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Escándalo en la Liga Nacional: peleas, insultos y hasta un posible doping ensucian la final

Sospechas sobre Vidal, base de Regatas, dispararon acusaciones entre el DT Lamas y el presidente Tassano; golpes entre jugadores

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LA NACION
Miércoles 12 de julio de 2017
Vidal (4) está en el ojo de la tormenta; Safar (15) anduvo a los golpes con Ramírez Barrios
Vidal (4) está en el ojo de la tormenta; Safar (15) anduvo a los golpes con Ramírez Barrios. Foto: www.lnb.com.ar
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CORRIENTES.- El hotel donde se aloja la delegación de San Lorenzo encierra un clima extraño. Charlas entre murmullos, conclusiones y gestos de preocupación. Poco del juego 3 de la final de la Liga Nacional, casi nada del éxito de Regatas por 78-62, que puso 2-1 para el equipo de Buenos Aires la serie que este miércoles, a las 22, tendrá su cuarto enfrentamiento. Todo se concentró en el cruce entre el director técnico de Ciclón, Julio Lamas, y Eduardo Tassano, el presidente de Regatas, vicepresidente de la Asociación de Clubes (AdC) y futuro intendente de esta ciudad (asumirá el 10 de diciembre). Los insultos del dirigente y la acusación del entrenador por un supuesto doping de Santiago Vidal, base del conjunto correntino, empañaron el espectáculo. Todo tan vergonzante que hasta pareció menor un golpe de Fabián Ramírez Barrios (Regatas) a Selem Safar (San Lorenzo) camino a los vestuarios.

La tensión existió desde el comienzo del encuentro con chispas entre Paolo Quinteros y Nicolás Aguirre. Pero en el descanso largo todo estalló. Según narraron jugadores y miembros de la seguridad privada, Safar discutió con Ramírez Barrios y éste se le puso cara a cara y le dio un golpe directo en el mentón. En el inicio de la segunda mitad el escolta de Ciclón no salió a jugar, y más tarde, cuando se sumó al banco de los suplentes, tenía un apósito en el mentón. En la vuelta a la cancha hubo más: Marcos Mata fue a pedir explicaciones a Ramírez Barrios y esa charla no terminó en golpes, aunque sí en promesas de cruces más intensos para el cuarto encuentro.

Pero de ninguna manera eso sería todo. El final del partido guardaba escenas dantescas. Los protagonistas no fueron los jugadores, sino Lamas y Tassano. El preparador de San Lorenzo dijo algo que enojó a Tassano y disparó el escándalo. El presidente de Regatas pidió que detuvieran al director técnico, aunque había sólo seguridad privada, y el entrenador contraatacó: "Me vas a mandar a detener porque te cuestioné el doping de Vidal en el segundo juego". Eso generó nuevos gritos, con Tassano desaforado en insultos a Lamas al grito de "¡sos un f...!". En medio, un dirigente del club anfitrión, Daniel Valsangiacomo, tomó del cuello al asistente de Lamas Carlos Duro, que forcejeó para liberarse de esa situación.

Un día después del escándalo, los protagonistas calmaron las aguas y trataron de desviar la atención. "Tuve una charla con Tassano, que arrancó en buenos términos. Le dije algunas cosas que pensaba sobre la serie, que evidentemente no le gustaron. No voy a decir lo que le dije. Se puso tensa la situación y bueno, pasó lo que vieron", contó Lamas con evidente incomodidad. La misma postura tuvo Tassano, que evitó subir la temperatura de la situación, aunque invitó al entrenador a demostrar lo que había afirmado la noche anterior: "Respeto mucho a Julio Lamas, no tengo problemas en hablar con él. Pero si tiene algo que denunciar o que contar, que lo haga. Nosotros no sabemos nada de un caso de este tipo. No sé cómo él puede saberlo", explicó el dirigente.

Ahora bien, ¿cómo es que surge una acusación de este estilo y cómo saben en San Lorenzo sobre esto? Según algunas versiones, todo comenzó en el descanso más extenso del segundo capítulo de la serie, desarrollado en el polideportivo Roberto Pando. Allí se informó quiénes irían al control y Vidal se habría angustiado porque sabía que le habían suministrado un corticoide de depósito por cierto dolor que lo tenía muy molesto. Al parecer, el el base uruguayo había consultado con el cuerpo médico de Regatas sobre el consumo de este producto y le habrían indicado que no había problemas. Sin embargo, después supo que no estaba permitido. Según se sabría, el jugador estaba muy inquieto tras la toma de las muestras de orina e incluso, tras el tercer partido y después de lo que sucedió entre Lamas y Tassano, Vidal se puso tenso por el escándalo que lo colocó en el centro de la escena.

Ante este giro, comenzaron las consultas acerca de la acusación del director técnico de San Lorenzo, pero no hubo precisiones. Incluso, desde AdC se informó no tener conocimiento de este caso, ya que los análisis de orina para los análisis antidoping son colectados por la ONAD (Organización Nacional Antidóping) que depende de la Secretaría de Deporte y trabaja bajo las normas de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Es la ONAD quien se encarga de enviar las pruebas a un laboratorio de París, homologado por el ente internacional, y se calcula que recién a los 20 días se pueden conocer los resultados. Incluso, es el deportista quien recibe la comunicación de esos análisis y no las instituciones.

Los jugadores, los cuerpos técnicos y los dirigentes no pudieron pensar en el espectáculo. Y lo triste es que el cuarto duelo, hoy, estará bajo la lupa no por el juego sino por el escándalo que se desató por las peleas, los insultos, las acusaciones de un supuesto doping... Una situación que no merece la Liga Nacional.

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