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La larga trama de coimas entre Arzuaga y Grondona

El banquero que reconoció haber distribuido más de US$ 25 millones operaba con el dirigente desde 2010

Sábado 17 de junio de 2017
Arzuaga
Arzuaga. Foto: AFP

Julio Humberto Grondona murió en julio de 2014. Pero sus negocios ilícitos continúan hasta hoy, con réditos multimillonarios para su familia. Eso surge del testimonio del banquero Jorge Arzuaga, que se declaró culpable ante la justicia de Estados Unidos de haber canalizado coimas por más de 25.000.000 de dólares a cuentas que le indicaba el entonces presidente de la AFA. Los beneficios habrían llegado a, entre otros, su yerno, según reconstruyó LA NACION con base en documentos oficiales.

Genaro Aversa, yerno de Grondona, figura al frente de dos de las cuentas sospechosas en el banco Julius Baer que operó el ahora condenado Arzuaga para mover millones de dólares ilícitamente. Es una de las seis cuentas que fueron decomisadas por las autoridades estadounidenses que sumaban fondos por US$ 1.046.000.

No es ésa una única penalidad para Arzuaga: también la justicia de Suiza lo condenó y el banquero deberá abonar una multa de 650.000. Tampoco la familia Grondona salió indemne: los hijos del ex directivo del fútbol ( Julio , Humberto y Liliana) fueron denunciados ayer ante la justicia argentina por defraudación, encubrimiento y lavado, y la investigación quedó en manos del juez federal Daniel Rafecas .

Arzuaga trabajó para el Credit Suisse y luego para el Julius Baer, tanto en Buenos Aires como en Suiza, donde se convirtió en el ejecutivo de cuentas de Alejandro Burzaco , por entonces mandamás de la empresa Torneos y posteriormente devenido protagonista central del FIFAgate, en el que también se declaró culpable en Estados Unidos.

Fue gracias a Burzaco como Arzuaga comenzó a mover el dinero de Grondona. Ocurrió a partir de 2010, cuando el gerente general de Torneos y su socio -cuyo nombre mantuvo en las sombras el Departamento de Justicia, mientras los indicios apuntan a Eladio Rodríguez- sirvieron como puente con Grondona. Se lo presentaron como "nuestro banquero".

A partir de ese momento, según el Departamento de Justicia, a cambio de jugosísimas comisiones Arzuaga les proveyó todo el soporte bancario a los ejecutivos de Torneos y al dirigente deportivo. Se encargó de ejecutar pagos por más de US$ 25.000.000 en concepto de cohecho, como también retornos millonarios de Torneos a distintos ejecutivos de la FIFA y de la Conmebol .

¿Por qué pagó Torneos esas coimas? Según los investigadores estadounidenses y como reconstruyó LA NACION desde que estalló el FIFAgate, esos sobornos facilitaron que la empresa retuviera y extendiera sus derechos audiovisuales y comerciales del fútbol sudamericano. ¿Cómo? Una de las vías que utilizó Arzuaga para vehiculizar el pago fue enmascarar las coimas como pagos por "servicios de consultoría", para montar una apariencia de legitimidad que permitiera ordenar transferencias sin levantar sospechas.

Sin embargo, el banquero ahora convicto sabía que iba a ser "muy difícil" abrir una cuenta a nombre de Grondona, dada su "reputación por corrupción". Por eso abrió una subcuenta con el nombre "FPT Sports". Primero, al parecer, en el Credit Suisse, y más tarde en el Julius Baer.

Desde entonces, y siempre de acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, Arzuaga manejó esa subcuenta sólo para beneficio de Grondona, que por allí canalizó coimas, devoluciones y cobros ilícitos. Para eso, el banquero, hoy de 56 años, se reunió varias veces con el dirigente y le reportó la evolución y el saldo de esa subcuenta, mientras que recurrió a todo tipo de artilugios para ocultarlo como beneficiario final. A raíz de eso, por ejemplo, la justicia suiza lo condenó por falsificación de documentos y mal desempeño.

Tras la muerte de Grondona, Arzuaga acordó con sus herederos la distribución del dinero que quedaba en esa cuenta bancaria, gracias a la confección de un contrato fraudulento que permitió transferir el dinero desde la cuenta de FPT Sports a una de los hijos de Grondona, con la aprobación de sus supervisores en el banco.

Pero ahora, al declararse culpable con el asesoramiento de los abogados del estudio Clifford Chance (el mismo que representó a la Argentina contra los fondos buitre durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner), Arzuaga debió entregar poco más de 1.000.000 de dólares y renunciar a todo derecho que pudiera tener vinculado con aquellas seis cuentas.

Una de ellas está a nombre de FPT Sports SA en el Julius Baer. Otra se encuentra en otro banco suizo, el BSI Limited, a nombre de FPT Investments Ltd. Otra está radicada en el UBP. Hay otra en el Julius Baer a su nombre y el de Waleska Arzuaga. Y existen dos cuentas en el Julius Baer que aparecen a nombre de Genaro Aversa, el yerno de Grondona, y de Pablo Umberto Aversa

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