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Los socios argentinos de Odebrecht preparan su coartada para despegarse

Aseguran que Odebrecht siempre tuvo "la voz cantante" en los contactos con el gobierno kirchnerista

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LA NACION
Lunes 19 de junio de 2017
Los socios del gigante brasileño en la Argentina se despegan y preparan su coartada
Los socios del gigante brasileño en la Argentina se despegan y preparan su coartada. Foto: Archivo
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Con la guardia en alto, las empresas argentinas que se asociaron a Odebrecht coinciden en su coartada para despegarse de las coimas: aseguran que la gigante brasileña siempre tuvo "la voz cantante", el "bastón de mando" y -más importante- el monopolio del diálogo con los funcionarios kirchneristas.

La constructora del caso Lava Jato hizo valer su poder dentro de los consorcios, porque ostentaba la "llave" del financiamiento del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes). Ése es el argumento que repitieron a LA NACION cinco empresarios y operadores que evitaron quedar pegados al escándalo. Algunos, incluso, dicen tener papeles para demostrarlo.

"El matrimonio con Odebrecht fue difícil. Con la venia del ex gobierno, los brasileños lograron obtener un mayor porcentaje del contrato", revelaron desde una de las compañías.

Las empresas que participaron en obras de Odebrecht, muchas de ellas "popes" de la construcción en el país, reforzaron sus equipos jurídicos y la consultoría en materia de crisis, con el objetivo de sortear los coletazos judiciales y tratar de salvar su imagen pública.

Soterramiento

El soterramiento del Sarmiento es la única obra activa que conserva Odebrecht con el gobierno nacional. Pasados once años desde la licitación, la obra no arrancó hasta principios de este año y sólo tiene un avance del 3 por ciento. Además de la gigante brasileña, en la unión transitoria de empresas (UTE) participan la italiana Ghella, Sacde (ex Iecsa) y, en menor proporción, la española Comsa.

Según dejó trascender días atrás Mauricio Macri, en el corto plazo Odebrecht vendería su parte de la UTE a Ghella. Eso le generaría un alivio al Gobierno, que dejaría así de girarle dinero público a una empresa corrupta. Consultados por LA NACION, la firma italiana no quiso dar una respuesta. Evitó así confirmar o desmentir la versión oficial.

Otras fuentes del mercado, sin embargo, analizaron que hay varios factores que podrían derivar en la salida de Odebrecht. Por un lado, los brasileños necesitan vender activos para hacer frente a las multas. Por el otro, a la empresa italiana estar asociada a Odebrecht puede complicarle el acceso al crédito. "Es como estar en el Veraz", explicaron. Cerca de Odebrecht, sin embargo, dejaron trascender que no quieren perder su participación en el mercado argentino.

Ghella ve con cautela el efecto arrastre del Lava Jato. La empresa nació en Roma hace más de 120 años con un core business en las obras subterráneas. Actualmente, está construyendo dos túneles que cruzan los Alpes.

En la Argentina, los italianos buscan quedar en el imaginario colectivo por la obra del arroyo Maldonado. Ghella tuvo buena sintonía con el entorno de Macri: durante siete años conformó el grupo empresario ODS con Ángelo Calcaterra, el primo del presidente y ex dueño de Iecsa. Esas dos empresas, en tanto, se asociaron a Odebrecht para la obra del Sarmiento. Ahora que ese contrato está bajo la lupa judicial, empezaron a salir a la luz algunos conflictos internos.

Según pudo conocer LA NACION, originalmente el contrato del Sarmiento estaba dividido: 30% para Odebrecht, 30% para Iecsa (en ese entonces de Calcaterra), 30% para Ghella y un 10% para Comsa. La UTE tenía que conseguir financiamiento y ofreció créditos del Credit Suisse y el Depfa Bank, pero Néstor Kirchner rechazó la tasa ofrecida.

En 2011, Cristina Kirchner habilitó, por decreto, el financiamiento público. En esa época, aseguran las fuentes, se concentró la negociación de Odebrecht con el gobierno kirchnerista. "Los brasileños ofrecieron un crédito del Bndes y se ganaron el favor de los funcionarios", señalaron allegados a la UTE. "Odebrecht presionó hacia adentro para comer una parte mayor del contrato. El Gobierno lo convalidó y los socios debieron ceder", agregó la fuente, que evitó explicar cómo se hizo la ingeniería jurídica por motivos de "confidencialidad".

Otras empresas coincidieron en la versión. Desde Roggio, socia con el 16% en la planta potabilizadora de Paraná de las Palmas, manifestaron a este medio que "Odebrecht tenía el monopolio del diálogo con el gobierno". "Ellos eran los líderes. Hacían todos los trámites administrativos y se ocupaban de la facturación", agregaron. El resto del consorcio lo completaron Supercemento y Cartellone. Desde esta última empresa, su gerente general, Pablo Pérez Burgos, semanas atrás aseguró a LA NACION que el vínculo con funcionarios públicos "se realizaba a través de Odebrecht".

Nuevo socio

El complejo escenario del soterramiento es ahora afrontado por Marcelo Mindlin, luego de que meses atrás Calcaterra (que quiere evitar la exposición pública) le vendió Iecsa. El dueño de Pampa Energía cambió el nombre de la firma a Sacde y desplazó a los ejecutivos para colocar a su hermano, Damián, como CEO y a Raúl Warat como CFO.

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También despidió a Javier Sánchez Caballero, el ex CEO de la empresa que figura en mails de Odebrecht cerca de la sigla DGI, un presunto alias para las coimas. "Estamos ocupados en la obra, los obreros están trabajando doble turno", señalaron desde Sacde a LA NACION.

Según pudo conocer este medio, en el contrato de venta de Iecsa se previeron "pasivos contingentes", un fondo de resguardo para que Mindlin no tenga que responder por problemas heredados. "Pampa Energía está dispuesta a colaborar con la Justicia y quiere salvar los intereses de la empresa", dijeron desde el holding. En Roggio también se mostraron abiertos para colaborar, incluso si se sanciona la ley de responsabilidad empresaria.

Si Odebrecht puede exiliarse del país, las centenarias constructoras argentinas tienen que cuidar su negocio. Saben, sin embargo, que la Justicia les pisa los talones: ya tuvieron allanamientos en sus oficinas y sus nombres se repiten en los expedientes penales.

Una estrategia conjunta

Las empresas

Además de la gigante brasileña, en la unión transitoria de empresas participan la italiana Ghella, Sacde (ex Iecsa) y, en menor proporción, la española Comsa.

La estrategia

Las empresas buscan despegarse diciendo que la voz cantante de los vínculos ocultos con el gobierno anterior los manejaba directamente Odebrecht

Soterramiento

El soterramiento del ferrocarril Sarmiento es la única obra activa que conserva actualmente Odebrecht. Recién arrancó a comienzos de este año y su avance es de apenas del 3%

Venta a favor de Ghella

Según trascendió, Odebercht vendería su parte a la empresa italiana, generando así cierta tranquilidad en el Gobierno: saldría del medio una empresa corrupta

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