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Perdió toda su fortuna y vive hace 20 años como un náufrago en una isla desierta

Las únicas condiciones que tenía que cumplir era pagar un alquiler de 14.000 euros al año y construir instalaciones para los visitantes

Martes 27 de junio de 2017 • 17:46
David Glasheen llegó a tener 25 millones de euros, pero ahora vive en una isla con la única compañía de su perro
David Glasheen llegó a tener 25 millones de euros, pero ahora vive en una isla con la única compañía de su perro.
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David Glasheen tiene 74 años, llegó a tener 25 millones de euros y vive en una isla desierta, junto a la única compañía de su perro.

Glasheen, de origén irlandes, vivía en Sydney, donde llevaba un negocio millonario de minería de oro en Papúa Nueva Guinea. Sin embargo, en 1987 llegó uno de los mayores cracks bursátiles que se recuerdan. Y, de tenerlo absolutamente todo, Glasheen pasó a ser una persona pobre.

En ese momento, la vida del antiguo magnate se convirtió en una pesadilla. Tenía varias posibilidades, pero no sabía qué hacer con ellas. No sabía cómo vivir sin un negocio a sus espaldas ni objetivos vitales que cumplir. Pero una visita al nordeste de Australia lo cambió para siempre.

Perdió su fortuna y se mudó a la Isla de la Restauración
Perdió su fortuna y se mudó a la Isla de la Restauración. Foto: Brian Cassey / Schnauzi

La visita en cuestión fue a la llamada Restauration Island, una isla completamente deshabitada con casi 30 hectáreas de superficie. Desde 1989 era un parque nacional, pero con la visita del antiguo millonario ganó una nueva identidad. Glasheen se enamoró perdidamente de la isla, así que comenzó a insistir hasta que, en 1994, la organización Restoration Island Pty Ltd puso a su nombre 1,52 hectáreas.

Las únicas condiciones que tenía que cumplir era pagar un alquiler de 14.000 euros al año (una pequeña fortuna que conservaba) y construir instalaciones para los visitantes. David Glasheen aceptó el trato, así que se mudó con su novia a la isla tres años más tarde. Pero pronto ella le abandonó, ya que se cansó de estar tan alejada de la civilización y un ritmo de vida tan pausado.

Desde entonces, se convirtió en un náufrago voluntario, viviendo únicamente con su perro Quasi.

Busca a una pareja para pasar el resto de sus días a través de Internet
Busca a una pareja para pasar el resto de sus días a través de Internet. Foto: Brian Cassey / Schnauzi

Según el propio Glasheen, apenas se marcha de la isla una vez al año, pero en su hogar recibe visitas ocasionales de millonarios excéntricos que pasean en sus yates.

Aunque sea un náufrago, podría decirse que Glasheen cuenta con las condiciones básicas de todo ser humano del siglo XXI. Ha construido varias placas solares con las que puede tener Internet y energía eléctrica. Y, precisamente, gracias a Internet inició una campaña para encontrar una pareja con la que compartir los días que le queden en la isla.

El problema está en que Restoration Island Pty Ltd quiere echarlo de la isla. Pese a haber cumplido con su alquiler, el náufrago no ha construido ninguna plataforma turística, algo que se le exigía por contrato. Glasheen se niega a participar en esta explotación turística del terreno, pero esto puede suponer que vuelva a una vida con la que ya no quiere saber nada.

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