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Donald Trump atacó con burlas a una periodista y dijo que la vio "sangrar mucho por un lifting"

El presidente de EE.UU también llamó "loca" a Mika Brzezinski, conductora de un programa matutino; ante el repudio generalizado, la Casa Blanca justificó la agresión

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LA NACION
Jueves 29 de junio de 2017 • 13:11
Joe Scarborough y Mika Brzezinski, conductores de Morning Joe
Joe Scarborough y Mika Brzezinski, conductores de Morning Joe. Foto: AFP
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WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump , quedó tapado por una ola de repudio tras atacar en Twitter a una periodista de la cadena MSNBC, uno de los canales críticos de su presidencia, en dos mensajes que profundizaron la rivalidad de la Casa Blanca con los medios.

Trump atacó con burlas y sobrenombres peyorativos a los conductores del programa "Morning Joe", Joe Scarborough y Mika Brzezinski, dos críticos del gobierno, que compiten con "Fox & Friends", el programa matutino favorito de Trump. El estilo y el lenguaje del ataque, habituales en el historial del presidente, generó esta vez una rotunda condena de republicanos y demócratas, la primera desde que llegó a la Casa Blanca.

Trump envió su primer mensaje en Twitter sobre un acuerdo firmado recientemente entre EE.UU. y México para regular el intercambio comercial de azúcar, una primera prueba de las negociaciones por el NAFTA, el acuerdo de libre comercio que también incluye a Canadá.

Luego, en otros dos mensajes, llamó "psicótico" a Scarborough (utilizando una abreviación despectiva en inglés: "psycho"), y "loca" a Brzezinski, de quien además dijo que tenía un "bajo coeficiente intelectual" y que su cara "sangraba mucho por un lifting" una noche a fines del año anterior cuando supuestamente ambos le solicitaron a Trump acceso a su resort Mar-a-Lago.

Repudio

Los mensajes del presidente de Estados Unidos generaron un rápido repudio en Twitter. La propia periodista le respondió a Trump en la red social con una foto sobre el tamaño de sus manos, una vieja burla que el presidente toma muy en serio: en un debate durante las primarias, llegó a defender el ataque de sus manos -y, siguiendo el razonamiento de la burla, de su pene- ante un sugestivo ataque del senador Marco Rubio, quien por entonces era uno de sus rivales.

El senador republicano, Lindsey Graham, uno de los pocos que ha criticado a Trump o a sus políticas, fue uno de los primeros en reacciones en Twitter: "Señor Presidente, su tuit estuvo por debajo de la presidencia y representa lo malo de la política estadounidense, no la grandeza de Estados Unidos", escribió.

Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes, y uno de los políticos más cuidadosos en Washington en criticar al mandatario, dijo durante una conferencia de prensa en el Congreso: "Obviamente, no lo veo como un comentario apropiado. Creo... mira, lo que estamos tratando de hacer por aquí es mejorar el tono y la cortesía del debate. Y esto, obviamente, no ayuda a hacer eso".

Nancy Pelosi, líder demócrata de la Cámara baja, exigió una disculpa: "Los tuits de hoy son sexistas, un asalto a la libertad de prensa y un insulto a todas las mujeres. ¡Discúlpese!", escribió.

Un senador demócrata, Jeff Berkley, fue uno de los más duros: "Presidente, por favor, madure".

"Fuego con fuego"

Lejos de inmutarse ante la ola de repudio, la Casa Blanca redobló la apuesta: defendió al presidente y justificó el ataque. La tarea recayó sobre una de las voceras, Sarah Huckabee Sanders. El argumento oficial: Trump sufre ataques constantes, y es una persona que responde "fuego con fuego".

"Este es un presidente que responde al fuego con fuego y ciertamente no va dejarse ser acosado por los medios progresistas, o las elite progresistas en los medios o Hollywood o nadie más", dijo Sanders en una entrevista con la cadena Fox. Además, se quejó de los "ataques indignantes" que ha habido contra el presidente y su equipo en el programa que conducen Scarborough y Brzezinski.

Unas horas más tarde, en la habitual conferencia de prensa de los voceros en la Casa Blanca, que ahora se realiza a veces en vivo, y otra veces fuera de cámara, Sanders insistió en la misma línea: se quejó de las escasa cobertura que tienen las iniciativas oficiales, de las críticas que el gobierno recibe en los medios, y reiteró la misma defensa.

"No debería extrañar a nada que responda a fuego con fuego", insistió.

No es la primera vez que Trump se burla de un periodista, o que acosa sus críticos, una actitud que le ha valido, varias veces, la acusación de ser un "bully". Trump también incitó a la violencia en algunos de sus actos de campaña, al afirmar que le gustaría "golpear en la cara" a una protestante.

Sanders, ante los periodistas, describió a otra persona: "El presidente de ninguna manera, forma o modo ha animado jamás a cualquier forma de violencia", afirmó.

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