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El parlamento japonés allanó el camino para que el emperador Akihito pueda abdicar

Se aprobó una ley que le permite ceder el trono a su hijo mayor, Nahuhito pero recién lo haría en 2019

Jueves 08 de junio de 2017 • 23:21
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Akihito, el emperador de Japón
Akihito, el emperador de Japón. Foto: AP

El Parlamento japonés aprobó este viernes una ley que permite al emperador Akihito abandonar el trono, allanando el camino a la primera abdicación en Japón en más de 200 años. Según la prensa japonesa, no se espera una abdicación hasta por lo menos fines de 2018. Si todo se desarrolla como está previsto, Akihito cedería a su hijo el trono del Crisantemo a principios de 2019.

Según varias encuestas, 90% de los japoneses considera necesario autorizar al emperador a abdicar. La ley promulgada hoy, lo habilita exclusivamente a él a ceder el trono a su hijo en una fecha fijada por decreto, en un plazo de tres años tras su promulgación. El texto había sido aprobado hace una semana en la cámara baja y recibió este viernes la aprobación del Senado.

En 2016 había admitido la dificultad que tenía para ejercer su cargo en un video y su "incapacidad" de mantener su papel de "símbolo de la nación y la unidad del pueblo". En ese entonces, había dejado abierta la posibilidad de una abdicación en favor de su hijo mayor, el príncipe Naruhito.

Sin embargo, en virtud de la ley por la que se rige la Casa Imperial, el emperador de Japón no está autorizado a abandonar el trono en vida, opción que quedó ahora excepcionalmente abierta. Por su parte, el príncipe Naruhito dijo en febrero pasado que está dispuesto a asumir las funciones de su padre.

La existencia de esta ley especial no cambia el hecho de que la regla fundamental siga siendo la legislación de la Casa imperial, que establece los derechos y deberes del emperador y su familia.

Akihito, hijo de Hirohito, subió al trono en enero de 1989, justo después de la muerte de su padre, quien había visto cambiar su estatuto en 1947 con la entrada en vigor de una nueva Constitución redactada por los ocupantes estadounidenses tras la Segunda Guerra Mundial.

La forma en que el emperador Akihito manifestó sus inquietudes sobre sus capacidades para asumir el papel fue interpretada como una voluntad de ser despojado de sus pesadas tareas: firmar miles de documentos, asistir a decenas de celebraciones y realizar varios viajes por año.

El verano pasado, inmediatamente después de la difusión del mensaje por televisión en el que Akihito manifestó inquietudes vinculadas con la vejez, el primer ministro Shinzo Abe había dicho tomarse "en serio esas palabras y desear un debate sereno" sobre la delicada cuestión.

Agencia AFP

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