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Una país cada vez más polarizado, que a veces parece irreparable

LA NACION
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Rafael Mathus Ruiz
Jueves 15 de junio de 2017
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WASHINGTON.- Donald Trump, cuya ácida retórica divisiva ha desgarrado el país durante los últimos dos años, habló en plural: "Somos más fuertes cuando estamos unidos y cuando trabajamos juntos por el bien común".

Paul Ryan, que recién respaldó a Trump cuando se convirtió en presidente y a quien los demócratas detestan como pocos, se sumó: "Por todo el ruido y toda la furia, somos una familia", dijo, ante todos los congresistas.

Nancy Pelosi, que después de soportar el obstruccionismo republicano durante la presidencia de Barack Obama trabaja día y noche para trabar la agenda de Trump y de Ryan, no se quedó atrás: "Recé por Barack Obama, y ahora sigo rezando por él, y rezo por Donald Trump, para que su presidencia sea exitosa y su familia esté a salvo. Porque se trata de la familia", afirmó, al hablar después de Ryan.

Atónita y pasmada, Washington trató de dejar la hostilidad política de lado, al menos por un día, y mostrarse unida, aun cuando sonara forzado, ante la conmoción desatada por los disparos a congresistas republicanos de James T. Hodgkinson en Alexandria, Virginia.

Trump, que cumplió ayer 71 años, tuiteó: "El congresista Steve Scalise de Louisiana, un verdadero amigo y un patriota, resultó gravemente herido, pero se recupera completamente. Nuestros pensamientos y oraciones están con él".

Aunque nadie lo confirmó oficialmente, la idea estuvo en la mente de todos: el ataque de Hodgkinson tuvo una motivación política.

La cúpula del poder, sumida en la parálisis, optó por un mensaje "políticamente correcto". Pero otros tuvieron reacciones más viscerales que dejaron al descubierto la realidad política del país: una polarización cada vez más profunda, que, por momentos, parece irreparable.

"Éste fue mi punto de quiebre, tenemos que parar esto", imploró uno de los sobrevivientes del tiroteo, el congresista republicano Rodney Davis. No lo dudó: el tiroteo, dijo, fue culpa del "odioso" tono político actual. "Creo que hay tal odio en lo que vemos en la política y en las discusiones políticas de Estados Unidos en este momento, en las redes sociales y en el ciclo de noticias de 24 horas. Tiene que parar", apuntó Davis.

Ayer, todas fueron palabras de unidad. Pero nada parece sugerir que dure.

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