Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Pablo Massey, el deportista

Siempre cerca de la cocina, el ociólogo experto de la semana también lleva una rutina colmada de aire libre

Miércoles 07 de junio de 2017 • 20:37
0
Pablo Massey, el ociólogo experto de la semana
Pablo Massey, el ociólogo experto de la semana.

Es una radiante mañana otoñal, de esas que a Pablo Massey le gusta disfrutar en el Lawn Tennis Club. "Cada vez que vengo, me admiro de lo lindo y del privilegio que es tener un lugar así. Es todo verde, es grande, la vista no tiene un freno. Me descansa mucho", cuenta sobre su rutina tenística que respeta religiosamente dos veces a la semana. "Me encanta cuando no hay gente, ahí aprovecho y me quedo un rato después de jugar", describe. La actividad física lo acompaña todos los días, pues hacer ejercicio es lo primero que hace por la mañana. Gimnasio, running, aparatos y natación son sus elecciones más frecuentes. "Me hace mucho bien empezar el día así", dice. La jornada continúa en el Barrio Chino, que el chef frecuenta en busca de inspiración. "Hoy es un buen día, hoy entran pescados", anuncia, ansioso. Probablemente compre alguno y lo lleve a La Panadería de Pablo para idear algo junto con Rodrigo Da Costa, el jefe de cocina.

El mercado también es escenario de su amistad con el Zorro von Quintiero, allí comparten charlas y planifican la próxima aventura. La dupla se ha encontrado en Miami, Nueva York, Londres, y este año tiene la mira en Italia. Un gran viaje que hicieron juntos fue a la capital británica, para el concierto por el 50° aniversario de los Rolling Stones en el O2 Arena. "El estadio es una cosa fuera de serie y el palco al que nos invitaron fue un privilegio total. Una experiencia verdaderamente espectacular", recuerda. En lo que a vacaciones respecta, la bici es protagonista. "La última pedaleada buena que hice fue en París: todo por Champs-Élysées y Bois de Boulogne hasta la Fundación Louis Vuitton. Nunca pensé que iba a ver algo tan increíble como ese edificio. Un programón".

Y cuando el tiempo se lo permite, la escapada predilecta es el campo. Su compañera campestre más fiel es su hija Juana. "Es una fanática, me acompaña a buscar huevos al gallinero, salimos a caminar, vamos a ver los caballos, andamos en bici". A Pablo le encanta manejar y a ella, viajar con su papá, por lo que son una buena combinación rutera. "Juana es muy entusiasta, le gustan muchas cosas", describe. La pequeña de 13 años es habitué de La Panadería, donde se instala, sola o con amigas, a comer, estudiar o simplemente estar con su papá. Les gusta ir juntos al Malba y opinar sobre las obras expuestas. "La escucho mucho, valoro su punto de vista". Con su mamá, sus hermanos y sus sobrinas también tiene mucho contacto, y para el clan Massey el campo es el lugar de encuentro. Los programas sociales y con amigos son otra asiduidad, aunque volver a su casa siempre es una excelente opción. "Me gusta llegar al final del día y cocinarme algo", explica.

A Pablo se lo puede encontrar todos los mediodías en su restaurante, adonde se lleva algún libro para hojear, de esos que tiene en la biblioteca y nunca llega a leer. "Paso mucho tiempo en La Panadería, es un muy lindo lugar", asegura. Últimamente ha volcado mucho de su tiempo libre en su segundo libro. "Me daba un poco de vértigo y superó mis expectativas, el proceso fue increíble", cuenta. "Todas las veces que quise hacer un libro, no pude. Y cuando menos pensé, lo pude hacer", concluye con una sonrisa.

Ping Pong

¿Tu lugar en el mundo? Es acá, en Argentina. Me encantaría que fuera un país menos ingrato. No lo digo por mí, sino por muchas personas que han hecho mucho por Argentina en un montón de situaciones y quisiera que tuvieran más reconocimiento. Creo que acá hay lugares maravillosos que todavía no conozco. Es un pendiente importante que tengo, conocer más este país.

¿La primera receta que inventaste? Las primeras cosas verdaderamente bien hechas, que hice con fundamento, fueron para mi restaurante en Las Cañitas. Antes de eso, lo demás no tenía mucho sustento, eran cosas que podrían estar más o menos ricas, pero no tenían una estructura. El restaurante cumpliría 20 años en octubre y venimos diciendo de hacer una comida aniversario. En el menú había platos que hoy siguen siendo igual de modernos.

¿Una fobia o miedo? No tengo. Supongo que quedarte encerrado en un ascensor no es muy agradable... (ríe). Me encanta viajar, no tengo problema con el avión, he volado en planeador, en ultraliviano. No sé si me haría el excéntrico tirándome de un paracaídas. Una vez lo acompañé a un amigo a tirarse y no fue una experiencia muy buena, iba en el avión con la puerta abierta, sin cinturón y agarrado del fuselaje. Pero nunca digas nunca.

¿Tres cosas que nunca pueden faltar en tu heladera? Me parece que nunca faltan (o por lo menos trato de que no falten) un par de quesos, verduras y un vino blanco.

¿Una comida que no te guste? No tengo ninguna fobia con la comida. Lo primero que se me ocurre son las orejas de chancho y las patas de gallina que venden en el mercado chino. La verdad es que no me tientan, pero las podría probar. Me llaman la atención las cosas que no conozco, en vez de no gustarme. En México hay tacos de ojo de cabra, tampoco sé si me los comería.

¿Un viaje pendiente? México, me encantaría recorrerlo en auto. Nunca estuve y me llama mucho la atención. Me encanta la comida mexicana, tiene unos paisajes bárbaros, muy buenas olas, y nunca me hice el tiempo para ir. Quisiera conocer Tulum.

¿Algo de lo que estás orgulloso? De las cosas que hice. Mi carrera, mis libros, mis restaurantes, el trabajo que tengo, la gente con la que trabajo, la familia que me rodea. Estoy muy contento.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas