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Walter Perazzo, DT de Aldosivi: "Ganarles a los grandes no es imposible"

"Desde hace 15 días que los jugadores están pensando en Boca", dice el entrenador del equipo marplatense, que pelea por eludir el descenso

Jueves 15 de junio de 2017
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LA NACION
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Perazzo: "Antes de jugar con los tres grandes, firmaba sacar un punto en cada uno de esos partidos"
Perazzo: "Antes de jugar con los tres grandes, firmaba sacar un punto en cada uno de esos partidos". Foto: LA NACION / Patricio Pidal/AFV

A veces, la soledad estimula, despierta los sentidos. Walter Perazzo , el técnico de Aldosivi , hace un mes que vive encerrado en un hotel de Mar del Plata rodeado de tácticas y estrategias en su cabeza, mientras maquilla otros placeres, como la cocina. "Es un cable a tierra, mientras pienso en cómo parar al equipo. Tengo varios platos buenos: mi hijo me pide siempre el pollo a la crema con mostaza y vino blanco. La milanesa napolitana no falla, con batata frita o al horno", se relame. En pocos días, se mudará a un departamento de la elegante calle Güemes, pero lo que verdaderamente precisa es a Martin, su hijo de 13 años, y a Roxana, su mujer 'de toda la vida'. "Soy casero, familiero, me gusta estar mucho en casa. Lo mejor de estar solo es que me siento sin tanta culpa, porque tengo que dedicarme al 100 por ciento al fútbol. Me dediqué a full a Aldosivi, a hacer una radiografía de lo que pasaba. Y de cómo salir", asume el DT, de 54 años, que transformó el pesimismo del derrumbe en el vértigo de la esperanza.

Aprovecha las noches de frío y soledad, también, para leer. Páginas de métodos de trabajo de entrenadores, como Guardiola, Mourinho o Bielsa. "Gente que te deja cosas", explica. También libros de psicología. Anota frases en una libreta, para repetírselas a los futbolistas. "Los técnicos somos también psicólogos urbanos. Los chicos están demasiado invadidos por informaciones de todo tipo, tentaciones, enfermedades. Los jóvenes viven con una cuota mayor de sensibilidad. Demasiada información a tan temprana edad los confunde. La plata rápida a los 17 años te genera una independencia que, de algún modo, te trae otros problemas. Casi todos los jóvenes del plantel tienen a los padres separados, por ejemplo. Tengo que acertar la táctica y, también, saber dar un consejo de vida. En la locura del fútbol, muchas veces nos olvidamos del ser humano", asegura el viejo estilista del arco adversario.

-¿Hubo que hacer un curso acelerado para enfrentar a los grandes? Aldosivi empató con Independiente y Racing y le ganó a San Lorenzo. Ahora llega Boca y después, River.

-La serie empezó con San Lorenzo, que venía de seis victorias y de haber clasificado a los octavos de final de la Libertadores. Estaba en alza y le ganamos en su cancha. Independiente estaba invicto como visitante y no nos ganó. Racing venía derecho como local y no nos ganó. Pasamos pruebas importantes, el futbolista empieza a creer. La motivación más grande que tiene el jugador es el resultado. Si uno gana, no hay psicólogo que te estimule más que un buen triunfo, una buena actuación. Para Aldosivi no es un imposible ganarle a los grandes; cree que se puede. Y quedó demostrado. Pero ahora nos tocan dos pruebas súper difíciles. Es un escalón más arriba, hay que ver si podemos subir ese escalón. Nos tocaron los cinco grandes seguidos. Estamos con la soga al cuello.

-Aldosivi necesita un punto para quedarse en primera. ¿Firmas el empate con Boca?

-Antes de jugar con los tres grandes, firmaba sacar un punto en cada uno de esos partidos. Pero jamás le digo a mis jugadores 'vamos a empatar colgados del travesaño'. Vamos a ser un equipo duro. No entramos a la cancha a pegar patadas, a tirar pelotazos a la platea y a colgarse del travesaño. Si me sacan la pelota y nos meten en un arco, es virtud del contrario. Aldosivi no ve imposible ganarle a Boca.

-A pesar de que está a un paso de ser campeón.

- Desde hace 15 días que los jugadores están pensando en Boca. Hay que transmitirle tranquilidad al equipo, no se puede jugar el partido antes. Igual, los entiendo: es lo más lindo jugar con la cancha llena, ¡en cuatro días vamos a jugar con Boca y River!

-¿Cómo se le gana a Boca?

-Es un equipo duro, que tiene muchas variantes individuales. Hay que neutralizar los puntos altos. Si dejás jugar solo a Gago, si Benedetto se da vuelta, si Pavón encara libre. Ellos tienen la necesidad de ganar y salir campeón y nosotros, la ilusión de mantenernos en primera. Tenemos que ser muy precisos.

-¿Y River? ¿Es igual de difícil?

-Tuvo rendimientos más parejos desde lo colectivo. Tiene un presente ascendente, es difícil, pero no imposible. Somos los jueces del torneo, pero nosotros jugamos otro campeonato.

-Asumiste un club en crisis, que había perdido seis partidos seguidos y uno más, en tu debut. ¿Qué fue lo que hiciste en esos primeros días?

- Aldosivi me llamó porque tenía la pared rota, a punto de derrumbarse, y yo tengo que arreglarla en poco tiempo. A los técnicos nos llaman por una urgencia. Es un caso de vida o muerte (deportiva, claro). Te vas al descenso o te mantenés. Hay que resolver y decidir rápido. No podés esperar a ver qué pasa, no podés tomarte tu tiempo. Era una situación límite. Me tomé diez días, observé, miré y tomé las decisiones.

-¿Apuntaste a lo mental, a lo estratégico?

-Hay que empezar por lo deportivo. Después, lo físico. Cuando estás mal de la cabeza, te cansas más. No existe la fórmula mágica. El club no tiene problemas económicos, hay equipos que están peor que nosotros, y sabía que había jugadores que se podían recuperar. No iba a venir un mago, lo debían resolver ellos. El camión lo empezamos a sacar todos juntos. El ABC es empezar de cero, mirar para adelante. No perder más, mantener el arco en cero y pensar en el arco de enfrente. Esas eran las metas, antes le hacían de a cuatro goles. Hicimos un cambio táctico para que todos se sintieran cómodos.

-¿Hubo un cambio de actitud, también?

- Cuando perdés y perdés, te afecta en lo futbolístico, en lo físico y en lo mental. Y después, todo es al revés. Jugás contra un grande y lo controlás., todo eso te hace que vuelva el optimismo. Llegamos hace sólo un mes. Todo era pesimismo, mala onda, un equipo descendido. Ahora, el ambiente es otro, se creó una mística.

-Tu apuesta salió bien. ¿Y si hubiera salido mal, te cuestionas tu capacidad como conductor?

-Yo lo tengo muy claro: la verdad está en los jugadores. Yo voy con el libreto de Guardiola o de Mourinho, pero si los jugadores no confían. Que el jugador te crea, así lo potencias. El técnico le da un marco en donde sostenerse, una idea. Acerté con la píldora que necesitaban.

A dos toques

El desmanejo en los juveniles de la AFA

"Lo de Pekerman fue muy bueno porque hubo un proyecto, que se sostuvo porque salió campeón en el primer año; si no, no hubiera seguido. De ahí en adelante, se valoró más el resultado que la planificación. Yo salí tercero en el Sudamericano y quedé en los cuartos de final en el Mundial, sin perder partidos. Y salí subcampeón en los Panamericanos, y me tuve que ir"

La voluntad de mantenerse en el mundo del fútbol

"Los técnicos tenemos la vocación, hacemos lo que nos gusta. Para que te vaya bien, te tiene que gustar mucho, porque son más los disgustos que las alegrías. Pero cuando estás afuera, recargás pilas y extrañas esa adrenalina".

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