linaje del Homo sapiens con herramientas del períodos paleolítico medio, y desplazan a Marruecos de los supuestos arrabales de la evolución de nuestra especie a una posición prominente".

La visión de investigadores argentinos

"Estos dos trabajos son realmente espectaculares y de un alto impacto para la antropología física y la arqueología -evaluó el doctor José Alberto Cocilovo, antropólogo biológico del Conicet y la Universidad Nacional de Rio Cuarto-. Los métodos y las técnicas de investigación son impecables y abrumadoras las pruebas del descubrimiento que establece una mayor antigüedad del Período Paleolítico Medio y del origen del hombre moderno (entre 200.000 y 300.000 años). Los recursos técnicos empleados son los más modernos disponibles en la actualidad. También es inteligente y apropiada la presentación del descubrimiento en dos textos: uno dedicado a los temas bioantropológicos, y otro a las cuestiones relacionadas con la excavación y fechados."

Por su parte, el doctor Iván Pérez, investigador del Conicet en el Museo de La Plata, explica que Hublin ya había publicado un análisis de parte de estos cráneos en 1992. "Ahora Hublin y colaboradores muestran, usando técnicas modernas, que los cráneos de Jebel Irhoud presentan características similares a los humanos modernos (nosotros) en el esqueleto facial (la cara) y los dientes, mientras que el neurocráneo es diferente. Este último presenta características similares a otras especies de Homo, aunque no se superpone en el espacio de forma con ninguna de ellas, lo que es interesante -detalla-.En este punto los autores subrayan que estos especímenes de humanos modernos tempranos se diferencian de los otros conocidos hasta el presente fechados en cerca de 150 a 200 mil años. Esto sugiere que la diversidad humana fue grande en los últimos 300 mil años, en concordancia con lo que vienen sugiriendo los análisis de ADN antiguo. Los análisis de ADN moderno también están sugiriendo esto. Este resultado para mí es el más interesante, ¡aunque los autores no se detienen mucho en el tema! Los autores también subrayan que el surgimiento de un neurocráneo como el nuestro podría ser un fenómeno relativamente tardío y rápido (en términos evolutivos, claro)."

Pérez también destaca que lo que hace reevaluar morfológicamente los especímenes de Jebel Irhoud, y por lo cual aparecen publicados en Nature, es que con nuevas excavaciones y análisis efectuados por McPherron y Hublin pudieron extender hacia el pasado una edad mínima que había por fechado radiométrico de 160 mil años. "Los autores proponen que la datación del conjunto arqueológico más los restos humanos debería estar cerca de 315.000 años -explica-. Ellos usan un método de termoluminiscencia que ha sido criticado porque puede tener errores y arrojar edades poco precisas. Pero los autores hacen un análisis muy cuidadoso para asegurarse de que tienen una edad confiable. Además, aportan edades basadas en otros métodos, como resonancia de spin electrónico (ERS) combinado con decaimiento de uranio, estratigrafía, fechados indirectos por isótopos. Todos estos métodos coinciden en que el conjunto podría tener edades superiores a 280 mil años. Creo que en esto último está el punto fuerte del trabajo."

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