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Boca golea, sigue despejando nubarrones y los hinchas cantaron por primera vez por los Mellizos

Con tantos de Pavón, Centurión, Gago y Silva, los xeneizes ganaron 4-0 en Mar del Plata; con un triunfo el miércoles ante Olimpo en Bahía Blanca serán campeones; además, se aseguraron la clasificación a la Copa Libertadores

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LA NACION
Sábado 17 de junio de 2017 • 17:20
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Foto: Télam / Álvarez Julián

MAR DEL PLATA.- Apenas una ráfaga necesitó Boca para resolver el partido contra Aldosivi y dar un paso que puede ser fundamental rumbo al título, algo que puede darse el miércoles, en Bahía Blanca, frente a Olimpo. En sólo tres minutos, Pavón -con un golazo- y Centurión -con esa cuota de suerte que todo campeón necesita tener- encaminaron la goleada.

Sol, nubes, humedad, lluvia, niebla. Cualquiera que haya veraneado en Mar del Plata sabe que esta ciudad es completamente imprevisible en lo que al clima se refiere. "Mar del Plata es así", suele conformarse la familia, que en la playa utiliza la sombrilla por partida doble: para protegerse del sol, pero también como paraguas ante chaparrones inesperados de esos que nunca faltan.

Este Boca también es así. Ha transitado buena parte del torneo con esa misma intermitencia, lo que hizo imposible pronosticar su rendimiento. Ha tenido a fin de 2016 jornadas consecutivas de sol radiante (San Lorenzo, River, Racing y Colón), pero con el cambio de año aparecieron algunos nubarrones (Talleres, Patronato, Atlético de Rafaela) y frentes tormentosos, como los que se vieron tras la derrota en el superclásico y el empate sobre la hora contra Huracán. Pero contra viento y marea resistió. Por algo desde que el equipo que conducen los Barros Schelotto se trepó en diciembre a lo más alto del campeonato, tras el 4 a 2 a River en el Monumental, nunca más se bajó de la cima. El liderazgo lleva seis meses y 16 fechas.

Contra Aldosivi, la cancha pesada y la pelota enjabonada hicieron complicados los primeros minutos. Nadie podía dominar el balón y la precisión estaba ausente con aviso. En esos primeros minutos, resbalones en la última línea y un par de situaciones claras que tuvo el Tiburón, con Lugüercio como protagonista, ensombrecieron la tarde para el líder, que comenzó a hacer pie gracias a otra buena actuación de Jara y de Silva, la pausa, los pases y la claridad de siempre de Gago, la figura del partido, la firmeza en la marca de Barrios y la lucidez de Pablo Pérez.

Y entonces salió el sol para Boca. Pavón no logró dominar de primera tras un pase, pero la cancha le jugó a favor al delantero, porque la pelota le quedó un par de metros adelante, el N° 7 se acomodó y sacó un tremendo remate desde afuera del área, de esos que ya tienen su marca registrada. Con el empuje de ponerse en ventaja en un partido cerrado, tres minutos después, Centurión fue a apretar el pase atrás a Vega, y el tardío despeje del arquero hizo que la pelota le pegara en el taco al N° 10 para ir a dormir mansamente al fondo de la red local.

Camino despejado

En la segunda etapa, el conjunto marplatense fue a buscar el descuento, que pudo llegar por intermedio de Lugüercio, pero el travesaño dijo que no. Ante ese escenario, el conjunto de la Ribera encontró más espacios y las situaciones de gol llegaron una tras otra. Así fue que Centurión desperdició un mano a mano, pero en la segunda jugada Vega lo derribó dentro del área, Loustau marcó el penal y Gago lo cambió por gol. Con el partido completamente resuelto, Silva selló la goleada con un zurdazo fuerte.

Con el 4 a 0, y por primera vez en la temporada, los hinchas de Boca se animaron a cantar una canción que emocionó a los Barros Schelotto. "Que de la mano, de los Mellizos, todos la vuelta vamos a dar", se escuchó de ambas plateas del Minella, donde tal vez faltó el color azul y oro, pero no el calor y el aliento constante. "Los cánticos de la gente son muy lindos. Estamos cerca del título, pero ahora hay que pensar en Olimpo", enfatizó Guillermo en los vestuarios, donde también analizó: "Mostramos el mismo carácter y juego que ante Independiente. Teníamos la responsabilidad de ganar y lo hicimos."

Boca iba a volver a Buenos Aires no bien finalizado el partido, pero por un problema con el avión terminó haciendo noche en esta ciudad. Más allá de eso, ni el Día del Padre le permitirá un recreo al plantel, que hoy tenía previsto volver a entrenarse para luego quedar concentrado, con la cabeza enfocada en el viaje a Bahía Blanca, previsto para el martes.

Más allá de lo que ocurra esta tarde con River (recibe a Racing en el Monumental con la obligación de ganar para seguir en carrera), Boca comenzará a enfocarse en Olimpo con la tranquilidad de saber que dio otra muestra de autoridad. Y ya no quiere más nubarrones en un camino al título que aparece cada vez más despejado.

El gol de Pavón

El gol de Centurión

El gol de penal de Gago

El tanto de Silva

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