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Martínez Quarta, el joven adulto: "Tengo que seguir por el mismo camino sin confundirme"

Con 21 años, 24 partidos en primera y una gran personalidad, es el compañero indiscutido de Maidana en la zaga central; cómo atraviesa su presente, luego de ser padre hace tres meses

Viernes 16 de junio de 2017 • 23:59
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Lucas Martínez Quarta se ganó el puesto en el River de Gallardo
Lucas Martínez Quarta se ganó el puesto en el River de Gallardo. Foto: LA NACION / Ricardo Pristupluk

Julio de 2011. River iniciaba la pretemporada más dura e impensada de su historia: debía preparase para jugar el Nacional B y volver a Primera, algo antinatural para la historia del club. El equipo que encabezaba Matías Almeyda eligió viajar a la costa argentina y entrenarse en el club Kimerbley de Mar del Plata. Un día, un joven de 15 años integrante de las inferiores de la institución marplatense -pero fanático del Millonario- se acercó a una práctica y se sacó fotos con los jugadores, entre ellos con Jonatan Maidana.

Aquella foto de Martínez Quarta con Maidana en la pretemporada de 2011
Aquella foto de Martínez Quarta con Maidana en la pretemporada de 2011.

Un año y medio después, el joven porteño criado en La Feliz, llamado Lucas Martínez Quarta , quedó en el club de Núñez tras una prueba que realizaron en Kimberley. Y hoy, a casi seis años de aquella foto que se volvió viral en las redes sociales durante la última semana, es el compañero intocable de Maidana en la dupla central. "Justo se dio que River se entrenaba en mi club. Ese día me iba sacando fotos con cada jugador que pasaba. También tengo una con Cavenaghi", cuenta Martínez Quarta, a los 21 años y luego de 24 partidos y dos goles en primera -ambos por Copa Libertadores-. "Compartir zaga con Joni es muy importante y, obviamente, es un sueño. En el 2011 no imaginaba estar donde estoy hoy".

Daniel Messina le cambió el puesto en 2013, su primer año: dejó de ser volante central y pasó a la defensa. Su contrato profesional lo firmó en 2015, año en el que también debutó en Reserva y fue al banco en primera, pero sufrió una fractura de peroné que lo relegó. En 2016 todo cambió: se enteró que iba a ser padre con su novia Agustina -su hijo Bautista nació el 8 de marzo de 2017- y debutó en primera en noviembre ante Newell's en Rosario. Luego de la final con Rosario Central de la Copa Argentina en diciembre, no salió más del equipo.

"Uno sueña con estas cosas y la realidad es que todo fue demasiado rápido. Hay que tratar de digerirlo y seguir por el mismo camino sin confundirse. El trabajo no se negocia y todavía tengo mucho por mejorar", explica el defensor en una charla con LA NACION.

-¿Ser padre de Bautista a los 20 años te cambió la vida?

-Sí, para bien porque me ayudó mucho. Más allá de que no me lo esperaba, no me arrepiento de nada de lo que hice. Estoy muy feliz porque la llegada de un hijo es uno de los momentos más importantes de la vida.

-¿Cómo te llevás con el rol de padre?

-Me encanta. Nadie nace con un manual de cómo serlo así que trato de aprender cada día. Juego con él, le hablo. se muere de risa cuando lo miro y le charlo, es un personaje bárbaro, ja (risas). Ya tiene tres meses.

-Mientras esperabas a tu hijo, te ganaste la titularidad en la Primera, ¿lo imaginabas tan pronto?

-Uno trata de soñar siempre pero no sé si creía que iba a ser así. Es increíble y es toda una experiencia inolvidable para mí. Estoy contento por todo lo que estoy viviendo.

Lucas Martínez Quarta
Lucas Martínez Quarta. Foto: LA NACION / Ricardo Pristupluk

-¿A qué atribuís tu rápida adaptación?

-Rescato mucho la confianza que me brindan mis compañeros y el cuerpo técnico. Tenemos un grupo increíble y, además, siempre trato de estar tranquilo. Cada partido que me toca jugar quiero hacerlo de la mejor manera para brindar la seguridad que el equipo necesita.

-¿Cómo se hace para sobrellevar un cambio así sin marearse?

-Trato de tomarlo con tranquilidad. Esto es lo que me gusta hacer y quiero disfrutarlo. Soy muy feliz por vivir esto y cada partido y cada entrenamiento lo disfruto al máximo.

-¿Te considerás una persona con una personalidad fuerte?

-No me gusta decir que tengo personalidad, pero creo que se demuestra en el día a día y partido a partido. Está claro que la confianza es súper necesaria para insertarte en un club como River.

-¿Qué te gusta del equipo?

-Saber que tenemos una idea de juego clara. Llegamos mucho al gol con triangulaciones y ataques por adentro y por afuera, eso es muy importante. Conseguimos una identidad, cosa que muy pocos equipos tienen en el fútbol argentino. Además, tenemos un gran plantel. Todos están a la misma altura y al que le toque estar siempre va a dar lo mejor y va a entrar bien.

-Más allá de cómo se defina el torneo con Boca, ¿se quedan conformes con el semestre?

-Vamos a luchar hasta el final. Los partidos hay que jugarlos, quedan nueve puntos en juego y estamos a cuatro. Debemos ganar y que el puntero pierda puntos. Sabemos que hicimos un gran semestre y nos gustaría terminarlo de la mejor manera, pero a principio de año, nuestro objetivo era estar a la altura y clasificar en la Copa. No pensábamos que íbamos a estar tan arriba.

-¿Hablás seguido con Maidana? ¿Y con Gallardo?

-Con ambos lo hago en la medida justa y necesaria. Con Marcelo tal vez tengo más charlas, porque nos habla más para ir preparando cada partido.

-¿Creés que en algunos años los hinchas de River recordarán tu salvada en la línea en el 3-1 ante Boca en la Bombonera?

-(Risas) Sí, sería muy lindo. Yo quiero quedar en la historia de River, aunque solo por esa jugada, sino por los campeonatos que se pueden llegar a ganar. Esta clase de partidos te marcan, pero no hay que confundirse y seguir adelante trabajando.

-¿Cuáles son tus sueños de aquí en adelante?

-Mi sueño es ser campeones del torneo y de la Copa Libertadores. Por ahora no voy más allá de eso, trato de vivir el presente y de mejorar muchas cosas. A la larga se verá.

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