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Ezequiel Campa, a la hora de enfrentar los 40

El comediante habla de su nueva obra, Jugo y confusión, y de los "gajes" de su oficio

Lunes 19 de junio de 2017
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PARA LA NACION
"El stand up es una cantera buenísima, un gran entrenamiento", dice Campa
"El stand up es una cantera buenísima, un gran entrenamiento", dice Campa. Foto: Diego Spivacow / AFV

Las cuatro décadas no son sólo un tema femenino, lo crea o no el señor Arjona. También a los varones los afecta o, por lo menos, a Ezequiel Campa, que arremete con el paso del tiempo en su nuevo show de stand up, Jugo y confusión: "Llegué a los cuarenta y ¡cómo no hacer balances! Llego a esta edad con más preguntas que certezas y quiero hablar sobre eso", dice Campa, un experto en desnudar el alma ante el público.

"Más que la cuestión de los años, lo universal es el paso del tiempo, eso es inexorable y terrible por el decaimiento físico y las frustraciones acumuladas. Vas camino a la vejez y, por ende, a la muerte", dice Campa muy serio. Aunque no tiene hijos, comenzó a replantearse cómo la sociedad educa a los jóvenes: "Estamos criando generaciones a las que les decimos que basta con desear algo para lograrlo, y eso es mentira. El mundo es muy injusto y aun rompiéndote el lomo no siempre conseguís lo que soñás. Obvio que el esfuerzo es valioso, pero de ahí a creer que nada es imposible hay un abismo. No somos todos unos iluminados ni seres especiales. ¿Viste esos pibes en los Estados Unidos que entran a una universidad y matan a balazos a un montón? Son frustrados, gente que cree que la sociedad les debe algo que les prometió. Tenemos que replantear ese discurso".

Además de las canas y otros dolores existenciales, en Jugo y confusión aborda la religión y las guerras mundiales. Todo es posible para el stand up sin caer en las fórmulas conocidas: "El humor observacional es muy superficial. Hay que bucear en cuestiones más complejas y dejar de lado el lugar común de «soy un perdedor, todo me sale mal». Es una pavada iniciática por la que todos pasamos, pero hoy hay que evitarla", opina Campa, para quien el nivel local es desparejo: "El stand up es tan despojado que parece fácil. Pero estás absolutamente desprotegido, no hay personaje, no hay otros actores, no hay escenografía, estás solo y se ve, se nota todo. Es muy autorreferencial porque el material es propio, no hay cuarta pared, es el yo hablándole al público".

En cambio, si hay un tema que no le interesa es la política. Dice que no lo divierte y que siempre queda "viejo" porque se llega tarde con respecto a los medios.

Sobre el porqué del título Jugo y confusión no quiere aclarar demasiado. Prefiere que cada uno se lo pregunte. "De lo que sí estoy seguro es de que la confusión es muy interesante para el arte. Y el stand up es una aproximación artística, para mí no es algo menor, me lo tomo muy en serio", dice el comediante, cuyo principal referente en este momento es Louis C. K., uno de los creadores de Baskets (junto con Zach Galifianakis y Jonathan Krisel). Esta serie de humor negro fue su inspiración cuando escribió Depto, la serie web que realizó esta año con Jazmín Stuart para el canal de la Universidad Nacional de Tres de febrero (Un3.tv), sobre las dificultades de los inquilinos.

"No tengo referentes locales. El género es muy joven entre nosotros. En los Estados Unidos y en Europa ya hay muchas generaciones con tradición en stand up. Prendés la televisión y los ves porque los conductores vienen de ese paño", dice, y enumera a Jay Leno, Jimmy Kimmel, Conan O'Brien, Jimmy Fallon y David Letterman. "El stand up es una cantera buenísima, un gran entrenamiento porque te brinda capacidad para hablar e improvisar, para que se entienda lo que decís, para el humor. Por eso son tan divertidos y no como acá donde el conductor se hace el gracioso cargando al entrevistado", compara.

Sobre el boom del stand up femenino, dice que hay algunas monologuistas muy buenas y que está genial que esa movida crezca, pero que hace falta tiempo. "Repito y no quiero ser ingrato: tenemos que seguir creciendo", dice "el cuarentón" que trabajó casi cinco años con Malena Pichot, con quien además se presentó en el Festival de Comedia de Nueva York.

Si bien en 2015 participó en la tira Guapas, de El Trece (era Guillermo, el obstetra de Paula, el personaje de Isabel Macedo), admite que le cuesta lograr continuidad en la tevé de aire y no sabe por qué. "Mientras tanto -dice-, el stand up lo disfruto mucho, estoy seguro de lo que hago y no tengo que esperar a que me llamen."

Campa, Jugo y confusión

Funciones, el sábado 24, a las 21.

Sala Siranush, Armenia 1353

Entradas, desde $ 270

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