Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Salados

Sergio Suppo

SEGUIR
LA NACION
Jueves 22 de junio de 2017
0

Nada mejor que un eufemismo para maquillar lo impresentable. Hace ya tiempo que la explosión de la economía irregular fue rebautizada "economía popular", una especie de sistema fuera del sistema, con normas, costumbres y jefes propios. Crisis tras crisis, esa burbuja no ha parado de crecer hasta tener como vínculo con el resto del país apenas lo necesario para garantizar su subsistencia. Dicho rápidamente: coimas a políticos, fiscales y jueces.

Con la detención del más célebre jefe de La Salada, ayer, parece haber estallado una de las tantas burbujas marginales de la Argentina. Cuidado. Puede ser apenas una apariencia; nunca se termina de saber qué es engaño y qué es realidad en un mundo que consiste en diluir la legalidad en lo marginal.

Argumentos para cuidar esa enorme trama de intereses mafiosos sobran. El primero, desde los tiempos de la década ganada, es la defensa de la iniciativa económica de los que menos tienen. La Salada llegó a ser exportado como modelo de desarrollo comercial en una inolvidable gira por Angola. A los funcionarios africanos la propuesta no les resultó muy seria. Se comprende: en África todavía no captan las bondades del verdadero progreso.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas