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¿Qué se siente estar en la Luna? Un astronauta de la misión Apolo 16 lo responde

En 1972, Charlie Duke se convirtió en el hombre más joven en pisar el satélite; ahora, imagina los viajes a Marte y deja consejos para los chicos que sueñan con el espacio

Miércoles 12 de julio de 2017 • 00:47
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LA NACION
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Charlie Duke durante la misión Apolo 16, la primera en aterrizar en las monta?as de la Luna
Charlie Duke durante la misión Apolo 16, la primera en aterrizar en las monta?as de la Luna. Foto: CharlieDuke.com

WASHINGTON.- Charlie Duke aterrizó en la Luna hace 45 años, pero todavía lo cuenta como si hubiera ocurrido ayer.

El módulo lunar "Orion" orbitaba la Luna a más de un kilómetro de la nave de comando, "Casper", cuando unos problemas técnicos forzaron a Duke y al comandante de la misión Apolo 16, John Young, a demorar el aterrizaje casi seis horas. La misión estuvo a punto de ser abortada. Duke y Young enhebraron paciencia hasta escuchar el ya mítico "go" desde Houston cuando todo se resolvió.

"Fue uno de mis momentos favoritos, probablemente el más emocionante de la misión. Estábamos aterrizando en una zona muy áspera de la luna. Teníamos fotografías, pero muchos detalles no se ven, así que cuando empezás a aterrizar ves cráteres y agujeros que no sabías que estaban ahí. Tenés que estar muy alerta y decidir muy rápido dónde vas a aterrizar. Fue muy dinámico, muy emocionante", recopila Duke.

Young terminó por llevar el Orion a un terreno suave y parejo. Apenas la nave tocó la superficie, Duke cuenta que se puso a gritar: "¡John, lo conseguimos! ¡Lo conseguimos!".

Al día siguiente, Duke, que en ese entonces tenía 36 años, se convirtió en el décimo hombre que caminó la luna, y el más joven de todos.

Una foto de Charlie Duke, su esposa Dotty y sus hijos, depositada en la Luna durante la misión Apolo 16, en 1972
Una foto de Charlie Duke, su esposa Dotty y sus hijos, depositada en la Luna durante la misión Apolo 16, en 1972. Foto: Archivo

En una entrevista con LA NACION, Duke recuerda el histórico inicio de la NASA, el programa Apolo, marca similitudes y diferencias con la nueva generación de astronautas, y al imaginar el futuro dice que espera que el primer hombre en Marte también sea estadounidense. Elogia el programa espacial chino, y sugiere que la primera misión tripulada al planeta rojo podría ser una empresa multilateral.

-¿Qué le permitió a Estados Unidos llegar a la Luna primero?

-Hubo una serie de razones. Uno, había una carrera espacial, una competición con los rusos, no había ninguna guerra en marcha, la economía estaba en muy buena forma y tuvimos un liderazgo muy audaz, el del presidente Kennedy. Todas estas cosas trabajaron para bien para ir a la Luna. Nosotros no sabíamos exactamente cómo lo haríamos, pero Kennedy esperaba que lo hiciéramos y todo el país se puso atrás. Todo se juntó para hacerlo posible.

-Es otra época, ¿cree que puede ocurrir de nuevo?

-No estoy seguro. Creo que con el tiempo vamos a ir a Marte, pero si el entusiasmo del país será el mismo, no estoy seguro... La importancia científica del viaje a Marte será gigantesca. Requerirá de liderazgo en nuestro país que se dé cuenta de la importancia de las ventajas tecnológicas de desarrollar los sistemas para ir a Marte que podamos aplicar al sector comercial. Hay muchos chicos que quieren ir a Marte. Esa generación estará a bordo de esta aventura, cuando quiera que comience.

Charlie Duke
Charlie Duke. Foto: Archivo

-¿Ese liderazgo va a venir de Estados Unidos o es el turno de China?

-China tiene un programa muy robusto. Ellos están mirando más a la Luna ahora que a Marte. Yo no creo que nadie aparte de los europeos y nosotros sea capaz. Yo espero que abramos el camino a Marte. Hemos abierto el camino antes.

-Entonces, ¿cree que un estadounidense pisará Marte primero?

-No, no estoy seguro. Espero que sí. Hay mucha competencia. Es difícil de decir. No tengo palabra de Rusia de que estén buscando esa misión. La tripulación de la misión deberíamos ser nosotros y los europeos. Pero se habla de cooperación con China. Tenemos un gran interés económico en China, y ellos en nosotros, quién sabe. Creo que sería beneficioso tener más gente involucrada, repartir el costo, y hay una gran cantidad de conocimiento en las agencias europeas.

Ser astronauta

Duke era piloto de la Fuerza Aérea recién graduado del MIT cuando conoció a los primeros astronautas de las misiones Apolo en la universidad. Nunca vio a nadie tan entusiasta sobre su trabajo, recuerda. En 1965, ante una nueva convocatoria de la NASA, aplicó y fue seleccionado. "Excepto por un grupo pequeño, todos habían sido pilotos de prueba o de combate o tenían experiencia de vuelo en vez de un doctorado. En esos días necesitábamos pilotos. Ahora, no tanto. La misión cambió", describe.

La nueva generación de astronautas ha sido calificada como la más competitiva de la historia: aplicaron más de 18.300 candidatos, y sólo 12 fueron seleccionados, siete hombres y cinco mujeres. Todos están formados formados en ciencias, tecnología, ingeniería o matemática, las disciplinas agrupadas bajo la sigla "STEM".

-¿Qué es lo mejor y lo peor de ser astronauta?

-La peor parte fue el entrenamiento. Horas y horas y horas. Nuestras familias vivían en Houston, pero el entrenamiento estaba en Florida o en un viaje de geología o con contratistas para una prueba, así que estábamos fuera cinco o seis días a la semana. Eso duró para mí tres años. Fue la parte difícil. El entrenamiento fue muy riguroso. Es un trabajo exigente. Es exigente física, mental y emocionalmente. Esa parte no llegó a las noticias, pero fue difícil. La mejor parte fue volar, por supuesto, meternos en el Saturno [el cohete de las misiones Apolo], sentir las vibraciones al despegar, ir a la Luna, ver la Tierra por la ventana. Fue una aventura fascinante, emocionante.

-¿Qué se siente estar en la Luna?

-Fue un pico emocional. Me tomó un segundo darme cuenta, "estoy acá, por fin estoy en la Luna". Fue muy emocionante. Estaba asombrado por la belleza de la Luna y asombrado por la experiencia. La maravilla de todo. Es uno de los desiertos más hermosos que he visto. Y el contraste entre el gris de la Luna y el negro del cielo era notable. El reflejo de la luz del sol es tan brillante que es básicamente como el día en la Tierra. No se ven estrellas, el cielo es todo negro. Todo el tiempo te estás preguntando "¿qué sigue? ¿qué hay detrás de allí?".

-Muchos chicos sueñan con ser astronautas, ¿qué les diría?

-Que cuiden bien de sí mismos. Hay que trabajar duro, mantenerse en forma, dormir bien. Y en cuanto a la educación, es importante tomar cursos difíciles en ciencia, tecnología, ingeniería y matemática. Si quieres ser un astronauta hay una gran cantidad de carreras que se puede seguir. Uno puede ser ingeniero, científico o médico. Elijan una carrera que les guste. Eso es lo que les diría.

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