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Pablo García. "Es más caro un día de mercadería parada en la Aduana que un punto de arancel"

El presidente del BICE dijo que el principal objetivo es que cada vez más pymes tengan acceso al crédito y que no está mal financiarse, sino hacerlo de modo deficiente

Jueves 15 de junio de 2017
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El costo más grande del comercio exterior hoy, es la burocracia pública, la dificultad para exportar, para importar, los tiempos de aduana, los trámites." El que habla es Pablo García, presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). Durante una entrevista con la nacion se refirió al nuevo enfoque con el que están trabajando para que cada vez más pymes tengan acceso al crédito y herramientas que impulsen su comercio exterior.

-¿Cuál es el rol actual del BICE?

-Ser un banco de desarrollo que tiene como función primordial completar mercados. La idea no es competir con los bancos comerciales sino hacer lo que esos bancos no hacen, encontrar nichos donde no están funcionando.

-¿Por ejemplo?

-Tenemos dos objetivos grandes: enfocarnos en el financiamiento para pymes -trabajamos en todo el ciclo de la empresa, desde que nace, se bancariza y comienza a exportar, y tenemos también líneas nuevas de internacionalización, cuando una empresa ya creció, exportó y se quiere expandir en el exterior-, y en financiar la producción y el comercio exterior a largo plazo.

En nuestro diagnóstico, los bancos hoy te financian a corto plazo, dos, tres meses con depósitos a la vista, plazo fijo. Queremos es que se acostumbren a prestar a largo plazo y para eso les cubrimos el descalce, pero ellos toman el riesgo de largo plazo. También participamos en financiamientos directos de largo plazo, tomando los tramos largos. Por ejemplo si hay una operación de un monto muy grande, de US$50 millones, que necesita 7 años de plazo, intentamos ir con otros bancos y sindicar la operación y podemos llegar a tomar el tramo más largo.

-¿Qué instrumentos brindan para el comercio exterior?

-Recientemente lanzamos Impulsa Comex, que está destinada a líneas de pre y post financiación de exportaciones con una tasa fija de 1,5%, donde apuntamos a promover el desarrollo productivo del país mediante la asistencia financiera a pymes que aún no lograron acceder a mercados internacionales y el apoyo a las grandes empresas que necesitan más financiamiento para crecer.

Otra herramienta que ofrecemos es el forfaiting. Había empresas que salían a exportar su producto, con precio y calidad pero no tenían financiamiento para ofrecer a sus potenciales clientes, y en el exterior si no vas con financiamiento es muy difícil competir. Especialmente en la comercialización de bienes de capital, plantas llave en mano, en las licitaciones quedaban afuera por no contar con financiamiento. Esto era algo que no se podía hacer en la Argentina porque había que liquidar las exportaciones en un mes.

Trabajamos con la Secretaría de Comercio y el Banco Central para tratar de cambiar el plazo. Primero logramos que lo extiendan a 5 años y ahora a 10. Así, con el forfaiting, al exportador argentino en el momento que hace la exportación, les descontamos la carta de crédito y nos quedamos con la deuda del importador.

-¿Qué ventajas tiene el sistema?

-Dos: la primera, el exportador dentro de su oferta de producto puede ofrecer financiamiento a sus clientes del exterior. La segunda, nos quedamos con la deuda de su importador. No es deuda para él.

-¿Con qué países trabajanpara que las pymes puedan usar el forfaiting?

-Lo lanzamos hace poco y como en las operaciones de forfaiting el exportador nos pide una cotización, negocia con el importador y demás, es todo un proceso. En general, en los países donde somos más competitivos es más complicado el tema del banco confirmador. En Centroamérica, por ejemplo, estamos avanzando con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para que nos salga de confirmador. Ahí creemos que hay una oportunidad. Vemos también algunos países del Este Asiático y en África, que es donde hay más demanda.

-Cuando se habla de competitividad, generalmente se hace foco en el tipo de cambio, ¿cómo lo ve?

-La competitividad tiene muchos factores. Si uno lo mira el tipo de cambio a largo plazo, la Argentina tiene períodos de apreciación y depreciación. La cuestión es cómo se genera competitividad sistémica a largo plazo. Eso tiene que ver con cuestiones inherentes a la propia empresa y a otras donde el Estado tiene un rol que jugar.

En términos de comercio exterior, por un lado está todo lo que tiene que ver con la política arancelaria pero más allá de eso, el costo más grande que tenemos hoy es la burocracia pública, la dificultad para exportar, para importar, los tiempos de aduana, los trámites. Y ahí la iniciativa más importante que hay es la de la Ventanilla Unica de Comercio Exterior (VUCE). Es un cambio paradigmático. Hoy es mucho más caro tener por un día la mercadería parada en la aduana que un punto de arancel. El costo financiero, en ese sentido, es muy fuerte.

Otra cuestión que tiene que ver también con lo que está haciendo el Estado, y que influye dentro de la competitividad, es el financiamiento. Cómo hacemos para poder poner en manos del exportador un financiamiento que sea apropiado. Y ahí están todas estas cuestiones normativas que cambiamos para que exista, por caso, el forfaiting y otras como los seguros de créditos a la exportación que hicimos en España.

-Participó de la gira presidencial a España, ¿cuál fue el resultado?

-Logramos varias cosas. Lo más relevante desde el punto de vista del comercio exterior es que cerramos un acuerdo con la Compañía Española de Seguros de Crédito de Exportación para que nos califique y a su vez nosotros poder prestarle a las pymes. El objetivo es poder pasarle a la pyme argentina el costo de financiamiento europeo. Hoy una empresa en España se financia a 7 años a 1,5%. Funciona así: tenés una PYME que quiere hacer un proyecto de inversión, por ejemplo, poner un molino de generación de viento para autoabastecimiento, y las aspas que necesita son de origen español. El BICE le hace un préstamo a esta empresa, y nosotros tomamos el riesgo Pyme, y el banco español, nos presta a nosotros. El Cesce le dará un seguro al banco español y éste, a su vez, le prestará al BICE a las mismas tasas que le presta a las empresas españolas. Entonces le podemos traspasar ese costo de financiamiento más barato a las pymes. Eso queremos replicarlo con otros países.

-¿A qué apunta el programa Primer Crédito Pyme que lanzaron en 2016?

-Lo diseñamos pensando en tres problemas. Las pymes que hoy no están tomando financiamiento, se autofinancian o se financian en el mercado informal, lo hacen porque no tienen garantías, porque es muy caro o porque les prestan a corto plazo, y porque es muy engorroso el proceso. Entonces en este crédito, en vez de mirar a la empresa desde el punto de vista patrimonial -cómo está su hoja de balance- empezamos a verla en función de su flujo de negocios. Muchas de estas operaciones las hacemos a sola firma, es decir, a confianza, sin garantías. En aquellas que son más riesgosas trabajamos mucho con las sociedades de garantía recíprocas.

El segundo tema que tiene que ver con las tasas y los plazos. Lo que hicimos fue prestar con un techo. La tasa máxima que pagará la empresa es de 16% y después una tasa variable que se va a 4,5%. Si la tasa de interés va por debajo de ese techo, automáticamente pasan a pagar la tasa más barata, así no tienen que renegociar. Damos hasta 7 años de plazo, con 2 años de gracia.

Y el tercer tema es que lo hicimos fácil. Se solicita el crédito por internet y hacemos la calificación. Una vez que pre-aprobamos el préstamo, tenemos un equipo que los llama para el seguimiento.

-Muchas pymes suelen sentirse orgullosas de financiarsecon capital propio y tienen cierta cautela al acercarse a los bancos. ¿Es una percepción correcta?

-Es algo muy interesante. Se trata de una cuestión de educación financiera. Lo que hicieron fue crecer mucho más despacio y más caro, es cultural. No está mal financiarse, lo que está mal es financiarse deficientemente. Como respuesta lanzaremos en breve, una suerte de universidad virtual para pymes con cursos gratuitos especializados sobre cómo armar una carpeta crediticia, un flujo de negocios, un plan de expansión, qué son los incoterms, cómo se hace una carta de crédito, etc.

El 72% de las operaciones que aprobamos son en el interior. Tenemos muchas operaciones que son en lugares donde no tenemos oficinas. Poder acceder a través de internet y hacerlo fácil, funciona muy bien, federaliza y democratiza el acceso.

-¿Cuáles son los desafíos del BICE a futuro?

-Para este año tenemos una meta de crecimiento súper fuerte. El año pasado crecimos 158%. Cuando tomamos el banco los desembolsos eran muy pocos, rondaban los 2600 millones aproximadamente y lo llevamos a 6500 millones.

Para este año, planteamos duplicar el monto, terminar en más de 13.500 millones. La buena noticia es que para esa meta que tenemos de desembolso, ya tenemos el fondeo, ahora el desafío es colocar esos recursos. Ya desde la última parte del año pasado y la primera de este año, los desembolsos de inversión empezaron a crecer.

Y el segundo desafío es consolidar el rol del banco, que sea un banco de desarrollo con un foco muy fuerte en todo lo que tiene que ver con comercio exterior.

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