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Con Hasta el hueso, Netflix busca ser una pantalla caliente para sus suscriptores

Anorexia, suicidio adolescente, bullying, conflictos raciales, temas de la agenda global que son eje de una programación que corteja la polémica para mantenerse a la vanguardia

Jueves 13 de julio de 2017
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PARA LA NACION
Lily Collins, como Ellen, la joven con problemas de anorexia
Lily Collins, como Ellen, la joven con problemas de anorexia. Foto: Netflix

Para algunos se trata de una nueva estrategia de Netflix, el gigante del streaming para figurar en la conversación, poniendo en pantalla temas que abren polémicas: como el suicidio adolescente en 13 Reasons Why. Otros lo ven como una forma de comenzar a utilizar el medio para abrir debates importantes y necesarios en la cultura.

Sea como sea, estrategia de marketing o nuevo recurso narrativo, cada vez más series y películas originales se animan con tópicos espinosos. Y, aunque no es patrimonio exclusivo de Netflix, en el último tiempo esta plataforma puso un considerable esfuerzo en promocionar productos que tocaron/tocan temas que van desde el suicidio y el bullying (la mencionada 13 Reasons Why, The Discovery), los conflictos raciales y la violencia policíaca (Dear White People) o hasta el poliamor (, yo y ella) entre otros ejemplos, y que con variados tonos y resultados apuestan a mechar entretenimiento y reflexión, actualidad y ficción.

La última incursión en este campo es Hasta el hueso, el film debut de Marti Noxon (histórica guionista de Buffy The Vampire Slayer, y hits más actuales como Girlfriend's Guide to Divorce o la inventiva UnReal), protagonizado por Lily Collins y Keanu Reeves, que estará disponible desde mañana. Él mismo se anima a un tópico de particular incidencia en la industria cinematográfica: la anorexia. Gran parte de la expectativa previa se debe al hecho de que la historia sea semibiográfica, ya que tanto la directora como Collins padecieron esta enfermedad.

El film narra la vivencia de la joven Ellen, interpretada por una delgadísima Collins, quien luego de cuatro experiencias diferentes por clínicas de rehabilitación para "rexies" (jerga políticamente incorrecta que se utiliza para denominar a las personas con este desorden), arriba a un programa con un enfoque poco tradicional dirigido por el doctor William Beckham (Reeves). Allí se relacionará con un grupo de personajes que comparten su problema, entre los cuales se destaca Luke (Alex Sharp), un joven ex bailarín que se transformará en su confidente y cómplice, y que muestra que este desorden no distingue género.

Si bien la película ya recibió varias críticas antes de su estreno, debido al trailer donde aparece una Collins extremadamente flaca, y se lo acusa de glamourizar la enfermedad, tanto su directora como la protagonista han salido al cruce. Collins ha aclarado en recientes entrevistas que precisamente para no hacer un fetiche de algo negativo o estetizar ciertos aspectos de la anorexia, la directora estableció desde un comienzo que no se iban a mostrar imágenes que no fueran necesarias o funcionales al relato, y de hecho se puede ver un sólo plano del cuerpo entero de Collins. Asimismo ambas declaran la importancia de la historia, por sobre las imágenes gráficas o efectistas.

En este sentido y pese a que el relato no escatima en escenas que sin dudas van a incomodar al espectador, muchos críticos han declarado una distancia en cuanto a lo que fue, para el caso, el tratamiento que recibió el tema del suicidio en 13 Reasons Why. Noxon parece usar las armas que mejor conoce y maneja, y dejar planteados interrogantes a través de un guión mayormente sólido y ciertas tomas o escenas que insinúan o sugieren más que mostrar.

El affaire 13 Reasons Why

Esto no significa que Hasta el hueso no vaya a replicar el fenómeno 13 Reasons Why, como algunos vatician, sobre todo en términos de rating y de llegada al público adolescente. Pero aunque el producto está instalándose en la conversación, lo está haciendo quizá de forma más inteligente que su predecesora: con una bajada autobiográfica que le aporta realidad, y con el humor negro característico de Noxon que le concede autocrítica, la película se aleja de los golpes bajos y clichés del género (dramones YA, para los llamados young adults) o telefilms a lo Hallmark Channel.

Por su parte 13 Reasons Why, que acaparó la prensa las semanas previas al estreno, también a raíz del trailer, y a posteriori por las posibles repercusiones en la sensibilidad de los chicos, llegó al extremo de ser prohibida por padres, por algunos colegios, y hasta se elaboró un serie de guidelines para ser vista (https://www.jedfoundation.org/13-reasons-jed-point-view/), en el caso de que esto no pudiera ser evitado.

Para calmar los ánimos y contextualizar el producto artístico, Netflix sacó en su momento un especial post-serie donde se puede ver a los autores debatiendo el tema, sus intenciones en la realización -en especial en la crudeza de ciertas escenas como la del suicidio-, y a algunos especialistas dando consejos. Tal vez, prevenidos, el modus operandi del canal con Hasta el hueso sea similar. Por lo pronto la directora ha declarado que su meta es utilizar el arte para generar una diferencia y hablar de problemáticas actuales que inicien una conversación sobre un tema tabú como éste.

Noxon no es ajena a la problemática de los desórdenes alimentarios, no sólo por haberlo sufrido en carne propia, sino porque paralelamente a esta producción también comenzó a trabajar en la adaptación de la novela Dietland para el canal AMC. Basada en la novela de 2015 de Sarai Walker, el libro analiza la trastienda de la industria de la belleza y la obsesión moderna con la pérdida del peso. Pensada como un mix entre drama y revenge fantasy con una perspectiva feminista, según publicó la revista Variety, la serie no tiene estreno confirmado aún.

Doble estándar

Resulta alentador que vayan apareciendo productos que de una u otra manera interpelen al público, y en el mismo movimiento a la industria, sobre sus estándares imposibles y el estrago que esto genera en las mentes y cuerpos de las mujeres de todas las edades. Pero también resulta alarmante el doble estándar que se sostiene en el medio, con producciones y críticas al respecto de la situación, pero con muchas actrices admitiendo sentirse presionadas por la necesidad de lucir flacas, jóvenes y siempre perfectas para mantener su trabajo.

Desde Demi Lovato a Lindsay Lohan, pasando por Mary-Kate Olsen, Angelina Jolie (quien protagonizó un incidente que la relacionó las píldoras para adelgazar aunque nunca se admitió una enfermedad) y hasta la veterana Jane Fonda, quien confesó públicamente que padeció durante 25 años de bulimia y anorexia, muchas actrices y cantantes han compartido su lucha con el peso y las exigencias estéticas del ambiente.

En este marco de contradicciones, mensajes positivos por un lado y acciones contraproducentes por otro, algunas actrices jóvenes como Lena Dunham o Jennifer Lawrence se han subido al movimiento de "body afirmation" en las redes, en donde a través de imágenes propias realistas y sin retoques, festejan la pluralidad de cuerpos y promueven afirmarse en las particularidades de cada uno.

Lo cierto es que en lo subyacente Hasta el hueso no habla solo de los desórdenes alimentarios, sino de una chica con poco amor por la vida que debe reconciliarse con ella misma y encontrar el motor vital para seguir. No es una coincidencia que muchos de los personajes a los cuales ha dado voz Noxon sean chicas oscuras y confundidas, incluyendo la bien amada Buffy, cuya recordada -por lo odiada en su momento y luego aclamada- sexta temporada pareció iniciar un canon televisivo en cuanto a roles femeninos complejos y facetados. Personajes que hoy parecen poblar y florecer en el paisaje televisivo actual (Fleabag, I Love Dick, Glow, Love y tantas otras), pero que antes no eran moneda corriente. "Todos los proyectos en que trabajo tratan de mujeres que están profundamente estropeadas", admitió hace poco a la NY Magazine esta mujer sin pelos en la lengua, que además está adaptando para HBO la primera novela de la popular novelista Gillian Flynn (autora de Gone Girl), Sharp Objects.

En definitiva, mujeres fuertes que han superado traumas y adicciones en la vida real, escribiendo roles cada vez más complejos e interesantes en pantalla y que abren debates fuera de ella.

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