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Una nena de tres años conmovió a Rodrigo Mora por Twitter y el jugador de River tuvo el gesto más cariñoso

La enternecedora historia de una niña fanática del millonario y su ídolo uruguayo

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LA NACION
Lunes 03 de julio de 2017 • 21:54
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"¿Y Mora Papá? ¿Por qué no juega? ¿Está bien? ¿Se va a poner bien y va a volver a jugar?".

Así de preocupada estaba Julieta por la actualidad del jugador cuando se enteró que Rodrigo Mora, delantero de River, estaba enfermo. Ella notaba que algo no andaba bien. Todos los domingos cuando el padre prendía la televisión y se sumergía en el fanatismo del hincha, ella aprendía del deporte y sobre todo de los jugadores. Sabe de todos. Conoce cada uno de los jugadores y los personifica con sus muñecas. Doce de sus muñecos llevan el nombre de futbolistas del conjunto Millonario, pero apenas Juli notó que el uruguayo estaba faltando se preocupó, y cada fecha le hacia la misma pregunta al padre: "¿Y Mora, va a estar bien?".

Así fue como el papá, Julián Mozo, la grabó de manera espontánea y ella le mandó un tierno y sentido saludo para su pronta recuperación, que luego él sin mayores expectativas envío vía Twitter mencionando al jugador.

No fue en primera instancia Mora quien descubrió el video, sino los miles de hinchas y seguidores del jugador quienes comenzaron a comentarlo y retwitearlo, hasta que se hizo viral. Hasta fue emitido en el programa de televisión Morfi de Telefé. Un amigo del delantero se enteró y se lo comentó. El hecho marcó el comienzo de esta historia.

Julieta, de tan solo tres años y cuatro meses, demostró un apego que conmovió a Rodrigo Mora. El delantero es muy querido por los hinchas por lo aguerrido y guerrero que es dentro de la cancha. Por lo corajudo que se muestra y los goles determinantes que supo anotar. Pero también por gestos como este se sienten representados.

Desde el momento que el video llegó al programa de televisión y Mora se enteró, no paró hasta conseguirlo y ver quién era el remitente. No lo dudó y le dio su número personal. Fueron tres semanas de idas y venidas de mensajes. Hasta videollamadas, en las que Julieta, acompañada por su madre Emiliana, le presentó por primera vez al muñeco que llevaba su nombre. Los padres de Julieta recuerdan describieron la emoción que se hizo visible en los ojos del jugador.

Mora no se quedó conforme con las llamadas. Si bien a los pocos días fue operado de su lesión, nunca perdió contacto la familia, a quienes invitó a la clínica, pero por respeto a la intimidad del jugador prefirieron dejar pasar la oportunidad y dejarlo recuperar.

Finalmente, se dio el encuentro. Fue el domingo pasado, en la casa de Mora. Él los recibió vestido de entrecasa, con la venda y las muletas, y con la poca movilidad que aún padece a los pocos días de su operación. Recibió a Julieta y a sus padres, con una muñeca de regalo y una tarde llena de risas, anécdotas y cuentos para compartir. No hablaron de fútbol, o no sólo de fútbol, sino de la vida.

La familia Mozo, ante tanta hospitalidad quedó sorprendida por el momento, por la sencillez, la cercanía y el cariño que Rodrigo les brindó en todo momento. No fue el futbolista, sino un hombre con ganas de conocerlos y dispuesto a abrirles su corazón. Así lo sintieron ellos.

"El nivel de cariño y de sencillez está muy por encima de cualquier famoso o deportista de élite. Un verdadero hombre, bondadoso y humilde", describió Julián al recordar el momento.

Compartieron medialunas, mate, algunas charlas de fútbol pero sobretodo hablaron de ella, de Julieta y sus muñecas. Jugaron con ellas, hubo presentación oficial de la nueva integrante, se sacaron fotos y Juli le alcanzó una pista de autos de juguete para que se lo regale a su hijo Máximo que vive con la madre en Uruguay.

Con sus ingenuos tres años, Julieta conoció a su ídolo, le deseo que se recupere pronto y le pidió que vuelva a jugar. Y el uruguayo le prometió que el primer festejo de gol en su regreso estará dedicado a ella.

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