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Tiroteo en Virginia: los vecinos describen "una zona de guerra"

Del Ray, el barrio de Alexandria, Virginia, donde ocurrió el tiroteo es una zona residencial apacible a 20 minutos de Washington; sus residentes pensaron que los disparos era en realidad el ruido de una obra en construcción o petardos

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LA NACION
Miércoles 14 de junio de 2017 • 16:14
Un tiroteo en Virginia causó pánico
Un tiroteo en Virginia causó pánico. Foto: AFP / Win McNamee
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ALEXANDRIA (Virginia).- La práctica de béisbol de los legisladores republicanos llegaba a su fin, alrededor de las 7 de la mañana de un día húmedo y caluroso, cuando comenzaron los disparos . Los vecinos pensaron que eran petardos, o el ruido de una obra en construcción. Pero el mismo sonido se repitió una, y otra, y otra vez.

"Sonaba como si fuera una zona de guerra", dijo a LA NACION Scott G., 35 años, un militar herido en Afganistán.

Scott G. bebía su primer café de la mañana junto a su prometida, Kendra Newman, en el patio trasero de su casa cuando el hombre identificado por las autoridades como el tirador, James T. Hodgkinson, un hombre de 66 años, abrió fuego con su rifle hacia el campo de béisbol en Alexandria, Virginia, repleto de legisladores republicanos.

"Escuchamos los disparos, y pensé que era una construcción o algo así, pero inmediatamente quedó claro que era una balacera. No disparos desde un arma. Una balacera", agregó Scott G.. El tiroteo, dijo, duró "unos seis u ocho minutos". Agarró su celular, y a las 7.08 llamó al 911.

Newman también reaccionó al principio con confusión. "Al principio sonaba como uno de esos petardos en el 4 de julio. Pero cuando siguió, y siguió, y siguió durante unos buenos diez minutos fue bastante claro lo que estaba sucediendo", agregó.

Uno de los hombres en el campo de béisbol era Steve Scalise, el coordinador de la bancada republicana de la Cámara de Representantes. Al ser el legislador de mayor rango detrás del presidente de la Cámara, Paul Ryan, y el líder de la bancada oficialista, Kevin McCarthy, Scalise llegó al juego acompañado por agentes de la Policía Capitalina, que devolvieron el fuego y "evitaron una masacre", según el senador republicano, Rand Paul.

Roger Williams fue uno de los cinco heridos en el ataque
Roger Williams fue uno de los cinco heridos en el ataque. Foto: AFP / Alex Wong

Del Ray, el barrio donde ocurrió el tiroteo, es un suburbio de calles tranquilas, arboladas, bordeadas con casas de dos pisos con frente de madera o ladrillo visto, amplios jardines y las típicas galerías donde cuelga un columpio para sentarse a pasar la tarde. En varias casas se ven colgando banderas estadounidenses.

Los vecinos describen al barrio como un lugar idílico, con buenas escuelas, restaurantes, cafés y bares a apenas 20 minutos de Washington y 15 minutos del Pentágono. Unas horas después del tiroteo, mientras la policía acordonaba el lugar, incluido un patio de juego pegado al campo de béisbol, varios vecinos trotaban o paseaban a su perro entre los periodistas y las cámaras de televisión.

La balacera lo convirtió en epicentro del pánico.

"Mi esposa me despertó y me dijo 'algo sucedió'. Me levanté, bajé las escaleras, abrí la puerta y miré hacia el campo y vi un cuerpo al que asistían. Después lo movieron lejos para que el helicóptero pudiera aterrizar, lo trajeron de vuelta y lo pusieron en el helicóptero", relató John Patrick, 40, quien vive con su esposa y su hija de dos años frente al lugar de la balacera.

"No pensé que era un tiroteo. Me pareció que era sólo un trabajo de construcción, porque eso es lo que pasa en esta zona. Es una locura, es loco lo que pasó, pero no me va a hacer pensar que el parque ya no es seguro. Fue un ataque calculado", agregó.

Marian McLean, una mujer de 68 años que vive desde 20 en Del Ray, se despertó por los disparos, pero también pensó que era el ruido que llegaba de una obra. Preparo café, salió a buscar el periódico y vio lo que ocurría frente a sus ojos: policías, corridas, gente fuera de sus casas mirando. Un vecino le contó lo que había sucedido.

"Es horrible sentir ... ¿cómo puede suceder esto aquí? Esto es cosas que suceden en otros lugares", afirmó. Luego agregó: "Este es un barrio muy familiar, hay parejas jóvenes casadas con hijos menores de seis años, paseando por su perro por la calle. Es realmente un barrio chico y dulce para vivir."

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