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Marcela Kloosterboer: "Aprendí que en una semana sos noticia vieja"

Luego de ser madre, volvió al prime time de la televisión con un personaje jugado: "No tengo problemas con las escenas de sexo, nunca me dieron vergüenza". Vegetariana y defensora a ultranza de los animales, lleva adelante también su marca ecológica de carteras y zapatos

Domingo 09 de julio de 2017
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LA NACION
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Foto: Martín Lucesole

"Búscala en una de las motorhomes", me dicen. Allí están los típicos micros de rodaje, acondicionados en su interior para trasladar todo lo necesario para las grabaciones en exteriores. Golpeo una de las puertas. Asoma su cabeza Nazareno Casero, uno de los protagonistas masculinos de Las Estrellas. Da el aviso y Marcela me invita a pasar. Como un efecto mágico, el camión, que por fuera no llama demasiado la atención, se convierte en un enorme camarín que incluye un gran espejo con luces y un perchero del que cuelga el vestuario para la ocasión. Violeta Urtizberea, una de las hermanas Estrella, sonríe sentada desde uno de los rincones. Con una bandeja de plástico en una de sus manos, de donde asoman zanahorias, zapallitos y otros verdes; y una limonada en la otra, Marcela se acomoda en un sillón y hace espacio para que podamos charlar. Cierra la puerta que divide el camión en dos y confiesa: "Nos llevamos muy bien", en referencia a sus compañeros. "Estoy muy contenta con la tira, con el personaje", dice de Las Estrellas la serie de Pol-Ka con la que volvió a la tele luego de ser mamá.

"Volver estaba ya en mi mente. Soy muy estructurada. Bastante estructurada. Mi plan ideal siempre fue que cuando Juana cumpliera un año volvería a trabajar. Se sabía de mi deseo, así que empezaron a llegarme proyectos, hasta que apareció Adrián [Suar] y me convocó para ser una Estrella y me encantó. Y eso que estaba manejando la posibilidad de hacer un unitario, que son menos horas, no tantos meses de rodaje. Pero me convenció y acá estoy, metida en el terremoto de hacer una tira, jornadas largas. Pero me encanta. A mí me gusta trabajar, lo disfruto, soy feliz."

Dejaste de lado el papel de la chica buena, para mostrarte en el rol de una mujer decidida, jugada. De hecho, encaraste varias escenas muy hot.

Foto: Martín Lucesole

Es un personaje que me permite explorar varias facetas. Lucía se muestra como una chica endurecida por la vida, por cualquier cosa que le pasa saca las espinas, después afloja un poco. Está muy a la defensiva. No deja que nadie la traspase porque todo el tiempo pone una barrera, y eso mismo hace con los hombres. Les permite llegar hasta ahí. Los hombres se enamoran de ella, pero ella no quiere conectar desde lo emocional. Y por eso es capaz de tener sexo y después pedirle al tipo de turno un remís. No tengo problemas con las escenas de sexo, nunca me dieron vergüenza ni pudor. Hacerlas no son un problema para mí; sí, verlas. Soy muy autocrítica, es muy difícil verme, pero intento darle a Lucía todo lo que necesita.

Del otro lado, en Telefe, está tu gran amiga Agustina Cherri con FannyLa Fan.

Sí, es una lástima, me hubiera encantado que fuera en otro horario. Es una pena que tengamos que competir, y esto lo digo más allá de que seamos amigas, porque estaría buenísimo que a las dos ficciones les vaya bien, en favor del trabajo, de la ficción. Pero bueno, son las reglas de juego. Con Agustina no nos ponemos mal, nos reímos un poco con la idea de estar compitiendo. Las dos somos muy parecidas. De hecho, cuando nos juntamos hablamos muy poco de trabajo porque sabemos que la vida pasa por otro lado.

Una amistad que lleva casi 20 años...

Desde Verano del 98. Soy de tener amigas desde hace mucho tiempo, de mantener un círculo muy cercano e íntimo, para mí eso es lo más importante de la vida. Cuando nos pasa algo, enseguida estamos todos juntos, mis amigos, mis primas, mi mamá, mi marido, todos. En situaciones difíciles te das cuenta de esto y es muy fuerte. Saber con quién contás es lo más de la vida, poder mirar a una amiga y que ella entienda todo. Por suerte, tengo muchas amigas y primas que son como hermanas.

¿Contar con este grupo fue clave para mantener un perfil bajo durante todo este tiempo?

Foto: Martín Lucesole

Nunca me gustó la exposición, sé que es parte de mi trabajo, pero siempre me costó. Por suerte, tengo bien separada mi parte pública de mi vida privada. Pude construirlo así, porque mi vida privada es muy rica y ahí no soy una actriz, soy una más. Intenté siempre manejarme intuitivamente con lo que se dice. Me pregunto: ¿qué hago?, ¿salgo?, ¿respondo? También aprendí que en una semana la tapa de la revista, el comentario pasa, y vos ya sos noticia vieja porque tienen cosas nuevas de qué hablar, algo de Wanda Nara, Maradona. Nunca me expuse. No es que yo arranqué así y ahora quiero guardarme, nunca lo hice y tampoco lo voy a hacer, porque no me siento cómoda.

¿Nunca te mareaste con la fama?

No, y eso que empecé en esto desde muy chica. Creo que tiene que ver con los valores, con las bases sólidas que me dio mi familia. Sé que es parte del trabajo que te vean y que quieran sacarse una foto aunque estés en el supermercado con tu hija y llena de paquetes; sé que tiene que ver con el reconocimiento y también entendés que la gente te ve en la tele y te idealiza. Sé que son muestras de cariño. Todo eso lo sé, pero intento cuidarme y cuidar a los míos. Mi hermano, que se fue a vivir a Hawái, me dijo en la época que estaba haciendo Valientes: "Todo bien con que a vos te vaya bien, pero para mí es insoportable, porque todo el mundo me pregunta por vos. Con mi apellido no es fácil negarme, así que decidí responder: No sé, no tengo ni idea, no hablo nunca con Marcela, no tengo casi relación". Y ahora se escapó a Hawái [risas], me quiero morir, porque está relejos, lo extraño. Hablamos todos los días, se despierta y cuando sale para el trabajo me llama.

Ya tenés el destino asegurado para unas buenas vacaciones.

Sí, ya fui a visitarlo varias veces. Viajé también con Juana para conocer a su hijo. Tenemos un vínculo muy fuerte.

Juana nació un 22 de marzo de 2016, fruto de su amor con el rugbier y empresario Fernando Sieling. "La maternidad lo cambió todo. No sólo se trata de llevar adelante la casa, eso lo hice siempre porque me fui a vivir sola de chica. Ahora tengo que pensar en Juana, en armar una logística. Por ejemplo, ayer faltó Adri, la genia que cuida a mi hija, y tuve que armar otra estructura. Así que Lau, mi mejor amiga, se llevó a Juana a las 6 de la mañana. Una corrida, como la de cualquier madre o padre. Me encanta el rol de mamá. Siempre fui muy maternal. Juana me despertó un mundo increíble. Todas las frases clisés se hacen realidad. Antes no registraba ciertas situaciones, ni siquiera agarraba a los bebes; ahora sí, veo a uno y lo alzo. Es increíble. La conexión con mi mamá ahora es del ciento por ciento."

¿Siempre tuviste una buena relación con tu mamá?

Sí, pero con el nacimiento de Juana mejoró muchísimo, porque entendés un montón de cosas y descubrís este amor incondicional, que es tan fuerte. Creo que lo entendés cuando lo vivís.

Tu mamá te acompañó en cada una de las decisiones, te dio voz siendo muy chica.

Tengo que agradecerle tanto, porque no pensó que lo mío era un capricho. A los 8 años dije que quería estudiar teatro y decidí dejar de comer carne. Dos cosas que me marcaron. Agradezco que haya respetado esto, otra madre podría haber pensado que era un capricho y listo. En cambio, mi mamá dijo si no quiere comer que no coma. Respetó mi decisión desde el principio.

Foto: Martín Lucesole

¿Por qué dejaste de comer carne?

Por una tía que llegó de Holanda. Ella me contó sobre el sufrimiento de los animales. Siempre fui muy sensible con los animales, muy empática. Cuando veía un camión con vacas me ponía a llorar, me sigue poniendo mal. Mi papá me decía que cuando veía a un perro por Panamericana, que estaba por cruzar, me ponía a llorar porque sentía que lo iban a pisar. Siempre tuve mucha sensibilidad con este tema.

¿Sos vegetariana o vegana?

Vegetariana, sigo comiendo queso. Voy camino a ser vegana, que no sólo está relacionado con lo que comés, sino que es una filosofía de vida. No tenés que usar cuero, no utilizar productos testeados en animales. Sé que voy camino a eso poco a poco. Por ahora soy vegetariana y hoy es mucho más fácil, en todos lados tenés opciones de menús. Cuando empecé sólo me daban ensalada de lechuga y tomate. Me miraban raro, sobre todo porque era chica. Me preguntaban cómo se decía lo que yo era. Mi mamá es muy colgada y no se acuerda del momento exacto en el que le dije que no quería comer más carne. Se contradice con la historia. Lo que rescato es que me dio voz y eso es algo que yo quiero para mi hija. Quiero escucharla, aunque sea chiquita, estar atenta a lo que le pasa, a lo que necesita. Darle voz, para mí es muy importante. Mi mamá lo hizo conmigo, ahora yo quiero hacerlo con Juana.

Tu marido no es vegetariano. ¿Cómo manejan la alimentación de Juana?

[Se atraganta] Mirá, ya empiezo a toser. Por ahora come carne [se le escapan algunas lágrimas]. Lo digo llorando [bromea]. Con Fernando decidimos que coma de todo. Por mi lado, le doy lentejas, quinoa, huevos de granja, frutas, verduras, frutos secos, le encantan los higos disecados, me ocupo de darle una alimentación balanceada, variada; pero él le da carne y a ella le encanta, la come como loca. Buscamos lo mejor para ella. Para mí es importante que Juana vea la variedad de cosas que comemos, en un futuro ya elegirá.

¿La tuya no es una postura evangelizadora?

No, todo lo hago desde el lugar de generar conciencia, si no, sería muy difícil estar casada con Fernando, que hace asados en casa. No me gusta el fundamentalismo. Así como quiero que me respeten, respeto la decisión de los otros. Lo que sí me molesta un poco más es que compren perros. Dale, ¿te vas a comprar un perro con todos los que hay y encima decís pobrecito cuando ves a uno en la calle? No digas pobrecito, no seas caradura. Hay mucha hipocresía en todo esto. Si vos decís la vaca no me importa, me gusta comer carne, está bien, es tu decisión, pero no digas pobre la vaquita.

¿Tus perros son adoptados?

Sí, tengo dos. Se me murió uno y apareció otro. Una cocker divina, que estaba perdida y que casi la atropello. Fue la primera perra que recogí con Juana, la encontré en la Panamericana. La tengo en casa. Perdí la cuenta de cuántos perros di en adopción. Algunos se van, otros se quedan.

Hoy hay muchas personas que se preocupan por el bienestar de los animales. También están quienes critican y dicen que estos grupos se preocupan más por los animales que por los seres humanos.

No recuerdo ahora quién sostenía que los valores de una sociedad se pueden medir por el trato que le dan a sus animales. Evolucionar como sociedad, entre otras cosas, tiene que ver con esto. Los animales no tienen voz, nosotros somos los responsables de ellos. Creo que la persona que critica es porque no hace, porque el que hace no critica porque está en la misma. Cuando uno tiene conciencia, tiene conciencia para todo. Tenés registro de lo que pasa a tu alrededor. El sentido de solidaridad no sólo es para el perrito, está en todo. Si ves en la calle a alguien que necesita ayuda, ahí estás. Yo dono cosas para chicos, todo lo que esté a mi alcance lo hago. Uno tiene que estar tranquilo con lo que hace. Yo hago. Poco a poco esto va ir cambiando, es clave la educación, lo que pasa con los chicos. Me acuerdo de una vez que con Agustina [Cherri] habíamos ido a comer por Pilar y que después nos quedamos en un pastito al costado de la Panamericana. Muna [hija de Agustina], que era re chiquita, se acercó con una botella de plástico y preguntó si se la podía llevar para reciclar. Eso es lo que ves en tu casa, es educación.

¿Reciclás?

En mi casa casi no hacemos basura, porque todo el plástico, vidrio, papel, lata, lo llevamos a reciclar a una cooperativa de Benavídez. También tenemos un compost en el fondo del jardín. Así que no hacemos casi basura.

¿Este mismo camino es el que te llevo a crear Klooster's [la marca ecológica cruelty free]?

Tiene que ver con mi filosofía de vida. Ahora hay otras marcas, pero no era fácil encontrar zapatos, carteras, accesorios que no fueran hechos con cuero. Por lo general, los compraba cuando viajaba o quizás algo medio trucho acá. Mi prima, con la que armamos Klooster's , se hizo vegetariana hace diez años. Ella dice que lo hizo porque me vio cómo me ponía cuando veía un camión con las vacas en la ruta. La marca apunta a la vegana, pero también a la mina que le gustó el modelito y que no le importa si es de cuero o no; o la que dice qué lindo, y encima no es de cuero. Estoy feliz, es una realización, mi marca con un mensaje, una alternativa. Mi prima labura en esto hace mucho tiempo. María [Pomarada] es como mi hermana mayor, la que tiene la palabra justa, la que está siempre muy centrada. Mi abuela tuvo mucho que ver en esto.

¿Por qué?

Mi abuela Oma fue muy importante en mi vida. Ella era la tía abuela de mi prima. Nos decía todo el tiempo que teníamos que hacer algo juntas: "Son muy parecidas ustedes dos. Laburan desde muy chicas, son minas que van al frente, son luchadoras. Chicas tienen que hacer algo". Pasó un año de la muerte de Oma y nos juntamos con María para armar la marca, así que tiene un valor extra.

La puerta se abre y como un terremoto ingresa Natalie Pérez, una de las hermanas Estrella. Se disculpa con una sonrisa. "Esta es la peor de todas", bromea Marcela, y Pérez acompaña con complicidad. "Nos llevamos muy bien, las cinco trabajamos bien juntas -hace referencia a Celeste Cid, Urtizberea, Pérez y Justina Bustos-. Nos tenemos mucha confianza. Quizás alguno puede fantasear con una supuesta guerra de egos por ser un elenco de mujeres. Somos bien diferentes, cada una con su humor, su carácter, su ego, esto va más allá del género. Yo intento ser lo más profesional posible. Todos estamos acá por trabajo, respeto el rol de cada uno. Le pongo actitud."

La televisión fue la gran escuela de Marcela. Se formó trabajando y escuchando a los que la rodeaban, como bien le aconsejó Villanueva Cosse en los días de Verano del 98.

"Me gustaría volver a hacer cine, me encanta. Trabajé con Adolfo Aristarain [Roma]. Lo que pasa que es difícil. Me pasó con algunos proyectos que iba a hacer y se corrieron las fechas y se interpusieron con otros trabajos -se lamenta-. Me habían ofrecido algo para hacer antes de Las Estrellas, pero se frenó. Creo que en algún momento me voy a dedicar más al cine."

¿Y teatro?

Antes de que naciera Juana iba todas las semanas al teatro, me encanta verlo. Se tendrían que dar un montón de cosas para poder subirme a un escenario. Una obra que me fascine, un director con el que tenga ganas de trabajar, la verdad es que se tienen que dar muchas cosas. Me cuesta el horario, trabajar los fines de semana. Para mí los fines de semana son sagrados. Por momentos me dan ganas, casi hago algo este año, pero siempre termino acá, en la tele. No reniego, al contrario, me encanta y puedo hacerlo porque con Fernando somos un equipo, me acompaña en todo.

1983

Nace el 5 de julio. Su mamá es psicóloga social y su papá, corredor de finanzas. Tiene un hermano

1991

Decide estudiar teatro y deja de comer carne. En el 94 debuta con la serie Amigovios

1998

En Verano del 98 conoce a su gran amiga, Agustina Cherri y se consagra en los Martín Fierro como Revelación.

2014

Se casa con el rugbier y empresario Fernando Sieling

2016

El 22 de marzo nace Juana. En noviembre su esposo sufre un episodio de "estrés severo"

2017

Vuelve a la tele con Las Estrellas en Canal 13. Su carrera incluye éxitos como Valientes y Sres. Papis

El futuro

Su energía está puesta en la tira de Pol-Ka, en la campaña verano 2018 con su marca Klooster's y en Juana, su hija, a la que le dará un hermanito más adelante

Agradecemos a BrodyFriedman, desarollador del proyecto Palacio Cabrera. Ciudad de la Paz 353, Of. 701, Capital Federal. Tel: 5277-9999

Asistente de fotografía: Juan Pablo Soler y Lucas Pérez Alonso. asistentes de producción: Camila Pepa y Antonella Nicolicchia. peino: Lucia Scarselletta para Shoot Management. make-up: Belen Sáenz para Estudio Frumboli con productos Lancome. Direccionario: Gabriel Lage, Av Callao 1490; El Camarín, Galería Promenade, Av. Alvear 1883, local 22. agradecimiento: Simpson antigüedades, Libertad 1685, 4815-4714

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