Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El doble discurso sobre el atletismo como carrera profesional

.
..
Jueves 22 de junio de 2017 • 23:28
0

En 1983 Walter Gradow, legendario entrenador de medio fondo alemán, denotó siete factores de importancia para lograr que un atleta logre un nivel superior, superlativo o meramente destacado a su nivel, a nivel nacional. Todo pensando en niveles continentales y mundiales.

1-La demanda de la prueba en la competición.

2-El nivel de entrenamiento del atleta.

3-La etapa de desarrollo del atleta (edad, sexo, antropometría, etc).

4-Los objetivos a corto y largo plazo en el entrenamiento.

5-El ambiente del entrenamiento.

6-La demanda del ambiente NO atlético.

7-La personalidad del atleta.

Coincido en la mayoría de estos puntos aunque me gustaría agregar que sostengo firmemente en que la falta de atletas profesionales de hoy en día no puede reducirse a la remanida frase "falta de apoyo".

En gran medida es verdad, tiene mucho de real. Sabemos que sobran los ejemplos. Pero a quien apoyan y apoyamos en estos procesos que requieren mucho antes del presupuesto, una enorme voluntad. ¿Sabemos en verdad a quiénes apoyamos? Apoyamos recurrentemente en la vida a aquellos que demuestran voluntad, sin duda.

.
..

Frente a mi época de atleta, hoy veo una generación mucho mejor de jóvenes. Ellos, los jóvenes y no uno por supuesto, son más lúcidos, poseen más información sobre alimentación, descanso, materiales...y hasta saben mucho más sobre entrenamiento.

La enorme diferencia que veo es la voluntad de trabajo, de intentarlo. Da toda la sensación de haber pereza, mucha más pereza, mal justificada. Y la pereza no es solo física. Esa es la de menos importancia y de mas fácil solución. La pereza de acción, de construcción y de reconstrucción que es la más relevante, es la que verdaderamente hay que atender.

Tener innumerables tareas no quiere decir que estés realmente ocupado. Es probable que solo ocupes tu tiempo en tareas predeterminadas (vaya a saber por qué y por quién) que OCUPAN tu tiempo.

Si hay mayor estructura, mas difusión, más personas que corren, y hasta diez veces más material técnico práctico, más sponsors... ¿por qué hay menos atletas?

Al estar demasiado involucrado con la actividad, puedo decirles que el problema jamás es físico, de cualidades, de oportunidades únicas e irrepetibles. El problema siempre es el mensaje. Se habla muy bien del deporte desde la época ateniense, de su aporte innegable a una sociedad equilibrada, más sana y de valores morales elevados. Pero cuando el joven deportista encara el deporte como modo de vida el punto 6 aparece con la precisión repetitiva de la mejor ametralladora discursiva: "Buscá algo más seguro, con futuro. Es mucho sacrificio. ¿Ganás algo?". O, también: "Le dedicás mucho tiempo", "Al final la competencia no termina nunca", "Te quedás sin amigos", "¿Te sirve de algo?" y la lista podría continuar.

Las frases con alto valor de realidad, entonces: ¿Qué hacen más de medio millón de personas en la Argentina corriendo al año carreras de calle, de aventura y hasta de pista? Todas causas que convirtieron a Buenos Aires en la capital latinoamericana del running. Por caso, el Medio Maratón de Buenos Aires es la carrera de mayor concurrencia de Sudamérica. Datos que por sí solos explican la existencia de un fenómeno que ya dejó de ser un fenómeno. Ni cerca de poder compararse con el boom del padel. El running llegó para quedarse, está instalado como un modo de vida para miles de personas que lograron mejorar su calidad. Y eso, claro, es algo muy positivo. Es el lado positivo de una actividad abrazada por miles y miles de personas de las más diversas edades.

¿El apoyo no aparece para los jóvenes atletas porque ellos no deciden hacer de esto una forma de vida o porque no exhiben la genuina voluntad de luchar por vivir de esta manera? ¿Aquel pesado y falso mensaje de futuro asegurado pesa más que el autentico e individual esfuerzo propio ? Surge, de nuevo, otro interrogante: ¿El huevo o la gallina, que pasó primero?

.
..

Innegable es el compromiso e inversión de otros países en el deporte para sus jóvenes porque, en definitiva, el deporte es cultura. Por eso opera dentro de ese Ministerio también. Inserta valores de respeto, de planificación, de método, humanos, solidarios y muchos más de vital importancia.

Realicé mi deporte, este deporte... el atletismo. Trabajo vinculado al deporte, vivo hoy del deporte. Enseño a jóvenes y no tanto a descubrir sus etapas dentro de esta actividad, a evolucionar y a reaccionar frente a las distintas dificultades que aparecen en su horizonte. Todo esto hace casi tres décadas. Y lo elijo todos y cada uno de mis días.

Creo firmemente que hoy es mejor que antes, pero empezando desde mi lugar y el de todos los involucrados, los que opinan y hablan es mejor si se involucran de forma genuina, real y concreta; los que hablan desde el afecto, también. Porque el amor te hace responsable. La evolución, entonces, debe estar en el mensaje del punto 6 hacia el punto 7. Es decir, la demanda del ambiente NO atlético que debe ser superada por la personalidad, la verdadera personalidad, del atleta.

Por Fernando Díaz Sánchez, entrenador IAAF, ex-atleta de elite y actual entrenador de la Agrupación Atlética Los Ñandúes y del Team New Balance Elite.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas