Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Offline: el drama de los millennials a la hora del levante cara a cara

Consuelo

SEGUIR

Viernes 30 de junio de 2017 • 13:18
0
Foto: Shutterstock

Hola Consuelo,

Me llegó tu e-mail a través de una amiga que me recomendó que te pida algún consejo sobre un chico que me tiene algo inquieta

A pesar de que estamos en la era digital y en teoría hoy en día es más fácil y práctico conocer gente, encontrar a alguien que te interesa y hablarle... Este no sería mi caso y es porque a este chico lo conozco sólo de verlo en la parada donde tomo el colectivo para ir a la facultad. Me empezó a llamar la atención cuando todos los días que me lo cruzaba siempre me dejaba pasar antes que él para subir al colectivo, incluso un par de veces cuando se bajaba del colectivo me pareció que miraba hacia el asiento donde yo estaba pero no lo puedo asegurar porque yo rápidamente desviaba la mirada por vergüenza. Estas cosas no significan mucho, pero aunque sea quisiera tener la oportunidad de hablar con este chico y acá viene el problema: no sé su nombre ni de dónde es y la única forma es acercándome a él pero no sé cómo ni qué decirle. En las redes sociales es fácil "Hola, ¿cómo estás? Vi lo que publicaste.." y demás, aparte no quiero parecer desesperada. Sería de gran ayuda tu consejo.

La Chica del Bondi (19)

Estimada Chica del Bondi:

Ay los recuerdos que me trae tu consulta...no te das una idea. Cuando yo tenía un par de años menos que vos me tomaba el 99 para ir al secundario y había un muchacho en la parada (ya casi no me acuerdo de su cara pero sí que usaba unos bigotes setentosos, como si fuera Frank Zappa) que me volvía loca. Nunca le hablé ni supe nada de él, así que vamos las dos a aprender de mi error.

A los millennials (vos ya sos Generación Z, así que supongo que debe ser incluso peor) nos cuesta el cara a cara: es innegable. Cuando yo era chica todavía no había redes sociales así que en los últimos años de la adolescencia todavía conocí la experiencia de ir a un boliche y que se acercaran chicos a sacarte a bailar o a invitarte un trago, pero sé que las generaciones siguientes ya ni lo vieron. Hace pocos años recuerdo una situación en la que en una fiesta un amigo me preguntó el nombre de una chica que estaba parada a dos metros de nosotros "para agregarla a Facebook", ¡en lugar de saludarla ahí mismo! Increíble pero real.

Lo que me parece es que a veces tenemos medios del siglo XXI y conceptos del siglo XIX. ¿Qué es "quedar como desesperada"? Esa es una idea horrible que a tu abuela, que calculo que vivió sus años mozos en los 70 de Joan Baez y María Rosa Yorio (si no sabés quiénes son, buscalas), ya le debía sonar oxidada. Así que lo primero: sacate ese miedo de encima, no va a pasar. Lo segundo: no busques la línea perfecta, no existe esa palabra que te hace quedar canchera-inteligente-hot en cuestión de segundos. No hay que ser demasiado ocurrente: preguntale la hora, ponele (es viejísima, pero ¿qué importa? La originalidad está sobrevaluada) y cuando te conteste le tirás alguna pista para que si quiere seguir la conversación, la siga. Ejemplos: 1) No veo la hora de llegar a mi casa y freírme el cerebro mirando una serie 2) Qué loco que todavía haya sol a esta hora, ¿no? Me encanta el invierno. 3) A veces siento que me paso la vida esperando que llegue el bondi en esta parada. O lo que se te ocurra. Lo que sabían los cultores del levante cara a cara (con sus "venís siempre acá", "¿tenés hora?" y "vos tenés pinta de piscis") es que no importa el contenido de lo que se diga en esas situaciones. El que realmente quiere seguir la charla, se agarra de cualquier cosa. Y si lo ves muy tímido en la conversación, no lo apabulles: tomátelo con humor y decile "sabés qué, te dejo viajar tranquilo. Me llamo ****, si querés me buscás en Facebook" y te vas a sentar lejos. Total, ya te sacaste el gusto, y los chicos a veces no saben cómo reaccionar en el momento pero agradecen (los que valen la pena) la franqueza y la buena onda. Así que si en ese momento se congela pero se arrepiente, tiene cómo volver a encontrarte. Usemos lo viejo y lo nuevo estratégicamente.

¡Contame después cómo te fue con tu levante vintage!

Cariños,

Consuelo

Consuelo estará disponible para resolver todos los conflictos digitales que lleguen a la casilla modalesdebolsillo@lanacion.com.ar, como comentario a esta nota o a la cuenta de Facebook de LA NACION. Si la consulta es comprometedora, cuidará el anonimato del remitente.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas
5