Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Los asesinatos de tres mujeres conmueven a Córdoba

Dos cuerpos fueron encontrados anteayer; una de las víctimas fue desmembrada

Domingo 18 de junio de 2017
SEGUIR
PARA LA NACION

CÓRDOBA.- Toda la provincia está impactada por los asesinatos de tres mujeres. Dos de los cuerpos fueron encontrados anteayer. María Eugenia Cadamuro estaba desaparecida hace tres meses en Jesús María y sus restos fueron hallados a 35 kilómetros de esa ciudad, en un descampado. En Villa María, Olga Inés Moyano desapareció y pocas horas después fue encontrada descuartizada en un contenedor. Mientras que Claudia Muñoz recibió 37 puñaladas hace un mes en Río Cuarto y la Justicia aún no tiene pistas firmes.

El cadáver de Cadamuro -enterrado en una bolsa de plástico y cubierto con una manta a un metro bajo tierra- tenía encima dos pares de guantes. Ese hallazgo y los peritajes que certifican la existencia de manchas de sangre en dos camionetas, una de su hijo Jeremías Sanz y otra del amigo de éste, Nicolás Rizzi, consolidan la hipótesis del fiscal que apunta a un matricidio.

El fiscal José Almeyda ordenó hace varias semanas la detención de Sanz por privación ilegítima de la libertad agravada por el vínculo, ahora la carátula cambiaría a homicidio calificado por el vínculo y habría imputaciones también para Rizzi y para un familiar, en este caso por falso testimonio.

El cuerpo de "Maru", de 46 años, fue reconocido por dos de sus tatuajes y porque tenía la ropa con que fue vista la última vez; fue asesinada con una escopeta.

La denuncia de la desaparición de Cadamuro la hizo una amiga, quien se alertó porque una noche faltó a un asado. A la mañana siguiente, su casa tenía las luces prendidas, pero no había nadie. La madre de Cadamuro murió en noviembre y habría enfrentamientos familiares por la herencia; con su hermana llevaban meses sin hablarse, incluso hay denuncias policiales y una orden de restricción.

El fiscal siempre estuvo convencido de que el círculo familiar "protegía" a Jeremías Sanz. Una de las últimas comunicaciones de la mujer fue un audio de WhatsApp: "Gracias a Dios el martes firmo la S.A. que armé, una S.A. para poner el campo y la casa y así poder tener las riendas de mis cosas".

En el mensaje a una amiga agregó "acá las cosas con mi hermana están muy mal. Ya directamente no le hablo más, no tiene más sentido. Están todos muy locos. Yo no digo que soy cuerda, pero no tengo mala leche en lo más mínimo. Viste que acá por la plata baila el mono".

Sin pistas firmes

Hacía pocos minutos que Claudia Muñoz, de 51 años, había entrado a la boutique que tenía en el centro de Río Cuarto cuando alguien la atacó a puñaladas. En el local -a media cuadra de la policía- no faltó nada; la autopsia reveló que el atacante la tomó por la espalda y ella intentó defenderse según revelan las heridas en una mano y en el rostro.

"No hay resultados concretos de la investigación -confirmó a LA NACION Héctor Giuliani, abogado de la familia de la víctima-. Se trabaja en todas las alternativas, desde un loco que haya entrado a una enemistad manifiesta, pero los resultados no conducen a nada."

Ese martes 9 de mayo la mujer fue al gimnasio, frente a su negocio; salió a las 16 y se fue a su casa -a unas siete cuadras- a ducharse; a las 16.36 una amiga con la que se iba a reunir después la vio abrir el local. Las pruebas señalan que la asesinaron poco después.

Junto con su esposo, Juan Carlos Debia, tenía una nena adoptada de 8 años. En un primer momento se investigó si la madre biológica de la nena los estaba extorsionando.

"No se logró ninguna prueba concreta ni de las sábanas telefónicas ni de la investigación; a las 15.30 la mujer estaba retirando dinero del cajero de un banco en Carlos Casares, donde ella vive, en la provincia de Buenos Aires", explicó Giuliani.

Debia también fue investigado; aunque todos los testimonios apuntan a que eran una pareja "sólida" y "unida" y que no había antecedentes de violencia, la Justicia realizó los chequeos del caso. "Él es inspector de obra y los albañiles confirmaron que estuvo con ellos a la hora del crimen", sostuvo el abogado.

Horror en Villa María

La desaparición de Olga Inés Moyano, 46 años, fue denunciada por su hijo el jueves pasado en Villa María. Es que ella lo llamó alrededor de las 17 para decirle que estaba en un control vehicular sobre ruta 158 y que le iban a sacar la moto porque era robada; después -llorando- se volvió a comunicar para pedirle que fuera al hospital. Nunca la encontró y el muchacho hizo la denuncia. Anteayer, por la mañana, el cuerpo desmembrado fue encontrado por albañiles; estaba en bolsas de plástico en un contenedor.

Una cámara tomó a un hombre dejando a la mujer en una obra a pocas cuadras de donde apareció el cadáver.

Te puede interesar

Debido a la veda electoral estas notas estarán cerradas a comentarios hasta el domingo a las 18hs. Muchas gracias.