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Relevaron a la cúpula del penal de Ezeiza por los suicidios de siete presos

Investigan si hubo demoras en atender los llamados de alerta; en lo que va de 2017 se quitaron la vida tantos internos como en los tres años anteriores; denuncian serias irregularidades

Jueves 13 de julio de 2017
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LA NACION
En 2016 hubo dos suicidios en el penal de Ezeiza; este año hubo siete decesos
En 2016 hubo dos suicidios en el penal de Ezeiza; este año hubo siete decesos. Foto: Archivo

En lo que va del año del año el penal de Ezeiza fue escenario de una ola de suicidios que ninguno de los jefes carcelarios advirtió. Fueron siete casos en poco más de seis meses, lo mismo que en los 36 meses anteriores.

Por esa crítica situación en el Complejo Penitenciario Federal I, el director nacional del Servicio Penitenciario Federal (SPF), Emiliano Blanco, decidió remover la cúpula de esa cárcel ante la presunción de que no se habrían aplicado los protocolos de asistencia para evitar que los internos se quiten la vida o para que otros corran la misma suerte una vez consumado un caso. Desde ahora, el director del penal será René Azcona. Y, en un hecho sin precedente, lo secundará una mujer: Sonia Álvarez.

Con ellos, Blanco busca un perfil "integrador y diversificado" tanto en la atención de los reclusos como en el manejo del personal. Los jefes salientes estaban más enfocados en la seguridad y no tenían una buena articulación con otras áreas, como las médicas y psiquiátricas, dijeron a LA NACION altas fuentes del SPF.

Dos ejemplos bastan para tomar la dimensión de la gravedad de esa cantidad de suicidios. En todo 2016, en la cárcel de Ezeiza se registraron dos suicidios. En la mitad de tiempo, este año hubo seis casos más. Los siete suicidios ocurridos en poco más de seis meses de este año igualaron la cantidad de presos que se quitaron la vida en los tres años anteriores. En 2014 hubo dos suicidios en Ezeiza; en 2015, tres casos, y en 2016, como se dijo, dos.

Ante cada muerte, y con el doble objetivo de deslindar responsabilidades del personal penitenciario y para tratar de establecer si los decesos que aparecían como suicidios eran tales o, en cambio, se trataba de escenas montadas para ocultar un eventual homicidio, se iniciaron una investigación interna y un expediente judicial.

El último de los suicidios ocurrió el domingo y conmovió a la mayoría de los 1920 presos alojados en el penal de Ezeiza. En lo que va del año suman diez los presos que perdieron la vida en cárceles federales. Hasta anoche no se había podido determinar si había vínculos extracarcelarios entre los presos que se quitaron la vida en esta unidad.

A partir de un relevamiento realizado por el SPF se pudo saber que tampoco existía relación entre los internos dentro de la cárcel. No estaban imputados en ninguna causa en común, todos habían sido detenidos por diferentes delitos. Tampoco compartían pabellón.

Había algunos puntos en común. Seis de los suicidados estaban procesados. Esto significa que la Justicia aún no había definido su situación. Sólo uno tenía sentencia firme. El método aplicado en todos los casos fue el ahorcamiento. Los sumarios internos que se iniciaron apuntaron a tratar de determinar si existió demora en responder a los llamados de alerta de los compañeros de pabellón de los presos que se quitaron la vida. Tal sospecha se fundó en que ese mecanismo no provoca una muerte instantánea.

También llamó la atención que los reclusos que se suicidaron en Ezeiza tenían entre 24 y 35 años.

Denuncian al SPF

A través de un comunicado, el procurador penitenciario, Francisco Mugnolo, denunció que las autoridades del penal habrían cometido una serie de irregularidades que provocaron esos suicidios.

"Se destacan las irregularidades detectadas al momento de constatarse la producción de un ahorcamiento, que incluyen la ausencia de lineamientos claros hacia el personal de seguridad; la obligación de auxiliar a la persona, descolgándola e iniciando maniobras de reanimación y la aplicación de otras herramientas necesarias para intervenir frente a una emergencia, y demoras cercanas a los 20 minutos entre la constatación del ahorcamiento y el arribo del médico de guardia", sostuvo.

El organismo que controla el estado de las cárceles y la vida intramuros en los penales federales cuestionó la falta de aplicación del Programa de Prevención de Suicidios y denunció el supuesto desmantelamiento del Programa Interministerial de Salud Mental Argentino (Prisma).

"Hay factores que marcan desatención estructural de la salud mental de las personas detenidas. También lo es la circulación desregulada de psicofármacos", remarcó Mugnolo en el comunicado.

En tanto, las autoridades del SPF indicaron que se decidió aplicar medidas ante la repetición de hechos y para modificar las alertas tempranas de indicadores de suicidios para una rápida detección. Y explicaron que no es inhabitual que los presos atenten contra su salud para llamar la atención ante reclamos que creen incumplidos.

Un narco en el pabellón de báez, lópez y jaime

El presunto jefe narco peruano Alionzo Rutillo Ramos Mariños, alias "Ruti", que fue extraditado desde Perú la semana pasada, fue alojado por cuestiones de seguridad en un pabellón del Complejo Penitenciario I de Ezeiza destinado a presos por corrupción, en el que están actualmente presos el empresario Lázaro Báez y los ex funcionarios kirchneristas Ricardo Jaime y José López. Fuentes de la investigación dijeron a la agencia Télam que "Ruti", de 53 años, fue trasladado al penal federal y quedó en una celda del pabellón de Intervención de Reducción de Índices de Corruptibilidad (IRIC) destinado a ex funcionarios, contratistas y otros acusados por corrupción, en general presos mayores de 50 años y considerados por el Servicio Penitenciario Federal (SPF) como "de baja conflictividad". Ahí comparte la hora de esparcimiento con Báez, López y Jaime.

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