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Energías renovables: la solidaridad también enseña a aprender en el aula

En una escuela técnica de Los Hornos, los alumnos fabrican calefones solares, que luego donan a colegios rurales; buscan incentivar a los estudiantes para ingresar al mundo de la ciencia

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PARA LA NACION
Viernes 07 de julio de 2017
Desde 2013, los alumnos participan de un taller de electromecánica, donde fabrican los calefones con paneles solares
Desde 2013, los alumnos participan de un taller de electromecánica, donde fabrican los calefones con paneles solares. Foto: Santiago Hafford
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LA PLATA.- Braian Garro saca el celular del bolsillo y activa la linterna. Y muestra cómo un sensor sigue el haz de luz. Así, el adolescente explica que, junto con sus compañeros de la Escuela Técnica N° 3 de Los Hornos, está fabricando dos calefones con una particularidad: tienen paneles que giran automáticamente en busca del sol. Uno de los aparatos se donará a una escuela rural y el otro, a un jardín de infantes.

De afuera el edificio parece una escuela más. Sin embargo, adentro hay alumnos que arreglan motores de auto y construyen un ascensor para personas con discapacidad. Y seis estudiantes de 17 años que cursan el penúltimo año y desde hace cinco fabrican calefones solares con fines solidarios.

A las 7.40 entran a cursar el taller de electromecánica. Y terminan la jornada escolar cinco minutos antes de la puesta del sol. "Tenemos curiosidad de saber lo que pasa y de conocer por qué algo no anda", dice Garro. "Por eso cursamos durante siete años la secundaria con doble turno", agrega Facundo Chacón. Los seis quieren estudiar ingeniería. Y buscan ser los primeros universitarios de sus familias.

El proyecto surgió de alumnos de quinto y sexto año del Colegio Nacional de La Plata que, en 2012, cuando confeccionaron un mapa energético de la Argentina, descubrieron que hay muchos lugares sin suministro. De esa manera, buscaron desarrollar una iniciativa para ayudar a partir del uso de energías renovables. El proyecto fue subvencionado por la Universidad Nacional de La Plata.

María Celeste Gardey, becaria del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias Aplicadas (Cindeca), estaba estudiando un pigmento que absorbe la radiación solar. Quería saber si los cristales de cobalto aumentaban la absorción de la luz. Los directivos del Colegio Nacional le pidieron que enseñara la técnica a los alumnos y la usaron para aplicarla en calefones solares.

Sólo faltaba quien los construyera. Y ahí aparecen en la historia los alumnos de la escuela de Los Hornos. Diego Peña fue investigador del Conicet y es el director del proyecto de extensión del Nacional. En el Cindeca trabajaba con el ingeniero Carlos Toledo, vicedirector de la escuela técnica.

"El calefón fue un pretexto. La idea es formar investigadores", dice Toledo. En 2013 diseñaron el primero como una actividad dentro de la materia Construcciones Electromecánicas. Luego trabajaron el tema en distintas asignaturas, como Historia -quiénes y cuándo hicieron los primeros calefones solares-, Geografía -dónde hay cobalto en la Argentina- y Química -qué reacciones suceden en el proceso-.

Para la directora de la escuela, Irene Centurión, el objetivo es que los alumnos sepan que pueden seguir estudios universitarios. "Están aplicando la teoría en la práctica. Hacen ensayos todo el tiempo. De cada materia se van sacando las bases teóricas. Es un proceso técnico educativo con servicio social", señala.

Desde el comienzo del proyecto hay un intercambio constante entre los investigadores del Conicet y los alumnos. "Queríamos que vean que se puede, que hay gente como ellos en los centros de investigación, que no son extraterrestres", indica Toledo.

Por un convenio con el Consejo Escolar de la provincia, los estudiantes reparan las bombas centrífugas de todas las escuelas de La Plata.

Luego de la fabricación del primer calefón, en 2013, que se instaló en una escuela rural de Ranchos, recibieron pedidos de otras instituciones. Debieron aclarar que el proyecto no era comercial, sino solidario y educativo. De hecho, por año colocan uno o dos calefones.

Así, éste año instalarán dos: uno en la Escuela Rural N° 10 de Berisso y otro en un jardín de infantes de Melchor Romero.

Braian Garro - Estudiante: "Tenemos curiosidad de saber lo que pasa y de conocer por qué algo no anda"

Irene Centurión - Directora de la escuela técnica N° 3: "Están aplicando la teoría en la práctica. Hacen ensayos todo el tiempo. Es un proceso técnico educativo con servicio social"

Carlos Toledo - Vicedirector: "El calefón fue un pretexto. La idea es formar investigadores"

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