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El escándalo alimenta las intrigas y puede frenar el envión reformista

Viernes 30 de junio de 2017

ROMA.- Ayer no sólo descorcharon champagne en Australia, donde el cardenal Pell es una figura detestada. También lo hicieron varios italianos de la curia romana. La salida de escena de Pell, que representa un golpe durísimo para el pontificado reformista de Francisco, de hecho, también fue una victoria para un grupo de italianos de la administración central de la Iglesia Católica. Éstos jamás pudieron digerir el ascenso de Pell, denominado el "ranger" por su altura y cuerpo robusto, a cargos clave en el Vaticano.

Francisco primero lo eligió en 2013 como miembro del Consejo de Cardenales -que lo ayuda en la reforma de la curia y en los asuntos de la Iglesia- en representación de Oceanía. Poco después, por esa necesidad de limpieza que la mayoría de los cardenales había visto como una prioridad urgente en las reuniones precónclave, después de los escándalos por manejos oscuros del Instituto para las Obras de Religión (IOR), el banco del Vaticano, el Papa en 2014 lo designó al frente de la nueva Secretaría para la Economía, una suerte de superministerio de finanzas.

Desde esta posición de poder, por sus modos anglosajones demasiado directos y bruscos y por su deseo de cambiar drásticamente ese funcionamiento ancestral, muy italiano, de las cosas económicas -marcado por el nepotismo y la corrupción-, Pell comenzó a cosechar enemigos. "Si en la curia uno tiene en contra a los italianos, su muerte es segura", comentó ayer a la nacion un obispo extranjero, que pidió anonimato.

Es un secreto a voces la rivalidad de Pell con el cardenal Domenico Calcagno, presidente de la también poderosa Administración del Patrimonio de la Santa Sede (APSA). Al principio, este ente, que controla los valiosísimos inmuebles del Vaticano así como los sueldos, había quedado bajo el control de Pell. En un segundo momento, por decisión del Papa y de los italianos que comenzaron a acusar a Pell de un manejo ineficiente y costoso porque había contratado a auditores internacionales externos, volvió a recuperar autonomía.

En el Vaticano todo el mundo sabía que era cuestión de días la llegada de una notificación de la imputación de Pell por crímenes sexuales desde Australia. Y ahora, si bien el cardenal no renunció a su influyente cargo, sino que se tomó una licencia, para muchos su carrera en el Vaticano prácticamente ha terminado, lo cual significa un revés para la limpieza iniciada y querida por Francisco.

Aunque ayer, al anunciar que irá a enfrentar a la justicia de su país natal, Pell se mostró confiado en que así podrá limpiar su nombre y volver victorioso a Roma, es difícil que vuelva pronto. Nadie sabe cuánto durará el juicio ni cómo terminará. Y un puesto clave como la Secretaría para la Economía no puede quedar acéfalo mucho tiempo. ¿Qué pasará entonces con la reforma iniciada? Aquellos italianos que nunca quisieron tocar el statu quo ¿harán volver las cosas para atrás?

Más allá de este interrogante, la salida de Pell, que se convirtió en el máximo funcionario del Vaticano puesto en el banquillo por pedofilia, significa un terrible golpe a la imagen del pontificado de Francisco. Aunque Pell finalmente salga airoso del juicio, para la opinión pública el hecho es que el Papa, bien o mal, eligió como uno de sus máximos asesores a una figura controvertida, sospechada de un crimen tan horroroso como la pedofilia.

En este sentido, se recordaba ayer que si bien Benedicto XVI en 2012 quiso designar a Pell al frente de la Congregación para los Obispos, sus polémicos antecedentes como supuesto encubridor lo hicieron cambiar de idea.

Lo único positivo, también se destacaba, es que, a diferencia del pasado, no hay inmunidad diplomática para Pell. Los tiempos han cambiado. Cuando estalló el famoso caso del cardenal Bernard Law en Boston -acusado de mal manejo de casos de pedofilia, no de pedofilia-, este purpurado fue traído a Italia para ser protegido por el Vaticano. Ahora la Santa Sede, si bien respalda a Pell, quiere que la justicia siga su curso.

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