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El núcleo duro del chavismo, al rescate de Maduro: dejan sus cargos para ser constituyentes

Desde ministros hasta gobernadores, varios funcionarios oficialistas serán candidatos para la asamblea

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PARA LA NACION
Sábado 17 de junio de 2017
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CARACAS.- Varios ministros, gobernadores, diputados y dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) más cercanos a Nicolás Maduro empezaron a abandonar sus cargos oficiales para convertirse en candidatos a la Asamblea Nacional Constituyente, cuyas elecciones se celebrarán el 30 de julio. Se trata de los políticos elegidos por el presidente, su verdadera guardia pretoriana, para controlar una convocatoria que pretende dotarse de poderes absolutos.

El penúltimo movimiento lo realizó el mandatario anteayer, al sustituir a cuatro de sus ministros por cuatro dirigentes de tercer nivel. Se trata de Adán Chávez, el hermano mayor del "comandante supremo", que llegó al gabinete desde la gobernación de Barinas hace solo tres meses. Ahora abandona la cartera de Cultura para liderar lo que en Venezuela llaman el "trabuco" de Maduro (sus candidatos).

Con esta postulación, el presidente pretende dar un barniz de chavismo auténtico al proceso iniciado para cambiar la Constitución y atornillarse en el poder, cuando entre sus principales detractores se encuentran dirigentes del chavismo crítico muy cercanos a Hugo Chávez, tanto personal como política y militarmente. A la cabeza de este grupo está la fiscal general "rebelde", Luisa Ortega. Y junto a ella generales como Miguel Rodríguez Torres; ex vicepresidentes como Jorge Giordani y ex ministros como Héctor Navarro, que sorprendió al país al afirmar que la revolución bolivariana había fracasado.

Los otros tres ministros que abandonan sus responsabilidades gubernamentales son Aristóbulo Isturiz, que fungió como vicepresidente el año pasado; Iris Varela, una radical que durante años intentó sin éxito mejorar las cárceles venezolanas y Aloha Núñez, pieza clave para la elección de los ocho delegados indígenas.

Los cuatro se unen a otros ministros que habían adelantado su decisión, como la canciller Delcy Rodríguez y la almirante Carmen Meléndez, fundamentales para Maduro, por lo que agotará todo el tiempo posible para su sustitución. Todos los enroques realizados hasta el momento confirman la trascendencia que Maduro otorga a su proceso constituyente, del que no quiere dejar fuera a sus más cercanos, como si no fuera a quedar vida política más allá de esta iniciativa.

Al frente de todos ellos se situará Cilia Flores, primera combatiente revolucionaria, ex presidenta de la Asamblea y líder en la sombra del grupo civil-madurista al que también pertenecen los voceros parlamentarios Héctor Rodríguez y Víctor Clark, el diputado Francisco Torrealba y Gladys Requena (viceministra de la Suprema Felicidad), entre un nutrido grupo que acudirá para ganar unas elecciones hechas a su medida.

Más exóticos son los casos del capitán Juan Escalona, edecán de los dos presidentes, y del periodista Mario Silva, que volverá a ser de la partida pese a que un audio confirmó que pasaba información a la Inteligencia cubana, además de las contundentes críticas que profirió contra Diosdado Cabello, líder radical de la revolución. En este mismo grupo también se sitúa a quien fuera todopoderoso presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Eulogio del Pino, que vive hoy sus horas más bajas.

Críticas

Entre las grandes críticas que suscitó en el país el proceso Constituyente (85% en contra, según las encuestas) destacan la ausencia de un referéndum consultivo previo; las dudas sobre cómo será, si lo hubiera, el referéndum aprobatorio posterior; las bases comiciales amañadas para que ganen quienes no tienen el 20% de apoyo nacional, y también el tiempo que estará instalada esta Asamblea Nacional, que es una mezcla de los soviets rusos, del Parlamento cubano e, incluso, del Comité de Salvación Pública de la Revolución Francesa.

En el mentidero político de Caracas sorprendió que realmente el primero en mover fichas fue Cabello, que dimitió como diputado (lleva un año sin asistir al Parlamento) para presentarse a la Constituyente con la pretensión de ser su presidente. Lo acompañará José Ameliach, gobernador de Carabobo recién dimitido y también militar. Desde el chavismo crítico se destaca que Flores y Cabello pretenden asumir la poderosa presidencia de la Asamblea Constituyente.

"Hay una pelea de factores de poder, entre Cabello y Maduro, porque Maduro se metió en el callejón del fraude y ahora el primer interesado es Diosdado, que pretende ser presidente a través de la Asamblea Constituyente", aireó el gobernador opositor Henrique Capriles.

De lo que decida esta Asamblea sobre el futuro estado comunal dependerán las elecciones a gobernador, convocadas para el próximo diciembre con un año de retraso. "Lo más probable es que no se hagan. Lo que buscan en distraer y dividir", auguró el jurista Juan Manuel Raffalli nada más conocer el anuncio del Consejo Nacional Electoral.

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