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Los Pumas están ante el desafío de ganar sin perder su norte

En el estadio de Colón, vuelven a medirse con Inglaterra, que venció hace una semana; la prioridad no es ganar sino el funcionamiento

Sábado 17 de junio de 2017
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PARA LA NACION
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Los Pumas van por la revancha ante Inglaterra
Los Pumas van por la revancha ante Inglaterra. Foto: Villarpress

SANTA FE.- En el camino elegido por la presente conducción de los Pumas , ganar no está al tope de las prioridades. Antes está la búsqueda de un estilo de jugar que le permita, en el mediano plazo, concretamente para el Mundial de Japón 2019, estar a la altura de las potencias. El medio antes que el fin, lo esencial por sobre lo formal, lo diacrónico sobre lo sincrónico. En 2016, los Pumas lucieron muy alejados de ese fin. En el primer partido de este año, siete días atrás ante Inglaterra, mostraron un gran progreso, más aún con baches que lo privaron de la victoria. Volver a perder sería un retroceso, pero nada determinante (salvo catástrofe). Ganar significaría acercararse un poco más a la gran meta y, sobre todo, un imperioso baño de confianza.

Argentinos e ingleses se medirán en la cancha de Colón, en una revancha del partidazo jugado en San Juan, cuando los visitantes ganaron 38-34 gracias a un try sobre el final. Para los Pumas, el desafío es múltiple: mantener la intensidad que los llevó a ser protagonistas, reducir el margen de error para no dilapidar esas virturdes y adaptarse a los ajustes que, con seguridad, implementará Eddie Jones.

Apurado por el entrenador del seleccionado de la Rosa, todo un experto en el arte de hacer declaraciones ("la presión la tiene Argentina", dijo una semana atrás; "están desesperados por ganar", apuntó el jueves), Hourcade respondió de manera contundente: "No estamos desesperados por ganar, estamos desesperados por jugar bien".

Zanjado el debate de que para ganar hay que jugar bien, el dilema que se le presenta a los Pumas es, entonces, cómo reducir la distancia que persiste, y de manera bastante holgada, entre vértigo y solidez. "Para vencer a estas potencias, hay que arriesgar", sostiene Hourcade. Indiscutible. Cuando son los errores propios, producto de esa búsqueda constante, los que terminan marcando la diferencia entre ganar y perder, cabe preguntarse hasta dónde se justifica tanto riesgo. La explicación sólo se entiende si se acepta que esta serie no es un objetivo en sí mismo, sino que está dentro uno más ambicioso.

En el primer test, los Pumas mostraron varias cosas positivas que parecían archivadas en esta transición post Mundial 2015: dominio absoluto del scrum y el maul poco frecuente en el rugby internacional, variantes, tries de toda la cancha, tries de primera fase, tries de varias fases. También hubo zonas grises: la disciplina estuvo dentro de los parámetros esperados, aunque cada penal costó puntos en contra; la defensa fue eficaz, salvo en la última jugada; el breackdown fue bueno, pero se perdieron demasiadas pelotas en el contacto en situaciones de extremo ataque y se jugaron pelotas que era mejor patear. Abrir la cancha sin inercia equivale, ante la defensa inglesa, a sufrir puntos en contra. Lo que sigue siendo altamente deficitario es el control de la pelota, un ítem cuya solución lógica pasa por minimizar el riesgo.

Son pequeños detalles a mejorar que marcan la diferencia, pero hay otros que pesan más a la hora de decidir un resultado. En primer lugar está la cuestión mental. Los Pumas cargan con la mochila de 10 derrotas en los últimos 12 partidos, en varios de los cuales mostraron incapacidad para resolver partidos en los que habían hecho méritos para ganar. Además, enfrente habrá un equipo que, a juzgar por la experiencia y sabiduría de su cuerpo técnico, hará ajustes para elevar el nivel de una producción que no los dejó satisfechos, pese a la victoria. Los forwards fueron maniatados por sus pares de celeste y blanco, los backs fueron frágiles en defensa.

Inglaterra vino con varios suplentes, pero no vino a probar., sino a ganar. Lo consiguió con 10 debutantes y regresa Robshaw, capitán durante la era pre Eddie Jones.

Hourcade eligió casi el mismo equipo. El único cambio es el ingreso de Moyano, uno de los mejores este año en Jaguares. Los jóvenes Noguera Paz y Pieretto se mantienen como pilares titulares tras el muy buen funcionamiento del scrum, con los experimentados Tetaz Chaparro (vuelve al flanco izquierdo) y Herrera (recuperado) como recambio. Los últimos minutos, una vez más, pueden resultar decisivos

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