Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Heidi, perdida en el escenario

Sábado 17 de junio de 2017
SEGUIR
LA NACION

Heidi, bienvenida a casa / Autora:Marcela Citterio, en versión libre del relato de Johanna Spyri / Dirección: Jorge Montero y Mariano Musumeci / Intérpretes: Chiara Francia Citterio, Mercedes Lambre, Vicky Ramos, Melisa Garat, Minerva Casero, Sofía Morandi, Paulina Patterson, Joaquín Ochoa, Nicolás Riedel, Pancho, Nicolás Di Pace, Santiago Achaga, Rafael Walger, Adriana Salonia y Victorio D'Alessandro / Música: Martín Della Nina / Vestuario: María Pryor / Coreografía: Verónica Peskin / Sala: Teatro Astral, Av. Corrientes 1639 / Funciones: hoy y mañana a las 16.30 / Nuestra opinión: regular

La protagonista y sus amigos
La protagonista y sus amigos.

Las heroínas teen se construyen a través de un complejo entramado que parte de la determinación del target de público a que se apunta y el armado de una historia con un toque distintivo, con una protagonista que encaje en ese perfil y tenga potencial de desarrollo del personaje. No puede faltar una banda musical atractiva y pegadiza, que permita el lucimiento de la nueva estrella, ni un conjunto de personajes variopintos, para darle alternativas de suspenso, emoción y humor a la trama. Una vez instalada en la pantalla, baja a tierra la estrella, para pisar un escenario teatral y mostrarse cercana y a la vez divina en un vibrante show musical.

Pero la fórmula no es tan sencilla de llevar a buen puerto. Unas veces funciona, y otras no. En el caso de Heidi, bienvenida a casa, la apuesta infanto-juvenil lanzada por Nickelodeon en marzo de este año, resulta un tanto forzado el aterrizaje teatral. Quizá por eso esté programado apenas como una breve escala para este único fin de semana.

Las voces, empezando por la de la protagonista, Chiara Francia, suenan sin cuerpo, no se imponen en la sala más que por su reminiscencia a la adhesión generada desde la pantalla. La puesta apela por un lado una y otra vez al remanido recurso infantil de algún personaje preguntando al público si vio a Heidi, mientras ella asoma o sale por detrás, y desde la platea suena el esperado "¡ahííí!", ensayado hasta el infinito en las funciones de títeres. Y por el otro apela a las pulsiones adolescentes en ciernes llevando a las parejas que se forman entre los personajes a lo largo del show a terminar cada una su escena de enamoramiento con el ansiado beso, reclamado y aclamado a gritos.

La historia es un resumen de lo visto en la serie: la tía que aleja a Heidi de su amada montaña patagónica, sus animales y el abuelo (que asoma grabado en la misma pantalla que reproduce sin demasiada originalidad escenarios varios). La lleva a la ciudad, Heidi extraña, se producen encuentros y desencuentros con amigas y no tan amigas, y tras una gira por otros países con una banda musical (¿anticipo de un plan real?), con algún toque de pintoresquismo ("oh, la, la", en París), el feliz retorno a la montaña. Eso es todo.

Te puede interesar

Debido a la veda electoral estas notas estarán cerradas a comentarios hasta el domingo a las 18hs. Muchas gracias.