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El derecho a reparar

Domingo 25 de junio de 2017
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Cuando un electrodoméstico se rompe basta con llevarlo a un centro de reparación para que el técnico reemplace las partes dañadas. A veces alcanza con tener alguna habilidad para que una procesadora vuelva a funcionar. Sin embargo, muchas veces reemplazamos el equipo por una cuestión de costos o ausencia de repuestos. ¿Por qué no comprar un modelo nuevo, si el precio de la parte dañada no justifica la reparación? Eso me pasó con una licuadora de mano, que había cumplido su ciclo de uso.

Con un poco de tiempo y muchas ganas por resolver el desafío, me propuse buscar el reemplazo de la parte dañada. Después de evaluar opciones, un centro de reparación me ofreció el repuesto a un precio que consideré justo. El único inconveniente es que, siendo una pieza estética, sólo estaba disponible en negro. En la cocina no hubo objeciones sobre el aspecto final de la licuadora rejuvenecida. Es la marca visible de un logro inédito: un equipo reparado que tuvo una segunda oportunidad en épocas de objetos desechables. Con los dispositivos electrónicos es diferente, por la falta de interés por ofrecer equipos que perduren en el tiempo. Hubo algunos intentos con los teléfonos modulares con Google y su proyecto Ara, pero quedó en el camino. Hay excepciones, como el Fairphone, un smartphone que permite el fácil reemplazo de las partes, en especial de la pantalla táctil.

Considerada hasta hace poco como una industria marginal, limitada a aficionados, la rotura de pantallas de los teléfonos se convirtió en un negocio lucrativo. En muchos casos surgen problemas en el funcionamiento de un iPhone tras reemplazar la pantalla. Apple asegura que se debe a una medida de seguridad del lector de huellas dactilares, para evitar el robo de datos personales. Para apaciguar estas críticas, Apple presentó Horizon, una máquina reparadora de pantallas que busca cerrar un circuito oficial de reparación. Y así aprovechar un negocio generado por las necesidades de sus usuarios en los mercados donde está presente de forma oficial. El resto tendrá que acudir al servicio técnico de confianza.

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