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Comenzó el trabajo de la Cruz Roja en Darwin para identificar a los caídos

Hoy se pondrá en marcha las excavadoras en el cementerio argentino para obtener las muestras de ADN; el lugar está cercado y se prohibió el ingreso de visitas

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LA NACION
Martes 20 de junio de 2017
Un container y excavadoras ya están listos para trabajar en el cementerio de Darwin, en las islas Malvinas
Un container y excavadoras ya están listos para trabajar en el cementerio de Darwin, en las islas Malvinas. Foto: Hernán Zenteno

PUERTO ARGENTINO.- Una excavadora, dos camiones cisterna, cuatro containers distribuidos en fila delante de las cruces blancas y otro más ubicado detrás del cementerio, paralelo a la cruz mayor, reflejan el desembarco de la misión que buscará identificar a los 123 soldados argentinos enterrados sin nombre.

Frente a un extremo del cenotafio donde figuran las identidades de los 649 caídos en la Guerra de las Malvinas, tres hombres abrigados hasta los ojos y vinculados al operativo de la Cruz Roja conversan en la previa del inicio de los trabajos. Alrededor del cementerio y del pequeño pueblo que lo antecede, dos tranqueras separadas por varios cientos de metros impiden el paso. Apenas pasaron las 10 de la mañana, la sensación térmica ronda los 2 grados bajo cero y el sol, que durante todo el día se mantiene cerca del horizonte, permanece oculto detrás de las nubes negras que no se mueven pese al viento y que cada tanto dejan caer una llovizna helada.

Todo está listo para avanzar con las operaciones destinadas a tomar las muestras de ADN de los cuerpos y cotejarlas con las de los familiares que dieron su consentimiento. Tras una jornada en la que se ultimaron los "detalles logísticos" de las operaciones, está previsto que el proceso empiece formalmente hoy, si el clima lo permite, confirmaron desde la Cruz Roja.

Los forenses y los especialistas que están desde hace días en las islas participaron ayer de una ceremonia religiosa en la que se bendijeron el lugar y los equipos, que estuvo a cargo de un cura isleño y que se ofició como preludio del comienzo de las exhumaciones, que durarán al menos dos meses. Durante todo ese tiempo, el cementerio permanecerá virtualmente aislado del resto de las islas. Es que, por cuestiones de seguridad, se dispuso que nadie ajeno a la tarea humanitaria pueda siquiera acercarse allí.

Los cuerpos de los soldados argentinos están sepultados en un terreno que forma parte de una estancia privada. Durante la temporada turística, que termina en abril, está abierta al público y al turismo en general, pero fuera de la época de alta afluencia de visitantes se debe pedir autorización para entrar. Por estas horas, un cartel verde colgado de la cerca más lejana al cementerio indica que el sitio está cerrado y que volverá a abrir en septiembre. Se estima que los trabajos de la Cruz Roja terminarán a fines de agosto.

Una situación similar ocurre con el pueblo, donde duermen los miembros del equipo. Hoy, el Darwin Lodge, donde se hospedan los especialistas, está alquilado exclusivamente para la misión de la Cruz Roja y tampoco se puede acceder libremente.

Detrás de esas barreras tomará protagonismo la historia. Las muestras que se tomen de los cuerpos serán cotejadas con las de 95 familias, que fueron las que accedieron a brindar sus muestras de ADN. Sin embargo, se espera que el número de familiares que avale los trabajos aumente en el corto plazo. El gobierno de Mauricio Macri, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, que conduce Claudio Avruj, lanzará la semana que viene una campaña que pretende localizar a 20 familias que desde que se firmó el acuerdo entre los gobiernos argentino y británico no pudieron ser contactadas.

"La mayoría de los soldados convocados fueron de las provincias del Norte y del Noroeste y no de las ciudades capitales. Puede que hoy sus familias estén radicadas afuera o que vivan en el interior profundo de las provincias", señaló Avruj a LA NACION. El funcionario explicó que no se tuvo éxito en contactar a los parientes pese a que se cruzaron los datos con la Anses, el padrón electoral, la Policía Federal y el Registro Nacional de las Personas.

Por ello, se difundirán los nombres de los caídos en las redes sociales, medios de comunicación y organizaciones. Dar con los parientes demandará también suerte.

En tanto, la Secretaría de Derechos Humanos, que coordina a la distancia los operativos, se mantuvo ayer en contacto con un grupo de familiares para brindarles contención. El día cero de los trabajos en Darwin fue movilizador para ellos. Está previsto que haya reuniones periódicas en las que se hable del tema, se evacuen dudas y planteen necesidades.

En dos meses, cuando haya terminado la misión humanitaria, el cementerio volverá a quedar en las mismas condiciones en las que estuvo hasta hace unas semanas. No habrá placas identificatorias en las tumbas y la frase "Soldado argentino sólo conocido por Dios" seguirá siendo la única, al menos en el corto plazo. Pero a partir de ese momento, las familias argentinas habrán encontrado alguna respuesta.

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