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Santiago Gowland: "La naturaleza cumple un rol central en el desarrollo productivo"

El gerente para América latina de The Nature Conservancy evaluó cuál es la responsabilidad de las empresas en la preservación de la "infraestructura verde"

Domingo 18 de junio de 2017
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LA NACION
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Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi

La naturaleza cumple su rol en el desarrollo productivo y de las comunidades. Perder "infraestructura verde" implica dejar a las sociedades más expuestas a eventos como las inundaciones, que afectarán tanto la vida de las personas como la capacidad de producir bienes. Por eso, las empresas tienen una responsabilidad central en mitigar o revertir daños. La tarea puede estructurarse en tres pasos: primero, conocer cuáles son los impactos generados por la propia actividad; segundo, innovar en el diseño de los productos, y tercero, hacer una transformación sistémica, para que todas las firmas de un rubro jueguen en la misma cancha y respeten los principios de una economía sustentable.

Santiago Gowland, quien eso advierte, es vicepresidente ejecutivo de innovación global y gerente general para Latinoamérica de The Nature Conservancy (TNC), una organización sin fines de lucro que se propone trabajar en la promoción del desarrollo sustentable. Es argentino y está de vuelta en el país, tras haber trabajado en firmas como Unilever y Nike. Hace unos días, disertó en el encuentro Sustainable Brands realizado en Buenos Aires, donde señaló que uno de los problemas de la región es que, si bien guarda el 30% del agua potable del mundo y lidera la exportación de agroalimentos, tiene millones de habitantes que no acceden al agua.

TNC opera en la Argentina desde 2008 en áreas como la gestión integral de cuencas hídricas. Desde 2016 gerencia una estancia productiva en la patagonia, que funciona como una demostración de pastoreo sustentable. La ONG tiene 800 científicos y está en 70 países. "Se trata de proteger el capital natural de las regiones, no como un santuario que no hay que tocar, sino por el rol que cumple la naturaleza en el desarrollo. La teoría prueba cómo la naturaleza es mucho más eficiente que la infraestructura gris en la regulación del agua o en el filtrado de sedimentos", dijo Gowland en una charla con LA NACION.

-¿En qué medida es responsable la actividad de las empresas en el hecho de que la infraestructura verde se vuelva menos eficiente?

-Tiene que ver, pero no sólo influye la actividad empresarial. Por la complejidad del tema, se requiere la intervención de gobiernos, de la sociedad civil y de las empresas. Si se divide la función de sustentabilidad de las empresas en tres grandes bloques, la primera es la que se define como responsabilidad corporativa: se crearon herramientas para entender los impactos directos, indirectos e inducidos de una actividad. Esos impactos se miden y se analizan científicamente. Así, se iniciaron los reportes globales de sustentabilidad y se fijan los objetivos para reducir impactos.

-¿Y qué sigue después?

-La segunda fase es la de ver las posibilidades de innovación. Cuando estuve en Unilever, veíamos que en la marca Lipton, por ejemplo, la aplicación de normas de agricultura sustentable mejoraba la productividad y bajaba costos. Y, además, vimos que asumir compromisos sustentables era algo percibido por el consumidor como un beneficio del producto. El tercer rol de las empresas es transformar los mercados, para que el campo de juego esté mejor y para que en la fase precompetitiva todas estén en iguales condiciones. Cuando estuve en Nike, hablé de crear este tipo de función, que es la innovación sistémica. Uno solo no puede resolver el problema. Por ejemplo, el 60% del impacto ambiental de un par de zapatillas está en los materiales, porque ahí viene cargado el impacto de toda la cadena. Y si hay que cambiar la paleta de materiales, ninguna empresa tiene la inversión en investigación y desarrollo como para hacerlo por sí misma.

-En la industria textil los problemas de reputación están vinculados a las condiciones laborales, ¿esta situación mejoró en algo?

-Hay que lograr un entendimiento colectivo del sistema para analizar cómo cambiar, y esto aplica tanto a los materiales como a las prácticas laborales. En la búsqueda del triple impacto va todo junto. Cuando mirás las normas de agricultura sustentable considerás el trato con la comunidad, el trabajo con la tierra... todo está integrado. En la industria textil llevamos el tema de la innovación a lo laboral. En las fábricas en Indonesia, por ejemplo, la productividad bajaba y había mucha rotación; había que entender por qué y no había en ese caso falta de educación ni maltrato; había un problema de infraestructura, porque cada vez que llovía mucho era imposible que las personas llegaran a las fábricas. Hay un gran problema es la fragmentación [en la búsqueda de explicaciones], porque las soluciones están en las intersecciones. Nike generó un movimiento de transformación de lo laboral. En Indonesia no trataba peor a la gente que, la trataba mejor pero con la norma de Indonesia. Una forma precaria no beneficia a nadie porque es insostenible.

-Los problemas de falta de acceso al agua potable en América latina, ¿surgen de la forma en que se realiza la actividad económica?

-La región tiene abundante agua, pero está distribuida inequitativamente. Las malas prácticas de la agricultura, la falta de regulación en la industrialización y los niveles de pobreza urbana le ponen presión al tema. La falta de planeamiento en megaciudades genera un uso no sustentable del agua y contamina las fuentes.

-¿Y cuál es la solución?

-La restauración de las cuencas es esencial para la seguridad de agua; cuando perdemos vegetación en las cuencas, perdemos la capacidad de almacenamiento, regulación y filtrado de sedimentos en el agua, y eso afecta la producción. Desde TNC invertimos en la conservación de cuencas críticas. En 2011, junto con Femsa, el BID y Global Environmental Facility, se creó la Alianza de Fondos de Agua en América latina. Hoy tenemos 20 fondos en 7 países y eso beneficia a 70 millones de personas; para 2020 queremos llegar a 40 fondos. Con los hoy existentes apalancamos inversiones por más de US$ 100 millones. Para la seguridad del agua se necesitan tres cosas: proteger y restaurar ecosistemas; institucionalizar estas prácticas en políticas públicas y en la industria, y comprar en forma responsable.

-Se dice que la economía verde genera productos más caros, por ejemplo por los costos de innovar

-Depende. Es difícil generalizar; en algunos casos puede ser más barato y en otros, más caro. En el mercado de orgánicos, por ejemplo, la falta de escala genera costos logísticos mayores, condiciones más difíciles de negociación con las cadenas...

-¿Hay realmente más conciencia del lado del consumidor?

-Hay tres grupos de consumidores: los entusiastas, que llevan en su vida una coherencia y consideran que su compra es un voto por la marca; los que se guían por el beneficio funcional (ven que los productos son mejores) y los que no están interesados en el tema.

Mini Bio

Cargo

Vicepresidente ejecutivo de Innovación Global y gerente general para Latinoamérica de The Nature Conservancy

Pasos anteriores

Trabajó en las áreas de sustentabilidad de empresas como Nike y Unilever

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