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Vicky Salías: "El museo debe abarcar más expresiones de moda"

La diseñadora de indumentaria y docente, que a partir de esta semana está al frente del Museo Nacional de la Historia del Traje, comparte las perspectivas de su gestión

Sábado 08 de julio de 2017
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La diseñadora de Indumentaria de la UBA y docente Vicky Salías es la nueva directora del Museo Nacional de la Historia del Traje
La diseñadora de Indumentaria de la UBA y docente Vicky Salías es la nueva directora del Museo Nacional de la Historia del Traje. Foto: LA NACION / Diego Spivacow

Ser pionera. Ese lema es, sin dudas, el que mejor puede definir la trayectoria de Victoria (Vicky) Salías. Diseñadora de indumentaria (UBA) y docente, desde fines de los 90 hasta la fecha, primero ejerció un rol fundamental en el armado del Centro Metropolitano de Diseño (CMD) para después ocuparse en la Oficina de Moda de la Ciudad. Impulsó, además, la creación de talleres de diseño en el Centro Cultural Rojas e hizo ferias de diseño en un sitio, por entonces nada frecuente, como El Dorrego, hasta que, desde hace unos años, halló en el arte otro espacio de expansión y comenzó a insistir en los centros culturales y museos como lugares posibles para establecer diálogos con el mundo la moda. Así lo hizo con la muestra Universos de Moda, que montó en 2014 en Colección Fortabat o con la curaduría del Premio Moda Arte y Diseño (MAD) que ya va por su tercera edición. Elegida por concurso público para dirigir el Museo Nacional de la Historia del Traje, Vicky, en la que es su oficina desde el lunes último, en la casona del barrio de San Telmo que data del siglo XIX, profundiza en el presente de la institución y, sobre todo, en su futuro.

-Algunos dicen que la moda no es arte y otros que son disciplinas que están emparentadas y hasta indisociables, ¿cómo explicás esa relación?

-Encuentro paralelismos muy fuertes en el caso de los diseñadores independientes de la moda y el trabajo de un artista. Tiene que ver con su proceso creativo. De eso me di cuenta estando en talleres de artistas y viendo cómo trabajaban. Muchas veces la forma de procesar para llegar a una obra o a una prenda es similar.

-¿En qué?

-En ideas, influencias, referencias, búsquedas conceptuales; en cómo generar una determinada estética o sensación. En general, el diseño de autor no tiene que ver con la tendencia, con lo que se usa esta temporada, con lo que viene de París o NY, sino que es una búsqueda que tiene motivaciones personales, emocionales, estéticas y que surge desde otro lugar. Ahí es a donde más se emparentan la moda con el arte, en el espacio de búsqueda creativa.

-¿Qué te atrae del trabajo en un museo?

-Me interesa la posibilidad de poder construir un relato, de poder contar una historia. Como curadora no me interesa sólo trabajar con la moda sino con las distintas disciplinas desde el proceso. Ahí es donde todo puede cruzarse. Los espacios lógicos son los museos o los centros culturales. Además, me gusta trabajar en equipo, me siento más cómoda en ese formato y me gusta lo institucional.

-¿Cuál es tu proyecto?

-Me pidieron que presentara una especie de crítica sobre la situación actual del museo y un proyecto de gestión, con cinco ejes de trabajo concreto. Planteé, por un lado, la cuestión de la contemporaneidad de los contenidos y las muestras, para atraer más público. Además, propuse desarrollar un ámbito de investigación. En Argentina, hay poco y nada. Es un espacio inexplorado y desde acá podríamos hacer la diferencia. Después, analicé el tema edilicio y sus condiciones de conservación. El museo tiene poca visibilidad porque tiene poca capacidad para recibir gente. En este momento está saturado y la colección tiene que poder crecer en términos federales; ese es otro tema, el de la apertura y, por último; está bueno armar una asociación de amigos que no la tiene y es importante para retroalimentar las actividades y generar una red de sustento del museo.

-¿A qué se dará continuidad?

-Va a haber una continuidad de lo histórico, aunque hay que cambiar el punto de vista. La historia no es siempre la Revolución de Mayo, se construye de otra manera y desde otro lugar. El área de educación trabaja muy bien; vamos a hacer un trabajo importante para desarrollar otros ejes. La sala de educación será una especie de síntesis de lo que hoy se muestra en sala, a través de distintos materiales de soporte de información, de pantallas que cuenten la historia y muestren los trajes en digital. Materiales documentales, infografías y réplicas a escala, sobre todo, en ropa interior de distintos períodos. Como está distribuido hoy es poco, porque hay 9 mil piezas de patrimonio y se exponen cerca de 20. Eso es un tema y la gente lo señala en el libro (de visitas), dicen que es muy lindo pero que se ve poco. La apuesta es desarrollar cosas más complejas. De hecho dentro de la historia de la moda es raro que no haya nada de los diseñadores del 2000.

Pieza del Museo Nacional de la Historia del Traje
Pieza del Museo Nacional de la Historia del Traje. Foto: LA NACION / Diego Spivacow

-¿Qué función tiene un museo del traje?

-La moda es comunicación y sintetiza diferentes momentos, valores y culturas. Es una expresión de comunicación cultural. Y el museo tiene que poner de manifiesto todas las alternativas y diferentes expresiones de la cultura. Me interesa no sólo la mirada histórica de la gente de Buenos Aires, sino también qué pasa con la ropa de trabajo, con la relación entre la ropa de autor y el arte, qué pasa cuando entra en juego con el cine y entonces es vestuario y se produce de otra manera. Así es más revelador. Todavía no hay un espacio que lo cuente. Este museo tiene que poder abarcar más expresiones vinculadas a la moda. Está planteado como un libro de historia del traje, como de fotos muy fijas, faltan cruces más interesantes.

-¿Qué opinás de We wear culture?

-Le da entidad a la moda que corre con el mote de frivolidad. Decir que estamos vistiendo cultura está buenísimo; desde el discurso es genial. Muestran tipologías históricas; cuentan una faceta de la moda que en Occidente no estamos acostumbrados a ver y pensar: culturas menos cambiantes en las que la moda es parte de una tradición milenaria, con un engranaje de producción, una revalorización de lo cultural, de procedimientos y materialidades únicas.

Traje que forma parte del archivo del Museo Nacional de la Historia del Traje
Traje que forma parte del archivo del Museo Nacional de la Historia del Traje. Foto: LA NACION / Diego Spivacow

Detalles

. El acervo del museo cuenta con piezas de 1810 a 1980.

. Tiene la colección de ropa del artista Federico Klemm.

. En breve, recibirá la colección de la diseñadora Fridl Loos.

Adelanto

. La naturaleza será la inspiración para la primera muestra del museo para la Noche de los Museos,

y contará con prendas de su colección y también de diseñadores contemporáneos.

. Una vez por año se hará una exposición fuera del museo, en otro de la Ciudad, con la intención de que se crucen las temáticas; para esto, se invitará a curadores.

Moda y Cine

Hasta el próximo sábado, está abierta la exhibición del trabajo del vestuarista de cine Horace Lannes, en Chile 832.

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