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El casamiento de Messi: cómo se preparan los amigos de la infancia de Lionel para asistir a una fiesta de lujo

Agustín Ruani, amigo de Messi desde la niñez, es uno de los 260 invitados al enlace con Antonela Roccuzzo. "Estamos muy agradecidos con él. Es el mismo pibe de siempre", dice

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PARA LA NACION
Miércoles 28 de junio de 2017 • 12:55
Agustín, de buzo blanco, a la izquierda en la foto, al lado de Lionel Messi
Agustín, de buzo blanco, a la izquierda en la foto, al lado de Lionel Messi.
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A lo largo de los 15 minutos de conversación, de su boca en muy pocas ocasiones saldrá el apellido Messi. Para él, simplemente es "Leo". Leo de acá, Leo de allá, siempre es Leo. Agustín Ruani apura el paso, porque en un par de horas jugará Newell's, su amado Newell's. Hay pasiones que no las cambia por nada, es Leproso desde la cuna, amor que profundizó en la escuelita del club rosarino. Allí fue donde estableció una íntima relación con el mejor futbolista del planeta. Ruani tiene 30 años, conoce a Messi desde hace 23 y pudo darse el lujo de verlo brillar de cerca antes de que jugara en primera división. En el mundo más íntimo de la Pulga hay una persona que a la vez es muy amigo de sus amigos, los de toda la vida, esos que el próximo viernes se codearán con diferentes personalidades y estarán dentro de la exclusiva lista de 260 invitados al enlace con Antonela Roccuzzo . Esos mismos a los que el astro del Barcelona visitó en diciembre para compartir un asado. "Sinceramente, yo no me visto así. Pero ya alquilé un lindo trajecito. Me voy a poner un buen par de zapatos e iremos a bailar y a tomar algo. Lo vamos a disfrutar. Cuando me probé el traje me dieron muchas ganas de estar con Leo. A veces la gente no me cree cuando les digo que estoy invitado", confiesa Ruani a LA NACION.

-¿Te sorprendió la invitación al casamiento?

Si no nos invitaba estaba todo bien, yo prefiero verlo en un asado porque tenés más intimidad. Estoy muy agradecido y feliz, con ganas de ir. Cuando vino en diciembre y comimos un asado se despidió y nos dijo: "Nos vemos en junio en el casamiento, eh". Es una muestra de lo que nos quiere, es el mismo pibe de siempre y conformamos un grupo sano. Por otra parte, será una pena que en en el casamiento vamos a poder conversar cinco minutos, ja. Pero estamos todos agradecidos. Lo que más queremos es darle un beso, un abrazo y felicitarlo.

La boda de Messi-Roccuzzo se llevará a cabo el próximo 30 de junio en el Casino City Center Rosario, ubicado en el extremo sur de la ciudad. A la ciudad llegarán grandes estrellas del fútbol mundial entre los que se destacan los compañeros de Barcelona y la selección argentina. Entre los presentes figuran Luis Suárez y su mujer Sofía Balbi (socia y amiga de Roccuzzo, juntas tienen un local de zapatos en la capital catalana), Neymar, Piqué y Shakira, Cesc Fábregas y Sergio Agüero con su novia Karina. A Ruani, lejos de los flashes, no le despierta demasiado interés la presencia de las figuras. "No me quita el sueño, no soy cholulo, el único que me movería un poco el piso es Maradona. Me gustaría saludar a Ronaldinho, quizás. Pero nosotros somos amigos de Leo y todos los demás vienen abajo".

Messi y Ruani jugaron juntos desde los cinco años y hasta los 12, en Malvinas. Aprovecha para desmentir dos temas. "Primero, Leo es fanático de Newell's, puedo dar fe. No es de River como se dijo. Segundo, no es tan callado como aseguran siempre. Era tímido pero en ambientes sociales grandes, el colegio por ejemplo. En el grupo siempre fue muy divertido, jodón, de hacer chistes", cuenta.

Messi, la estrella que suma capítulos todos los días a su leyenda, siempre tuvo a Rosario como su cable a tierra y jamás olvidó las postales de su infancia. "Tuvimos una juventud hermosa. Leo en sus inicios jugó en Grandoli y fue Walter Lucero quien lo llevó a Newell's. Salíamos del colegio y estábamos todo el día juntos jugando al futbol; pateábamos botellas, cualquier cosa, lo que se cruzara. O poníamos dos piedras que hacían de arcos. Con él al lado yo me acostumbré a ganar. Leo era una cosa de locos, bestial. Imaginate algo: su tamaño era la mitad del nuestro, la pelota le llegaba a las rodillas. Lo mismo que hace ahora en las canchas lo hacía a los 6 años. Y si perdía se enojaba siempre".

La categoría '87 de Newell's hizo historia por sus logros. De todas maneras, en Rosario aseguran que no dependía sólo de Messi y que el arquero Juan Cruz Leguizamón prácticamente no tocaba la pelota durante los partidos. El actual 10 de Barcelona debutó en las infantiles de la Lepra el 9 de abril de 1994 ante Pablo VI. Aquel día ganaron 6-0 y Messi descolló con cuatro tantos. "Para nosotros no es Messi, simplemente es Leo. A veces tomamos dimensión de lo que él significa para el mundo del fútbol por lo que nos dice la gente. Pero lo conocemos desde muy chico, es uno más en el grupo, no nos quedamos obnubilados mirándolo cuando nos visita", explica Ruani. Leguizamón, Franco Casanova, Gonzalo Mazzía y Lucas Scaglia (además, primo de Roccuzzo) son algunos de los nombres con los que Messi compartió la categoría 1987, un equipo que resultaba invencible por aquel entonces. "Con varios de esos amigos y Leo tenemos un grupo de whatsapp. Seguimos siempre conectados pero no lo molestamos, nadie le pide nada. Entendemos el contexto en el que vive", explica Ruani.

Sin embargo, durante el Mundial de Brasil 2014 llegó una invitación especial desde Río de Janeiro: entradas al el grupo para asistir a ver a Messi en la máxima competencia futbolística. "Fue muy lindo. Cuando lo vemos jamás Leo es el centro de atención. Le preguntamos cosas ajenas al fútbol, él siempre nos consulta por nuestras familias, por los trabajos. Es una relación sana. Es atento, sabe todo de todos y eso no me sorprende. Al punto que en diciembre, cuando comimos el asado, fue el primero en pararse para levantar los platos de la mesa. Parece una pavada pero no sé si otras personas con esa realidad podrían hacerlo", remarca Ruani, empleado en el autódromo de Rosario y jugador de Pavón Arriba, equipo de la liga regional.

El casino City Center donde se casará Messi está sumergido en el barrio Las Flores, en la zona que históricamente dominó la banda narcocriminal conocida como los Monos. Desde hace meses una agencia de seguridad israelí, con personal especializado en zonas calientes, estudia los flancos débiles del lugar. Jorge Messi, padre del jugador, se reunió hace algunos días con funcionarios del Ministerio de Seguridad. Lógicamente, Rosario está convulsionada por el gran evento. "En la ciudad hay mucho movimiento y un poco me sorprende. Estamos saliendo en los medios de todo el mundo. Ahí es cuando caigo en lo que representa Leo", sostiene Ruani.

La pareja Messi-Roccuzzo pidió que cada invitado a su fiesta de casamiento realice una donación para la fundación que lleva el nombre del futbolista, como regalo de bodas. "Nosotros también lo haremos", añade Agustín.

-Hace 20 años, ¿te imaginabas que Messi podía llegar a esto?

-Cuando éramos chicos nunca tomé dimensión, sinceramente. De grande te vas dando cuenta de que es un monstruo. Yo creía que había otros "Messis" en la Argentina. Y era tan natural verlo, estábamos todo el día, que me imaginaba que en muchos lugares del país podías encontrar a chicos que jugaran muy bien al fútbol. El tiempo marcó que Leo es único en el planeta.

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