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Una muestra de innovación sin fronteras en el Mundial de los emprendedores

Un empresario canadiense dedicado a los granos, que entregó alimentos a refugiados sirios, fue el galardonado en un certamen global que organiza la consultora EY; representantes de 49 países muestran su creatividad

Domingo 18 de junio de 2017
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LA NACION
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Se vive como un Mundial. La ciudad de Mónaco está invadida por 57 estrellas del mundo corporativo de 49 países. Todas están cerca y libres de agentes de Relaciones Públicas. La liga del WEOY (World Entrepreneur of the Year) surge de un jurado y es convocada desde hace casi tres décadas por la consultora internacional EY. La mirada está puesta sobre seis puntos principales: el espíritu emprendedor, la creación de valor, la dirección estratégica, el impacto nacional y global, la innovación y la integridad personal de quien encara el proyecto.

La primera sede fue en Estados Unidos y ahora los convocados lo llaman el Foro de Davos para los emprendedores. Allí se cruzan la actriz Kate Winslet con el número uno de los Dallas Mavericks y los CEO de los gigantes globales Estée Lauder e Illy Caffe. También los representantes de ideas tan disímiles como cadenas de gimnasios, empresas aeroespaciales, creadores de una nueva técnica estética o gigantes alimenticios y hoteleros. También conviven en un espacio ideal para networking referentes de la Argentina, la India, Estonia, Brasil y Japón, por citar algunos países.

J.W. "Bill" Marriot Jr: pasión por los productos y servicios
J.W. "Bill" Marriot Jr: pasión por los productos y servicios. Foto: Gza. Hotelier Middle East

La intriga va ganando protagonismo en las 72 horas finales del certamen. Después de haber ganado cada uno su torneo local llegan a la competencia internacional y tienen que defender sus proyectos, negocios e ideas ante un jurado de lo más exigente. Es recién en la gala final en la que se muestra al ganador del año. Esta temporada le tocó al canadiense Murad Al-Katib, quien gestó un imperio agrícola industrial de lentejas, garbanzos y otras legumbres que hoy abastece a más de 120 países. AGT -su compañía- produce más de 20% del comercio mundial de lentejas. Pero no fue lo único que se tuvo en cuenta. Él también utilizó su fábrica para entregar miles de alimentos para los refugiados de Siria, a través del Programa Mundial de Alimentos de la ONU y fue nombrado Ciudadano Global, galardón entregado por las Naciones Unidas en Canadá. "No creo que exista algo como el emprendimiento social. Existe el emprendimiento, y lo social es algo que debemos dar los emprendedores que miramos el futuro", dijo.

"Tenemos que reconocer que las proteínas deben estar disponibles para todos en el mundo", agregó desde el auditorio a cielo abierto en plena Costa Azul. Fue en esos dos kilómetros cuadrados que se recorren con ascensores públicos y se respira lujo, en el que también se discutió sobre el nuevo ecosistema global, los desafíos que supone el nuevo mundo y el rol que deben ocupar los emprendedores.

Eduardo Coduri, titular de EY en la Argentina, le dio un marco a la economía global. "Va a tener tasas de crecimiento del 2,7%. Por supuesto, está condicionado por las principales potencias: Estados Unidos, con signos de recuperación la India que anda bien y China que está en la buena senda".

El ejecutivo aclara que se esperan tasas de entre un 6 y 7% para ese país y que en Europa los países centrales están bien. "América latina enfrenta, a grandes rasgos, un problema político. Brasil, el principal país de la región, vive una crisis política que produce suspicacias en ver cómo los empresarios se mueven: están temerosos por si el Presidente sigue o no, si los diputados están salpicados por corrupción. Hay muchos empresarios que están frenando su participación en la obra pública o en grandes proyectos por esto. Y cuando el inversor local no invierte, el inversor extranjero pone un punto de atención", admite. En la Argentina, en tanto, está convencido de que "se inició ya un proceso de recuperación que llevará su tiempo. Pero debemos manejar nuestra ansiedad". De ahí que se muestra optimista con el ecosistema emprendedor. "Creo que la principal pregunta respecto del futuro inmediato es cuáles van a ser las acciones que se tomen para reducir el déficit fiscal. La Argentina tiene un plan concreto, y eso es muy importante", concluye.

1 Pasión por los productos y servicios

J.W. "Bill" Marriot Jr.

CEO / Marriot International

"Se suele asumir que el éxito de los emprendedores está dado por el dinero. Sin embargo, es la pasión por sus productos, servicios y la oportunidad de resolver problemas la que nos motiva". La frase corresponde a J.W. "Bill" Marriott Junior. "Nos interesa crecer en la Argentina. Es un país al que siempre miramos", resume el hombre que lleva 44 años liderando la cadena que había sido fundada por sus padres como restaurantes y él la convirtió en un imperio de 6000 hoteles en 120 países. En los últimos cinco años Marriott pasó de tener ventas por US$ 11.600 millones a US$ 14.500 millones. En 2016 la compañía adquirió Starwood Hotels & Resorts -dueña de marcas como Sheraton, Westin, St. Regis, entre otras- y se convirtió en la cadena más grande del mundo. La fórmula fue migrar el modelo de negocios desde la propiedad de hoteles a un sistema de gestión y franquicias de hoteles.

Por su parte, el presidente para el Caribe y América Latina de Marriott, Tim Sheldon, aseguró que la Argentina subió en su "lista de prioridades" por "los muchos aspectos positivos que comienzan a aparecer", como "algunas reformas económicas que hacen que sea un lugar más viable" para la cadena hotelera.

2 La clave pasa por la reinvención

Foto: Gentileza

Marcos Guigou

CEO / Agronegocios del Plata

"Ser un hombre de campo es mi pasión." Así resume Marcos Guigou su ADN familiar. La cosecha de trigo le dio el marco a su infancia y en su juventud se sumó al negocio familiar antes de lanzar su propia compañía: Agronegocios Del Plata en 2003. Hoy lidera uno de los más grandes productores ganaderos y de granos en Uruguay.

Su valor agregado pasa por la tecnología. Fue el primero en usar drones para aumentar la productividad y data para optimizar los resultados. "Hoy es posible conocer la cantidad de nutrientes y productividad por cada metro cuadrado", revela Guigou. Por ello creó Okara y Okara Tech, dos firmas de herramientas tecnológicas para la producción agropecuaria.

"Vemos con muy buenos ojos los cambios que se están haciendo en la Argentina", asegura. La clave pasa por la reinvención. "Innovar es un lenguaje. Para hablar hay que entrenar y aprender, después se vuelve natural. Lo mismo ocurre en las organizaciones. Si generás una cultura de cambio permanente no tenés que pensar sobre cómo hacerlo", dice.

En 2012 en plena caída de los precios de las commodities apostó por meterse en el negocio de la carne. Hoy tiene 25.000 cabezas de ganado.

3 Joyas de lujo a precio accesible

Foto: Gentileza

Rosa Oriol de Tous

Fundadora / Tous

Son cuatro hermanas. Su origen es catalán. Su fórmula: descubrir el potencial del mercado de joyas de lujo a precio accesible. Cuenta la historia que Rosa Oriol, casada con Salvador Tous y madre de Alba, Rosa, Laura y Marta, tuvo la idea de dibujar la silueta de un osito en lo que por entonces era un taller de reparación de relojes creado por su madre. Luego, de la mano de sus hijas, convirtió a ese comercio en una cadena de joyerías con una marca global: Tous.

Hoy tienen 500 locales en 50 países y ventas superiores a los 400 millones de euros.

"Estamos en América latina desde 2000. Empezamos en México y después seguimos en Puerto Rico, Colombia, Chile y Perú. La Argentina nos interesa pero todavía no dimos con la persona indicada", coinciden las cuatro hermanas.

En la compañía tienen un equipo dedicado a hacer seguimiento sobre opciones de negocios. Pero en la actualidad apuntan a consolidar aquellos en los que ya están. Un dato interesante es que entre las cuatro se reparten las responsabilidades: operaciones, gerencia general, diseño y marketing, entre otras funciones. "El oso se ha convertido en nuestro ícono porque la gente lo quiso así", dicen.

4 Avanzar en los países sin competencia

Foto: Gentileza

Frank Devlyn

Presidente / Grupo Devlyn

Siempre le gustaron los negocios. En sus inicios vendía golosinas estadounidenses en México cuando era muy joven. Luego optó por poner un pie en la cadena de ópticas de sus padres y convertirla en la más grande de América latina.

Frank Devlyn tiene 77 años. Es el más grande de seis hermanos y convivía con sus dos padres oculistas. Su padre estadounidense y su madre mexicana. A los 9 años aprendió a hacer anteojos y a los 22, tras la muerte de su padre, se hizo cargo de la empresa y sacó su primer préstamo para comprar una fábrica de la firma American Optical. Hoy tiene 200 puntos de venta principalmente en México pero también en Guatemala, El Salvador y Honduras. "En su momento miramos la Argentina y a la firma Lutz Ferrando pero eso no prosperó", recuerda quien repite su pasión por el país: "Ustedes tienen a Messi, al Papa, a la Reina de Holanda. Tienen un gran país".

Su fórmula de crecimiento es clara: avanzar en aquellos países en los que no existía competencia. Tampoco tuvo problemas de implementar localmente tradiciones de otros países. Por ejemplo, la que encontró en Japón adonde los exámenes de la vista se hacen en el medio de la tienda y no a puertas cerradas.

5 Una cadena de gimnasios low cost

Foto: Gentileza

Edgard Corona

Fundador / Bio Ritmo Group

"Decidimos desembarcar en la Argentina. Lo haremos con dos locales primero de la mano de Fernando." La frase corresponde a Edgard Corona, fundador de Bio Ritmo Group, la cadena de gimnasios que tiene un millón de clientes en Brasil. Fernando es Storchi, creador de Megatlon, una de las principales cadenas de gimnasios del país. "No seremos competidores. Somos amigos y abriremos juntos los dos primeros puntos de venta", afirma Corona.

El primer Bio Ritmo lo abrió en 1995 en pleno efecto tequila cuando tenía 40 años y estaba desempleado. Luego la convirtió en una cadena a lo largo de Brasil y en algunos países de América latina. Su fórmula: precios más accesibles. "Creamos una cadena de gimnasios low cost y eso nos permitió ganar la carrera frente a otros operadores cuando se da la batalla por los precios".

Completó 2016 con 1 millón de clientes y predice duplicarlos para 2019. "Nuestro crecimiento este año será del 33% con la apertura de 110 gimnasios entre Brasil, México, Colombia y Perú, además de los dos de la Argentina", agrega. También lanzó su marca de indumentaria de fitness y una línea de suplementos deportivos. Su camino, sin embargo, no fue fácil.

6 La llave de la integración vertical

Foto: Gentileza

Murad Al-Katib

CEO / AGT Food and Ingredients

"Mi mujer estaba embarazada de seis meses. Los mellizos venían en camino y renuncié a mi trabajo para escribir mi propia historia", resume Murad Al-Katib, presidente y CEO de la empresa canadiense AGT Food and Ingredients, y elegido emprendedor mundial del año para la consultora EY.

Durante los últimos 15 años creó la compañía más grande del mundo de lentejas, garbanzos y arvejas. Su clave fue la integración vertical. En 2007 con ventas por US$ 1400 millones decidió abrir el capital y empezar a jugar como local en cinco continentes. Hoy exporta cerca del 23% del comercio mundial de lentejas a más de 120 países. "Expandirnos a América latina está en nuestros planes. Varios países de América del Sur ya son consumidores de nuestros productos y tenemos previsto invertir en Brasil y la Argentina ", señaló. Ya tiene proveedores locales pero su plan incluye analizar posibles adquisiciones en el país. "Sabemos que queremos crecer en ese mercado y estamos definiendo cuál será la mejor forma", sostiene. Hasta el momento compró 17 empresas durante los últimos siete años en cinco continentes y mantuvo 15 de 17 equipos de management en esas firmas.

7 Todos los berries a todo el mundo

Foto: Gentileza

Víctor Moller

Presidente / Hortifrut

Representa la cuarta generación de una familia de origen danés que siempre se dedicó a las labores agrícolas. Si bien es hijo de Víctor Moller Bordeu, quien ya en 1917 estudió en el MIT, en Estados Unidos, y fue ministro de Agricultura de Chile, no fue sólo su ADN el que le permitió gestar un imperio que tiene ventas por más de US$ 400 millones al año, sino también los estudios de agronomía en la Universidad de Oregon y su olfato para el mundo de los negocios.

Fue en 1983 cuando se decidió a dar un salto: exportar berries hacia el hemisferio norte adonde existía el consumo pero no la oferta . "Tuvimos que diseñar contenedores y envases especiales y buscar una forma aérea de enviar estos productos", define. Las primeras 9000 cajas de frambuesas fueron un hito. Sin embargo, tuvo problemas para cobrar ese embarque y terminó perdiéndolo. Se instaló en Miami y viajaba semanalmente para monitorear las cosechas. Su estrategia fue clara desde el primer día: todos los berries, a todo el mundo, todos los días. Hortifrut desarrolla un modelo de negocios a nivel internacional que consiste en aliarse con los mejores productores y genetistas. Tiene sociedades en que posee 50% de participación o más y en otras donde son minoritarios.

8 La habilidad para lograr reconvertirse

Foto: Gentileza

Vivek Chaand Sehgal

CEO / Motherson Group

Fue en 1975 cuando Vivek Chaand Sehgal decidió arrancar una empresa familiar junto a su madre (literalmente gestó el Motherson Group) con un capital inicial de US$ 17. El objetivo era la venta de plata pero a nueve meses de haber fundado la compañía los valores de referencia de esa commodity se desplomaron y sus principales clientes cayeron en bancarrota.

Cuando vieron que no funcionaba pensaron en la reconversión primero en una empresa de cables y luego en una de repuestos para autos. Hoy lideran una de las firmas más grandes de ese país con ventas por US$ 9000 millones y un objetivo de llegar a US$ 20.000 millones de cara a 2020. "Nuestra ventaja es que no dependemos de ningún país ni de ningún cliente. Operamos ya en 33 países", afirma. En los últimos 15 años completaron 19 adquisiciones y cerraron 24 alianzas estratégicas. "La Argentina es un país que nos encanta pero en el que todavía no hay proyectos concretos", concluye enigmático quien hoy emplea a 100.000 personas y tiene entre sus clientes a Daimler, Volkswagen, Toyota y Maruti Suzuki, entre otros. Encontrar al socio ideal para cada mercado también aparece entre sus máximas: sobre todo para quien es un experto en la construcción de turnarounds.

9 El eslogan de "todo por una sonrisa"

Foto: Gentileza

Pieter Zwart

CEO / Coolblue

En 1999 Pieter Zwart y sus dos mejores amigos, Bart Kuijpers y Paul de Jong, se decidieron. Era un buen momento para hacer brainstorming y gestar un negocio que les cambiaría la vida. Así surgió Coolblue. ¿De qué se trata? De un market place de artículos para la casa y de electricidad. Tienen 364 tiendas online, siete físicas y más de 2500 empleados. Hoy genera ventas por más de US$ 1000 millones principalmente en Holanda y Bélgica.

"Todo por una sonrisa" es su slogan. El delivery gratis y las guías de comparaciones entre productos aparecen como dos de sus diferenciales. La tecnología es otro de sus must. "Empleamos 180 desarrolladores de software y sólo nos preocupa mejorar el sitio. No siempre queremos ser primeros pero sí los mejores. El hacerlo nosotros mismos nos permite ser más flexibles y rápidos", afirma Zwart.

El reciclaje también aparece en escena. Por ello crearon sus tiendas de segundas oportunidades donde los clientes pueden reciclar todo: desde teléfonos hasta heladeras. "Somos una de las compañías de mayor crecimiento en Benelux que es uno de los mercados más cambiantes del mundo. La flexibilidad está en nuestra sangre", concluye Zwart.

10 Una nueva visión del futuro

Foto: Gentileza

Peter Beck

CEO y CTO / Rocket Lab

Peter Beck cree que el emprendedorismo nos llevará a un nuevo mundo. "Es un requisito para la humanidad movernos hacia adelante, crear y construir un mejor y más brillante futuro", dice. Como CEO y CTO de Rocket Lab, la compañía aeroespacial fundada en 2006, Beck busca hacer justamente eso. Su objetivo es democratizar el espacio y reformar la manera en la que vemos el futuro. Su nueva ronda de capitalización en Silicon Valley lo llevó a una valuación de mercado de US$ 1400 millones y a ser la primera compañía privada en el hemisferio sur en conquistar el espacio.

Su rol como emprendedor obligó también a dar un marco legislativo a la industria aeroespacial en Nueva Zelanda. Su firma Rocket Lab prevé lanzar satélites cada 72 horas por los próximos 30 años, lo que llevará al país a tener la mayor cantidad de frecuencias y lanzamientos en el mundo. "Me encantaría ver un futuro con diferentes oportunidades y muy lejos del statu quo", concluye quien hoy emplea a 92 personas. La mayoría de su equipo son ingenieros, físicos y científicos. En 2015, Beck fue elegido el empresario más innovador de Nueva Zelanda. Y, según parece, lejos está de haber encontrado su planeta definitivo.

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