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El empresario que grabó a Temer lo acusó de liderar un "grupo criminal"

El dueño del frigorífico JBS, que firmó un acuerdo de delación premiada con la justicia, afirmó que desde 2010 pagaba coimas al partido del presidente, el PMDB

Domingo 18 de junio de 2017
Temer, durante un encuentro con gobernadores en Brasilia
Temer, durante un encuentro con gobernadores en Brasilia. Foto: Marcos Correa / DPA
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RÍO DE JANEIRO.- La tormenta política no se calma en Brasil. El empresario Joesley Batista, uno de los dueños del frigorífico JBS que con su delación premiada destapó la trama de sobornos que escandalizaron a los brasileños, e hizo tambalear al gobierno el mes pasado, volvió a embestir contra Michel Temer con explosivas declaraciones: acusó al presidente de liderar "la mayor y más peligrosa organización criminal del país".

En su primera entrevista luego de haber firmado un acuerdo de colaboración con la justicia, a la que entregó una grabación de una conversación con Temer en la que el presidente da su aval a coimas, Batista señaló a la revista Época que desde 2010 pagaba sobornos al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), ahora al frente del Palacio del Planalto. Apuntó que Temer -jefe del partido- lo veía "como un empresario que podía financiar su campaña y hacer esquemas que rendirían coimas" a través de presiones en el Congreso o de sus operadores en organismos como el Ministerio de Agricultura, la Caixa Económica Federal o el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes).

"Ese grupo es muy peligroso. No se puede pelear con ellos. Nunca tuve coraje para enfrentarlos. Por otro lado, si se baja la guardia, ellos no tienen límites. Entonces mi convivencia con ellos fue siempre manteniendo media distancia, ni dejando que ellos se acerquen demasiado ni dejándolos muy lejos para que no armaran alguna cosa en mi contra", explicó Batista.

También indicó que el grupo del partido oficialista que lo presionaba estaba integrado por Temer; el ex titular de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha (hoy en la cárcel, condenado a 15 años de prisión en el marco de la Operación Lava Jato); el ex ministro de la Secretaría de Gobierno Geddel Vieira Lima (debió dejar el gobierno de Temer en noviembre por acusaciones de corrupción); el ex ministro de Turismo Henrique Eduardo Alves (detenido la semana pasada); el actual jefe de Gabinete, Eliseu Padilha, y el ministro de la Secretaría General de la presidencia, Wellington Moreira Franco.

"Quien no está preso está hoy en el Planalto", destacó el empresario, que junto a su hermano Wesley Batista comandan el poderoso grupo J&F, holding propietario de JBS -la mayor procesadora de carnes del mundo-, la firma de calzado y vestimenta Alpargatas, la compañía láctea Vigor, la celulosa Eldorado, el Banco Original y el Canal Rural, entre otras inversiones.

En un comunicado difundido ayer por el Planalto, Temer rechazó las afirmaciones de Batista a Época, y lo calificó como "el criminal de mayor éxito en la historia de Brasil". Dijo que el empresario había buscado reiteradamente favores del ahora presidente para su beneficio personal, pero que él se rehusó. Además, el despacho de Temer señaló que tomaría "todas las acciones apropiadas" contra Batista y que lo demandará.

A raíz de las revelaciones del acuerdo de delación premiada de JBS, el mes pasado, la Procuraduría General de la República (PGR) inició una investigación contra Temer por intento de obstrucción de la justicia, corrupción pasiva y asociación ilícita. Se espera que el procurador general, Rodrigo Janot, presente una denuncia penal formal contra el mandatario en los próximos diez días.

Mientras tanto, a pesar de la crisis, esta semana Temer tiene organizado un viaje oficial por Rusia y Noruega. Desde el gobierno se confía en que, superado el juicio ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), dos semanas atrás, y que el principal socio del PMDB en la alianza gubernamental, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) decidió esta semana mantenerse en la coalición, el presidente salió fortalecido y cuenta con el respaldo suficiente en el Congreso como para bloquear una demanda de la PGR.

A la revista Época, Joesley Batista confirmó que fue por pedido de Temer que había sido instruido a pagar a la familia de Eduardo Cunha jugosos pagos semanales para evitar que el diputado caído en desgracia y su operador Lucio Funaro, también preso, fueran a convertirse en delatores de la justicia. Según el empresario, Geddel Vieira Lima era el mensajero del presidente.

"Todo el tiempo [Vieira Lima] me buscaba para garantizar que estuviera manteniendo ese sistema [de pagos para asegurarse el silencio de Cunha y Funaro]. Cada 15 días era una agonía terrible", indicó.

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