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Con dos resultados positivos, el club queda al borde de la sanción

Un tercer caso implicaría un castigo casi automático a la entidad; Martínez Quarta y Mayada pueden recibir 3 meses de suspensión

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LA NACION
Viernes 23 de junio de 2017
Hasta ahora, dos frascos contienen una sustancia vedada; un tercero sería letal para River
Hasta ahora, dos frascos contienen una sustancia vedada; un tercero sería letal para River.
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La dirección de correo electrónico de River arde. El miércoles, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) informó al club que un control antidoping realizado a Lucas Martínez Quarta tras el partido de Emelec, por la Copa Libertadores, había arrojado resultado positivo. La sustancia: hidroclorotiazida, un diurético. Ayer, River recibió otro mensaje. Otro futbolista: Camilo Mayada. Otro rival: Melgar, de Perú. Pero la misma sustancia. Las normas de la Conmebol son claras: si un mismo club tiene dos jugadores con dosajes positivos, se arriesga a recibir sanciones (artículo 41 del reglamento disciplinario). Un tercer caso habría implicado una sanción casi automática a la entidad millonaria.

La Conmebol hizo ayer dos cosas: definió la "suspensión provisoria" a Martínez Quarta y confirmó el doping de Mayada. River preguntó si había más casos. Desde Asunción, Paraguay, no respondieron. "No tenemos por qué hacerlo", se escudaron las fuentes a las que consultó la nacion. A mediados de la tarde en las oficinas de River sonaron las alarmas: además de Martínez Quarta y Mayada, los dos casos conocidos, había cinco jugadores del plantel en zona de riesgo por un complejo vitamínco. De esos cinco, sólo uno había sido examinado por los controles de la Conmebol: Sebastián Driussi, en el partido frente a Independiente Medellín, de Colombia.

Fuentes de la institución subcontinental informaron que ya tienen los resultados del análisis efectuado al delantero, una de las máximas figuras del equipo en la temporada. Driussi, al igual que Joaquín Arzura (el otro futbolista analizado tras el encuentro con los colombianos) dio negativo. No había rastros de la hidroclorotiazida en su organismo. Al enterarse de la noticia, River respiró. No corre riesgos de ser sancionado, económica ni deportivamente. Al menos por ahora. De las 12 pruebas de orina realizadas a jugadores de River, apenas dos resultaron positivas (las citadas de Martínez Quarta y Mayada), según subrayaron informantes de la Conmebol.

Si aparece un doping más River será castigado, advierten desde la capital paraguaya, como para que en Buenos Aires piensen dos veces antes de cambiar de proveedor de suplemento vitamínico. Por lo pronto, el club acudirá a la sede de la Conmebol el lunes por la tarde (hay una audiencia fijada para las 17, hora argentina) para hacer un descargo cara a cara y hablar con responsables del departamento médico de la confederación. En la sede del fútbol sudamericano no esperan a los dirigentes millonarios, sino a los médicos que atienden al plantel.

Ahora bien, los dos análisis positivos saltaron en pruebas que hizo la Conmebol. ¿Estos mismos futbolistas están limpios para la Asociación del Fútbol Argentino (AFA)? Podría haber ocurrido que ninguno de los siete jugadores que ingirieron el complejo vitamínico -el que para River ha sido contaminado- hubiera sido sorteado en los controles antidoping del torneo local. O puede suceder que los metabolismos de todos ellos sean diferentes. En este sentido, y de acuerdo con la explicación de un experto en doping, pudo pasar que los futbolistas fueran a los controles con todos los componentes del complejo vitamínico ya absorbidos. "No hay dos personas con metabolismos iguales", indicó la fuente.

Luego está la cuestión del laboratorio, que es diferente para la AFA y la Conmebol. La encargada de realizar los análisis para la primera es la Comisión Nacional Antidopaje (Onad), que depende del Ministerio de Educación. Las pruebas no pueden ser hechas en el país, porque la Argentina no tiene ningún laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), por lo cual las muestras son enviadas al laboratorio parisiense de la versión francesa de la Onad. Las fuentes coincidieron en que se trata del "segundo mejor" lugar del mundo para hacer estos análisis, superado sólo por el Instituto de Bioquímica de la Universidad de Colonia (Alemania).

Hasta la semana pasada, la Conmebol trabajaba con la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). "Es el mejor lugar de América", confiaba. Sin embargo, la AMA suspendió al laboratorio californiano el pasado martes para determinadas sustancias (glucocorticoides y esteroides). Las pruebas realizadas hasta ese momento tienen validez, por lo que no hay por ahora indicios de contaminación o mala praxis en los análisis hechos a los futbolistas de River. El club, desde luego, pidió la contraprueba para ambos, y la Conmebol confirmó que se la efectuará en Colonia.

¿Por qué River insiste en la contaminación de un suplemento vitamínico? Existe un antecedente al respecto. En 2011, los nadadores brasileños César Cielo, Nicholas Santos, Henrique Barbosa y Vinicius Waked ingirieron un suplemento alimenticio que estaba impuro. Los controles antidoping de los cuatro dieron resultados positivos. La sustancia fue la furosemida, otro diurético. La confederación brasileña no encontró "negligencia ni culpa" en los deportistas, que recibieron sólo una advertencia. En aquel momento, Cielo era el campeón olímpico de 50 metros estilo libre y récordman del mundo en los 100 metros libre.

¿Qué pasará con Martínez Quarta y Mayada? "Lo que se estila es una suspensión de tres meses", informaron fuentes de la Confederación Sudamericana de Fútbol. Es decir, en ese caso ambos futbolistas se despedirían de la Copa Libertadores, al menos por este año. River insistirá por todas las vías posibles en su teoría de la contaminación de los suplementos vitamínicos, e incluso ya contrató -vía Lucas Martínez Quarta- al abogado Ariel Reck (especializado en derecho deportivo) para gestionar la apelación ante la Conmebol. Se trata del mismo profesional que trabajó en la disminución de la sanción a Lionel Messi, en su momento contratado por la AFA, y que en este caso coordinará sus labores con el abogado del club, Gonzalo Mayo.

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