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La nueva generación de La Garra busca darle frescura a la selección

Camila Bonazzola, Micaela Casasola, Macarena Sans, Rosario Urban se reunieron en la previa del Panamericano para analizar pasado, presente y futuro del equipo argentino

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LA NACION
Sábado 17 de junio de 2017 • 11:49
Las cuatro jugadoras que vienen a darle frescura a La Garra
Las cuatro jugadoras que vienen a darle frescura a La Garra. Foto: LA NACION / Emiliano Lasalvia
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Las cuatro mantienen la frescura y alegría, esa que comparten tanto fuera como dentro de la cancha. Camila Bonazzola, Micaela Casasola, Macarena Sans y Rosario Urban acudieron al llamado de LA NACION en la antesala del Panamericano de Handball que se disputará desde mañana en SAG de Villa Ballester para analizar pasado, presente y fundamentalmente futuro de La Garra.

Las cuatro jugadoras, categoría 1996/97, con menos de 21 años son las abanderadas de la ex Garrita, el seleccionado juvenil argentino, que tomará la posta a partir de ahora hacia un nuevo ciclo olímpico que espera terminar con el conjunto albiceleste otra vez cumpliendo un sueño en Tokio 2020.

Luego de la histórica clasificación en Río 2016, las más jóvenes del plantel se ilusionan con este recambio generacional natural y la posibilidad de sumar sus granitos de arena para que este primer torneo internacional sea el símbolo de la posta del legado, con el aliciente que será de local ante familia, amigos y los hinchas.

Tras compartir todas las selecciones formativas argentinas, las cuatro buscarán consolidarse en el conjunto que dirige Eduardo Peruchena y cumplir una ilusión que reconocen soñar tanto dormidas como despiertas: conseguir un título en casa tras derrotar en la final a Brasil.

Ante la pregunta si les disgusta el término Garrita, la más racional Macarena Sans expresa: "No porque es algo que nos define. Fuimos durante mucho tiempo pero ahora formamos parte de La Garra y venimos para aportar cada una lo nuestro".

En tanto, Micalea Cassasola y Camila Bonazzola, con más desparpajo y vehemencia afirman: "Es una marca que ahora queremos llevar a la mayor. Creo que venimos a complementar al equipo y a darle una nueva frescura como las más chicas del grupo".

Con el antecedente de haber clasificado a los octavos de final tanto del Mundial Juvenil 2014 de Macedonia (finalizaron 12°) como en el Mundial Junior 2016 de Rusia (terminaron 16°), las cuatro se ilusionan con poder contribuir para crecimiento de la selección y no se conforman con la histórica clasificación olímpica para Río.

"Llegamos en un momento de recambio porque muchas de las chicas que lograron tanto e hicieron un montón para clasificar a los Juegos Olímpicos ya no están. Ahora nosotras venimos a darle ese nuevo impulso al equipo y creemos que todo es posible", enfatiza Rosario Urban.

"Llegar a la selección mayor, si jugás desde que sos chica, es el sueño de cualquier jugadora. Y jugar un torneo internacional en casa es como lo máximo porque en las tribunas van a estar nuestras familias, amigos y mucha gente del handball", sentencia Camila Bonazzola con sus llamativas rastas.

Bonazzola, Casasola, Sans y Urban reunidas antes del Panamericano
Bonazzola, Casasola, Sans y Urban reunidas antes del Panamericano. Foto: LA NACION / Emiliano Lasalvia

El Panamericano en SAG de Villa Ballester vendrá a repetir la experiencia del año pasado cuando el seleccionado masculino fue local en Tecnópolis. Con ese antecedente y la emoción de pasar de las tribunas de aquella vez a la cancha en esta oportunidad, las chicas sueñan despiertas.

"No sé si realmente me acosté y soñé con ganarle a Brasil la final pero que lo pienso todo el tiempo... seguro", sostiene la mendocina Macarena Sans, mientras que rápidamente Camila Bonazzola enfatiza: "Yo lo soñé y lo vi muy claro. ¿Cómo no vamos a ilusionarnos con poder hacerlo realidad? Nosotras tenemos ese plus que al ser jóvenes pensamos que podemos logar cualquier cosa".

"Brasil tiene un gran equipo y un recambio generacional natural con grandes jugadoras.. pero si llegamos a ese partido y cumplimos con el primer objetivo, que es clasificar al Mundial de Alemania (hay tres plazas disponibles) vamos a dejar todo para ganar el título y festejarlo en casa", sentencia la locuaz Micalea Cassasola.

Por último, las cuatro coinciden que la llegada de las nueva camada revolucionó el grupo de selección y fundamentalmente se ve en la música que suena en las concentraciones. "Se escucha la música que ponemos nosotras. Monopolizamos ese tema", se ríen cómplices estas cuatro amigas que, desde mañana, se darán el gusto de compartir una selección mayor en un torneo continental en casa.

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