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Hace 150 años se jugó el primer partido de fútbol en Buenos Aires: por qué no pudieron juntar 22 futbolistas

Fue en 1867, en los actuales terrenos del Planetario; la iniciativa partió de los hermanos Thomas y James Hogg; aprovecharon el feriado del 20 de junio

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PARA LA NACION
Martes 20 de junio de 2017 • 10:04
Alumni, el primer club del fútbol argentino, eligió los colores blanco y colorado por el primer partido que se eligió
Alumni, el primer club del fútbol argentino, eligió los colores blanco y colorado por el primer partido que se eligió. Foto: Archivo
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Con mucho entusiasmo, en 1867, jóvenes ingleses organizaron el primer partido de fútbol. Decidieron aprovechar el feriado del 25 de mayo. En cuanto al lugar, les pareció que por la zona de la ribera, en la boca del Riachuelo, habría espacio suficiente. Sin embargo, las malas condiciones climáticas atentaron contra el desarrollo. Por lo tanto, ese no fue el partido inicial de nuestra historia, pero sí el primero suspendido por lluvia.

Hubo que buscar una nueva fecha. La próxima disponible era el 20 de junio y además se cambió el escenario. En vez de La Boca con sus problemas de inundación, resolvieron aprovechar el terreno del Buenos Aires Cricket Club, en Palermo, donde hoy se encuentra el Planetario.

La convocatoria se hizo para las 12:30 y esta vez el tiempo acompañó. Sin embargo, surgió un nuevo inconveniente: varios de los que se habían comprometido a participar abandonaron a último momento debido a la sorpresiva cantidad de público que concurrió a Palermo. Les dio vergüenza ser vistos corriendo sin saco ni sombrero, detrás de una pelota, delante de tanta gente. Por lo tanto, en vez de once contra once, hubo ocho valientes jugadores por equipo.

Aquel primer encuentro futbolístico duró dos horas y los contrincantes no se diferenciaban por la camisa (a nadie se le hubiera ocurrido usar camisetas en ese tiempo), sino por el color de las boinas: blancas de un lado, rojas del otro.

Ganó el equipo de las boinas coloradas, 4 a 0. Los vencedores fueron Thomas Hogg (capitán), James Hogg, Thomas Barlow Smith, William Forrester, James Wensley Bond, E. S. Smith, Norman Harry Smith y John Ramsbotham. Los boinas blancas -que no lograron celebrar ningún gol propio, pero sí aplaudieron cada conquista del adversario-, fueron Walter Heald, Herbert Thomas Barge, Thomas Best, Urban Smith, John Harry Wilmott, R. Ramsay, J. Simpson y William Boschetti.

Pasaron 30 años hasta que los ex alumnos del Buenos Aires English High School formaron un equipo al que llamaron Alumni, como solían denominarse las asociaciones de ex alumnos en los Estados Unidos. Es sabido que Alumni fue el gran campeón de fútbol en los comienzos del siglo XX y se convirtió en la base de los primeros seleccionados argentinos. Pero el detalle está en los colores que usó. Fueron, justamente, el colorado y el blanco que recordaban a aquellas boinas del primer partido en 1867.

Los colores históricos -que honraría décadas más tarde el club de rugby Alumni- fueron los elegidos por un grupo de estudiantes platenses, por deportistas cordobeses y también por santafesinos que admiraban a sus pares porteños y querían tener sus mismos colores. Nos referimos a Estudiantes de la Plata, Instituto de Córdoba y a Unión de Santa Fe.

River Plate, en cambio, eligió esos colores porque son los de la bandera de Génova, ya que el club se formó en el típico barrio de los genoveses: La Boca, donde estuvo por jugarse el primer partido de nuestra historia, pero se suspendió por lluvia.

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