Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Darse un chapuzón en el Sena, un anhelo de muchos parisinos que podría hacerse realidad

Abrirán una pileta en un estanque, como parte de un plan para habilitar el río

Miércoles 05 de julio de 2017
0

PARÍS (AFP).- Bañarse en el corazón de París será posible a partir de mediados de este mes gracias una pileta situada en un estanque, un paso más hacia el histórico sueño de muchos parisinos de poder darse al fin un chapuzón en el icónico río Sena.

En 1988, el entonces alcalde de París, Jacques Chirac (quien luego sería presidente), prometió que los capitalinos podrían bañarse en el río que cruza la ciudad "en un plazo de cinco años". Dijo entonces que haría todo lo posible para sanear el Sena, que sería "un río limpio", aunque finalmente nunca llegó a darse un chapuzón.

Ahora, muchos años después, París abrirá una pileta de 100 metros de largo dentro del estanque de La Villette, que cruza un concurrido parque en el nordeste de la capital francesa.

Desde el próximo 17 hasta mediados de septiembre, hasta un máximo de 300 personas podrán bañarse simultáneamente bajo la supervisión de un equipo de bañeros. "Una experiencia de baño natural, sin tratamiento químico o biológico", promete la alcaldía de París.

El agua del estanque proviene del canal del Ourcq, señala Jean-François Martins, responsable de deportes del ayuntamiento, y tiene filtros que evitan la llegada de hojas, desechos sólidos y peces. También dispone de varios captores para controlar diariamente la calidad del agua.

"El estanque de la Villette es una primera etapa. La siguiente será el lago Daumesnil, en el parque de Vincennes [en el oeste de París], en 2019. Y en 2024, si ganamos la organización de los Juegos Olímpicos, nos podremos bañar en el Sena", promete Martins.

Luego de 15 años de esfuerzos, la tasa en el Sena de Enterococcus y de Escherichia coli, las llamadas "bacterias intestinales", disminuyó mucho, afirma Martins. "Desde hace más de dos años estamos por debajo de los límites que dicta la agencia regional de sanidad", agrega, y se felicita por el aumento del número de peces que han vuelto al río, así como por la mejora de la biodiversidad en las aguas.

El responsable del ayuntamiento dice incluso que se podrá beber el agua del río y que "cuando alguien salga (después de darse un chapuzón), no olerá mal" .

A partir de una ordenanza dictada en 1923 está prohibido bañarse en el Sena, bajo amenaza de una multa de 11 euros, recuerda la prefectura de París.

La brigada fluvial obliga a salir del agua a los infractores, aunque el año pasado no pudo hacer nada en La Villette cuando decenas de personas que se reivindican como "bañistas callejeros" se lanzaron al agua.

Esos baños ilegales se convirtieron en una tradición para algunos, como Alex Voyer. "Hace años que unas 15 personas nos bañamos en el canal, en el Sena y en todas las aguas de París", explica. "La gente me dice: «¡Estás loco! ¡El agua está sucia, está llena de bacterias!». Pero no tengo problemas de piel", comenta Voyer.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas