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TMX Challenge, el renacer de un clásico y la conexión García Márquez

Se fundó bajo la lluvia pero se premió bajo el sol. Origen, leyenda y futuro de un circuito de competencias que cumple veinte fechas y se reinventa; descubrí cómo

Miércoles 28 de junio de 2017 • 23:02
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"Llovió cuatro años, once meses y dos días. Hubo épocas de llovizna en que todo el mundo se puso sus ropas de pontifical y se compuso una cara de convaleciente para celebrar la escampada, pero pronto se acostumbraron a interpretar las pausas como anuncios de recrudecimiento. Se desempedraba el cielo en unas tempestades de estropicio, y el norte mandaba unos huracanes que desportillaron techos y derribaron paredes, y desenterraron de raíz las últimas cepas de las plantaciones." Cien años de soledad, capítulo XVI.

Así como llovía en la Macondo de Gabriel García Márquez, así se largó la lluvia en la San Miguel del Monte de la llanura bonaerense, la noche previa al debut del TMX Challenge. Dicen que era un domingo invernal de aquel 2007 donde llovió, y llovió, y llovió. El agua se fundió hasta lo más profundo con la tierra; y el fango se adueñó del lugar. "Los corredores dejaban sus bicicletas encajadas en el barro", recuerda el director de TMX Mariano Álvarez "y nos pedían que se las vayamos a sacar", y la imagen -recién ahora-, lo hace sonreír.

La lucha entre la lluvia y las bicicletas
La lucha entre la lluvia y las bicicletas.

La carrera inaugural de este circuito, que combinaba ciclismo y pedestrismo; no podía haber sido más adversa. La organización había preparado un locro para recibir a los corredores en la llegada. "Fue una pegada", celebra Álvarez, "nos lo sacaban de las manos". Después de kilómetros y kilómetros entre el barro y la lluvia, ¿quién no celebra un buen locro caliente? Pero el cielo les tenía guardada una señal. Finalizada la competencia, cuando estaba a punto empezar la premiación -luego de veinte horas de lluvia-, salió el sol. Y los mejores de cada categoría, cada distancia, cada disciplina, recibieron su momento de gloria bajo un cielo abierto y lavado por la lluvia.

San Miguel del Monte, Isla Talavera, La Plata, San Antonio de Areco; seis años; 15.000 participantes; 19 fechas; organizó el TMX Challenge. Y en 2013 se despidió.

Cualquiera sea la modalidad, nadie se escapa de trotar
Cualquiera sea la modalidad, nadie se escapa de trotar.

Este 9 de julio renace el emblemático circuito y vuelve con un abanico de propuestas. Tria aventura con 10 km de trote, 35 km de MTB, 6 km de kayak y 3 km de trote para terminar a puro sprint. El que no quiera remar puede hacer el duatlón de 10 km de trote, 35 km de MTB y 3 km de trote; y el que esté empezando pude hacer el duatlón short, igual pero con menos distancia: 5, 20 y 3 kilómetros. Por último, para los runners puros, habrá carreras pedestres para todas las ganas de correr: 10, 20 y 35 km, a elección del participante. Y como la pasión se hereda, también habrá trail run kids y dua kids con categorías desde los 4 hasta los 14 años. No hay excusas, está todo armado, solo falta poner el cuerpo y las ganas.

Los grandes atletas del futuro, ya brillan en el TMXChallenge
Los grandes atletas del futuro, ya brillan en el TMXChallenge.

¿Pero dónde? El TMX Challenge volvió con un lugar nuevo. Para quien escribe: es el mejor lugar del mundo. Pero no me crean, vengan a descubrirlo ustedes mismos. La laguna de Lobos (a 120 kilómetros de Capital Federal), es el escenario elegido; un espejo de agua de 600 hectáreas con monte, campo, vías que son una pista de atletismo, caminos entre túneles de arboles. Repito: no hay excusas, está todo armado, solo falta poner el cuerpo y las ganas.

Pero detrás de todos los eventos, los grandes carteles y las fotos del podio, hay personas, hay historias. Y en Lobos se cierra un círculo. Ariel Ferreria ganó todas la modalidades que ofreció el TMX Challenge; individual, equipo masculino, equipo mixto, incluso intentó participar en equipo femenino pero no lo dejaron. Hasta llegó a coronarse campeón invicto en el 2012 junto con María Luján Baiocco y ganarse el pasaje al Origen 2013. Ferreira es lobense, y hoy, un lustro después de coronarse campeón, recibe el evento en su ciudad pero como director de deportes. Ferreira representó a la Argentina en mundiales de aventura, pero recuerda las fechas de TMX como especiales: "Eran espectaculares, siempre competimos el Challenge muy en serio", asegura, "no regalábamos nada". Hoy Ferreira sigue siendo un atleta de gran nivel, pero esta vez le tocará verlo desde afuera, esta vez otros escribirán la historia.

El Challenge larga con Ferreira (de negro) buscando la punta
El Challenge larga con Ferreira (de negro) buscando la punta.

Pasando en limpio: 9 de Julio en la laguna de Lobos desde las 9 de la mañana (¡con desayuno incluido!), el TMX Challege.

Venite a este maravilloso lugar, inscribite y escribí tu propia historia.

Y para los que se quedaron con ganas de más de Cien años de soledad. ¿Qué mejor forma de cerrar una nota?

"Sin embargo, antes de llegar al verso final ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos (o los espejismos) sería arrasada por el viento y desterrada de la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos, y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra."

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