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Los siete goles de Boca provocados por la presión alta que tanto exigen los Mellizos

Lunes 19 de junio de 2017
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El Boca de Guillermo quedó a un paso de consagrarse. Luego de algunas dudas futbolísticas y emocionales, retomó el envión ganador y goleador en los últimos dos juegos, anotando 7 tantos y no recibiendo ninguno. A lo largo del certamen, pasó por momentos positivos y de rendimientos eficaces y también de los otros, en donde el funcionamiento/estructura colectiva no lograba rescatar a las individualidades. Pero hubo dos aspectos que no perdió ni siquiera en las circunstancias de juego más desdibujadas: el poder de fuego ofensivo, desde las intenciones y las ejecuciones, y la presión alta.

Dentro del esquema táctico 4-3-3, 4-2-3-1 o 4-3-1-2 (con Tevez de 10 o cuando Centurión jugó como enganche, detrás de Benedetto), las búsquedas por las bandas de Boca (con los laterales como los primeros socios de los wines Centurión, Pavón, Solís o Junior Benítez) terminaban con ataques respaldados y centros atrás o. con una presión alta inmediata ante la pérdida de la pelota. La convicción ante el pedido del Mellizo y la aplicación de los futbolistas generó recuperaciones y. goles.

El gol de Centurión

Si se toma como algo aislado, el gol de Centurión a Aldosivi se debió a una falla del arquero Vega, que recibió un pase atrás de un compañero, quiso rechazar con el delantero encima y la acción terminó en el 2-0 en Mar del Plata. Ahora, si se lo pone en contexto, se observará que es Boca quien presiona a tal punto de generar los errores en los adversarios. Se ve en forma sistemática con el futbolista más cercano a la pérdida como disparador de esa iniciativa, de esa presión. Y así el equipo de los Mellizos forzó defensas en acciones que terminaron en recuperaciones directas hacia el gol. El valor emocional que tenía cada exigencia es que, en la mayoría de los casos, los jugadores de Boca iban sobre pelotas ya perdidas, o ganadas -desde lo posicional- por los adversarios. Pero la perseverancia inclinó la balanza en su favor.

En el archivo reciente, el 3-0 de Benedetto a Independiente, en la Bombonera, se generó con una presión alta del N° 9 al arquero Campaña; otra nueva presión de Junior Benítez sobre Sánchez Miño, pase al punto penal, la media vuelta de Benedetto y la posterior definición con zurda.

Hubieron otros ejemplos, cinco de ellos en la primera mitad del certamen, como el gol de Centurión a Quilmes (4° fecha); el de Benedetto a Rosario Central (10° fecha), el de Bou a San Lorenzo (11° fecha), el de Tevez a Colón (14° fecha) y el del Apache a River, el del transitorio 2-2 en el Monumental, por la 13° fecha, la tarde que luego sería triunfo xeneize por 4-2. La mediachilena de Bou buscaba al 10, aunque fue Batalla quien llegó primero al supuesto control de la situación. Pero el arquero de River no esperaba que Tevez respondiera con una búsqueda de presión tan firme y consistente.

Los otros seis antecedentes en el torneo

En la fecha 4, Centurión contra Quilmes

En la fecha 10, Benedetto contra Central

En la fecha 11, Bou contra San Lorenzo

En la fecha 13, Tevez contra River

En la fecha 14, Tevez contra Colón

En la fecha 27, Benedetto contra Independiente

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