Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Las históricas travesías de la Fragata Sarmiento

En 1900 completó su primer viaje alrededor del mundo; su relación con el cine, la curiosa bandera que trajo de China

SEGUIR
PARA LA NACION
Miércoles 05 de julio de 2017 • 00:25
Partida de la fragata en su primer viaje, el 12 de enero de 1899. Arribó al dique 4 de Puerto Madero el 30 de septiembre de 1900
Partida de la fragata en su primer viaje, el 12 de enero de 1899. Arribó al dique 4 de Puerto Madero el 30 de septiembre de 1900. Foto: Archivo
0

Si se nos preguntara qué tuvieron en común el Kaiser Guillermo II de Alemania, el zar Nicolás II de Rusia, el rey español Alfonso XIII, los presidentes William H. Taft (Estados Unidos) y Getulio Vargas (Brasil), el monarca portugués Carlos de Braganza y Humberto de Savoia, heredero de la corona de Italia podremos responder que todos abordaron alguna vez la entrañable fragata ARA Presidente Sarmiento.

Su nombre fue elegido en honor al mandatario sanjuanino, quien en 1872 creó la escuela naval. Dos años más tarde, se transformaría en Escuela Naval Militar.

Construida en un astillero de Liverpool, Inglaterra, llegó a Buenos Aires en agosto de 1898 y fue el buque escuela de nuestro país entre 1899 y 1939. Realizó treinta y siete viajes de instrucción por el mundo. Sus travesías cubrieron un total de 868.338,9 millas náuticas.

Su viaje inaugural comenzó el 12 de enero de 1899, al comando del Capitán de Fragata Onofre Betbeder, quien luego sería ministro de Marina en la segunda presidencia de Julio Argentino Roca. Aquella primera navegación, que demandó veinte meses, tocando 71 puertos (48.500 millas náuticas), fue la más larga en la historia del buque. Queda como preciado recuerdo la bandera argentina que nos obsequiaron los chinos, cuyo sol tiene los ojos rasgados.

La idea de circundar el mundo fue un homenaje al viaje de Hipólito Bouchard, quien a bordo de La Argentina, llevó a cabo la circunnavegación en los primeros años de la Independencia. En cada travesía, la fragata Sarmiento actuó como Embajadora de Paz de la Nación Argentina, aún en épocas de conflictos internacionales.

La nave, de 85 metros de eslora (largo) y trece metros de manga (ancho), participó de la apertura del Canal de Panamá y de las inauguraciones de las estatuas del General San Martín en Boulogne Sur Mer, y del General Belgrano en Génova; las coronaciones de los reyes Eduardo VII y Jorge V de Gran Bretaña, y de Alfonso XIII de España; más el Centenario de la Independencia de México. Asimismo, fue testigo del encuentro de los presidentes Roca y Errázuriz en Punta Arenas, Chile. En nuestro país, intervino en la Gran Revista Naval del Centenario de la Revolución de Mayo. También acudió a Rosario en 1957, con el fin de sumarse a la inauguración del Monumento a la Bandera.

Casi todos los presidentes argentinos abordaron la nave en su época de esplendor (comenzando por Roca, presente en la primera salida). La mayoría, en Puerto Madero. Alvear y Aramburu lo hicieron también en Mar del Plata, mientras que Figueroa Alcorta caminó por su cubierta en Buenos Aires y en Puerto Belgrano. La Sarmiento zarpó hacia su último viaje de aplicación el 18 de abril de 1939.

Llegó a la pantalla grande en 1940, de la mano del director chileno Carlos Borcosque, quien dirigió Fragata Sarmiento, protagonizada por Ángel Magaña. La vista tuvo por objetivo evocar la formación de los marinos argentinos. Y ya que hablamos de cine: Enrique Muiño, el actor que hizo el papel de Sarmiento en Su mejor alumno, fue cabo artillero en la fragata. Magaña interpretó a Dominguito en el mismo filme.

En 1961, el buque escuela se transformó en museo de la Armada Argentina. Al año siguiente, fue declarada Monumento Histórico Nacional. Hoy, en Puerto Madero, miles de personas visitan la fragata para conocerla, aprender su historia y tal vez, si tienen suerte, descubrir algunos de los tantos sueños ocultos de los miles de marinos que la tripularon.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas