Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Wimbledon, blindado: la alarma por el terrorismo aumentó los controles en cada rincón del All England

Los atentados de los últimos cuatro meses en Londres y Manchester obligaron a los organizadores del tercer Grand Slam del año a tomar fuertes medidas; personal con armas automáticas y perros rastreadores son parte de la escenografía del certamen

Martes 04 de julio de 2017
SEGUIR
LA NACION
0
Maxima seguridad en Wimbledon
Maxima seguridad en Wimbledon.

LONDRES.- Los atentados terroristas se convirtieron en un tema cotidiano en las conversaciones de los habitantes de la capital del Reino Unido. Sin embargo, no se dejan amedrentar; no tienen intenciones de volverse paranoicos. Lo gritan, lo manifiestan. Ello no significa, claro, que no tomen más precauciones que antes de que un automóvil arrollara a una veintena de peatones en el Puente de Westminster (en marzo), de la explosión en el recital de Adele en Manchester (en mayo), y de los ataques en el London Bridge y los apuñalamientos en el Borough Market (a principios de junio). En menos de cuatro meses, los ataques dejaron 36 muertos y decenas de heridos. El nivel de alerta es máximo. Lo mismo sucede, naturalmente, en Wimbledon , el evento que significa mucho más que el torneo de tenis más valioso sobre césped: es un acontecimiento social, al que concurren las clases trabajadoras, empresarios millonarios y la realeza.

Luego de varios días de exclusivo ingreso de los tenistas que se acercaban a practicar, de la prensa que empezaba a realizar sus despachos y de los operarios que ultimaban cada detalle, el All England Lawn Tennis & Croquet Club le abrió las puertas al público este lunes con clima oscilante. Claro que antes de poder ingresar en el complejo, la gente debió cruzarse en la calle con barreras de cemento y acero de un metro de altura. Ese fue el primer síntoma de algo distinto. El director ejecutivo de Wimbledon, Richard Lewis, explicó que colocaron esas pequeñas murallas por recomendación del servicio de seguridad (en los últimos atentados se lanzaron vehículos contra peatones). Una vez que se cruza el portón de ingreso, tras un celoso escaneo de las entradas o de las acreditaciones, policías con armas automáticas y efectivos con perros se advierten en cada rincón. También hay medidas que son imperceptibles para el público. "No las puedo revelar", se disculpó Lewis, en la terraza del sector de prensa, desde donde se visualizan algunos courts. "Les aseguro que hay un incremento de la vigilancia de los servicios de seguridad", aportó.

"Es impresionante la vigilancia que hay. Me hace acordar a los Juegos Olímpicos de 2012, que había un enorme control. Cuando llegamos con el auto nos revisan muchísimo", comenta Franco Davin, entrenador del italiano Fabio Fognini. El All England, que diariamente reciba a unas 40.000 personas, trabaja en línea directa con el Servicio de Policía Metropolitana (MPS). El escaneo de acreditaciones es constante y los agentes de seguridad -de la agencia internacional G4S- lo hacen cuando se ingresa en un lugar -por ejemplo, en el Aorangi Park, el sector de entrenamiento- y también cuando se sale, aunque entre una acción y la otra no hayan pasado más de 30 segundos.

"Por lo que veo, hasta ahora se está desarrollando todo normalmente. Entiendo que están tomando las medidas al máximo, como debe ser. Ojalá que todo transcurra con normalidad y se pueda disfrutar del espectáculo, porque esto es un show", expresó el español Rafael Nadal ante la consulta de LA NACION, en la sala principal de conferencias. "Fue realmente trágico para el país lo que estuvo sucediendo en los últimos meses. Fue algo muy triste. No soy la persona indicada para responder lo que tienen que hacer en el torneo con respecto a la seguridad. Pero todas las partes tratan de hacer un buen trabajo. Para mí es importante no pensar demasiado en eso. Si no, no podría viajar. También ha habido un ataque en París y jugamos allí. Mientras viajamos por todo el mundo es importante sentirse bien", apuntó el suizo Stan Wawrinka . Según Lewis, la autoridad del torneo que actuó como vocero ante la prensa acreditada, la policía no tiene constancia de amenazas específicas para Wimbledon. Además, los jugadores suelen alojarse en el barrio periférico al club, al sur de la ciudad, que si bien está perfectamente conectado con el centro, se encuentra mucho más aislado. Allí, viven lejos del ritmo vertiginoso de las zonas más turísticas.

El certamen utiliza un circuito cerrado muy avanzado de TV en todos los sectores. Y el control no cesa nunca, se realiza durante las 24 horas. Independientemente de ello, los organizadores le pidieron al público que se acerque al All England con suficiente tiempo de anticipación al partido que quiere observar, ya que cada uno es sometido a celosas inspecciones de los bolsos, las carteras o las mochilas. Inclusive, el departamento de prensa del torneo le solicitó a los enviados de distintos medios que si ven a alguien actuando en forma sospechosa o sin el pase de prensa en las zonas exclusivas de periodistas, lo informen "inmediatamente a cualquier miembro de seguridad". Y añaden, en caso de ver un incendio o una explosión: "No usen las palabras 'Bomba' o 'Fuego', para no asustar a nadie". Además, hay, al alcance de todos, un protocolo en caso de evacuación del predio.

"Es algo triste lo que pasó en Londres y lo que pasa en el mundo con el tema del terrorismo. Son situaciones que uno no las puede manejar. Yo creo que un torneo de semejante nivel como Wimbledon toma las precauciones necesarias para que los jugadores y los aficionados estén tranquilos y seguros. Hay que tratar de no pensar, porque tampoco uno puede vivir con miedo, preso o sin salir de la casa. Sabemos cómo está el mundo y esperemos que haya paz en todos lados", dijo Juan Martín del Potro . Otro argentino, Carlos Berlocq , agregó: "Estoy sorprendido por todo lo que está pasando en el mundo y a veces te agarran algunos miedos en todos los lugares, mucho más nosotros los tenistas que vamos de aeropuerto a aeropuerto. Pero no quiero pensar mucho".

Wimbledon acaba de levantar el telón de su edición número 131 en un contexto distinto del país. Hay preocupación. La alarma está encendida. Pero el torneo se blindó para tratar de que nada arruine el festejo.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas