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El massismo explora oportunidades en el derrotero de Randazzo

Piensa que el ex ministro terminará bajando su candidatura y llama -también atiende- a sus aliados bonaerenses

Domingo 18 de junio de 2017
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LA NACION
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El massismo explora oportunidades en el derrotero de Randazzo
El massismo explora oportunidades en el derrotero de Randazzo. Foto: Archivo

Esta vez les tocó ser espectadores de la sangría ajena. Aunque en público mantendrán la estrategia de desdeñar "la rosca partidaria" y mostrar "equipos y propuestas" junto al GEN y Libres del Sur, sus socios de 1 País, en el massismo no le pierden pisada al derrotero de Florencio Randazzo y sus aliados, luego de la jugada del kirchnerismo que dejó al ex ministro sin oportunidad de enfrentar a Cristina Kirchner en las PASO.

"Hay que ver si, al final, «el Flaco» se presenta." Así empiezan o terminan todas las charlas con los peronistas que acompañan a Sergio Massa , tanto los que disfrutan de ver a Randazzo transpirando la misma camiseta que ellos vistieron en 2015, cuando el Frente Renovador sufrió una sangría constante de aliados hacia el kirchnerismo y Cambiemos, como los que guardan una buena relación con el ex ministro del Interior y Transporte.

Sólo hay otra coincidencia entre los massistas: creen que si Randazzo no logra un buen resultado en las PASO, sus votantes, pero sobre todo sus aliados que defienden territorio, buscarán otro cobijo en las elecciones de octubre.

A partir de ese punto, las miradas y evaluaciones de los massistas divergen cuando son consultados por cómo puede afectarlos que Randazzo no enfrente a Cristina.

Cerca de Massa, quienes analizan encuestas no creen que el nuevo panorama los beneficie electoralmente. "El votante de Randazzo se define como kirchnerista, por eso «El Flaco» cayó de 7 a 5 puntos cuando se peleó con Cristina. Si se desmoronara, el kirchnerismo se llevaría dos puntos y nosotros sólo uno", señalan.

Por eso, Massa les aconseja a los suyos que no se salgan del discurso de propuestas y equipos. "Tenemos que ser repetitivos, aunque sea híper aburrido", insiste. Entiende que, luego de dos meses hablando del plan "Bajemos los precios", el 61% del electorado lo asocia con esa idea. Esta semana lanzará la segunda etapa de su campaña, con eje en la "alerta" por la inseguridad.

Massa le apunta a un 54% del electorado que, dice, no está atado aún ni a Cambiemos ni al kirchnerismo. Y mira de cerca "la bronca" que se percibe, sobre todo, en el conurbano. Su desafío pasará porque ese voto que se anticipa como un "castigo" al Gobierno no sea monopolizado por la ex presidenta.

Aunque borra intencionalmente de la ecuación a Randazzo, el tigrense llamó y recibió varios llamados de intendentes y legisladores randazzistas esta semana. "Preguntan cómo ve él la situación y ellos le cuentan su mirada. Nada inusual", dicen en su entorno.

Otros prefieren alentar rumores de fugas, pases y traiciones. Hasta de un ofrecimiento al propio Randazzo. En ese sentido, el massismo fue una usina abierta toda la semana. El cristinismo y el gabinete político de María Eugenia Vidal no se quedaron atrás. El "carancheo" no reconoce pruritos ideológicos en la provincia.

Uno de los intendentes aliados de Randazzo confirmó a LA NACION un contacto con Massa. "En las últimas 48 horas el kirchnerismo y el massismo laburaron fuerte con los teléfonos. Si en verdad Randazzo está tan mal como dicen, no sé por qué se preocupan tanto por nosotros", ironizó.

En términos de oportunidades territoriales, el massismo vuelve a dividirse: la mitad de los peronistas del FR, pero también algunos de sus aliados del GEN (en su mayoría ex radicales) y de Libres del Sur creen que los intendentes del interior que están con Randazzo podría acercarse. "Cristina es una mala candidata en el campo y los intendentes del interior no pueden rifar el control de sus concejos deliberantes si Randazzo no supera los diez puntos. Están hablando con nosotros y con Cambiemos", advierten.

Otros creen que el impacto -y las oportunidades territoriales- están en el conurbano. Miran al intendente Gabriel Katopodis (San Martín) y poco y nada a Juan Zabaleta (Hurlingham). En ambos municipios se muestran firmes junto al ex ministro.

Pero la ola de rumores fue tal que el propio Randazzo debió abandonar su deliberado mutismo: con tres mensajes en Twitter, ratificó su voluntad de competir.

Quizás haya otra coincidencia más entre los massistas: ninguno se permite reconocer que Randazzo pueda hacer unas buenas PASO y que surja como opción tanto para los opositores a Cambiemos como para los antikirchneristas. Que se meta en la avenida del medio. Un escenario temible para 1 País.

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