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Wimbledon: Gustavo Fernández, el flamante N°1, superó las emociones del debut: "Fue duro concentrarme"

Superó por 6-2 y 6-4 al francés Stephane Houdet (46 años, 3° del ranking); le resultó muy complicado dejar atrás lo que vivió en los últimos días, cuando fue confirmado al tope del ranking

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LA NACION
Viernes 14 de julio de 2017
Gustavo Fernandez
Gustavo Fernandez. Foto: AELTC/Ben Queenborough
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LONDRES.- "Uf., listo. Ya está. Pasé uno de los partidos más difíciles de mi vida. Lo juro". Espontaneo, sin misterios, pícaro. Así es el cordobés Gustavo Fernández , el flamante número 1 del mundo en tenis adaptado. Desde que esta semana el ranking lo cimentó en lo más alto, su mente funcionó como una montaña rusa, como una locomotora fuera de control. No dejó de emocionarse, de pensar, de recordar, de lagrimear. Claro, todo eso -y mucho más- antes de un certamen tan importante como Wimbledon . Por ello valoró tanto el triunfo por 6-2 y 6-4 frente al francés Stephane Houdet (46 años, 3° del ranking).

"Fue duro concentrarme. Entrené, perdón la palabra, pero como el culo toda la semana. Tengo muchas cosas dando vuelta en la cabeza. Fue una situación súper incómoda para lo que estoy acostumbrado. El debut fue de los más duros que tuve en mi carrera. Si bien uno siempre se pone nervioso y la adrenalina sube y te agarra miedo, ahora fue especial", le confiesa el Lobito Fernández (23 años) a La Nacion, en una de las habitaciones del All England reservadas para las entrevistas. Y prosigue, con franqueza: "El martes pasado fue imposible entrenar. Estaba exhausto emocionalmente. Fueron emociones muy intensas. Fuimos a entrenar un rato con Fernando (San Martín, su entrenador), lo hicimos durante 45 minutos y lo hice mal, no podía moverme, estaba desconcentrado. No tenía energía mental ni para pelear contra él".

Desde que la Federación Internacional de Tenis oficializó el nuevo ranking y Fernández les contó a los enviados argentinos en Londres, en detalle, su historia de superación y las limitaciones que encontró, según apuntó, por la falta de apoyo privado, su popularidad se incrementó muchísimo en los medios periodísticos y en las redes sociales. Decidió publicar un mensaje en Twitter en el que pidió disculpas por no poder atender a los periodistas que lo llamaban desde la Argentina en este momento. "Honestamente, traté de no darle mucho interés a todo lo que se decía de mí, porque quiero hacer las cosas bien en Wimbledon y tengo intenciones de ganar el torneo. ¡Estamos en Wimbledon! Es muy especial. Traté de darle la menor importancia posible, pero pasaron cosas muy fuertes. Haber salido en la tapa de La Nacion es algo espectacular para nuestro deporte. Pero necesitaba enfocarme en lo mí, que es la razón por la que yo llegué ahí. Se me hizo muy difícil", reconoció Fernández, acompañado en Londres por su coach, y también por sus padres, su novia y su abuela.

"Lo que puedo, trato de hacerlo solo. Y lo que no puedo, pido ayuda -asevera el hincha de Boca-. No tengo problemas en pedir ayuda. Mi entrenador sabe mi estado de ánimo dependiendo de cómo me ve y se fue anticipando a todo lo que iba a pasar, aunque hubo cosas que dependían de mí. Dio en la tecla en la charla técnica previa al partido. Me tocó el corazón, pero más la inteligencia. Tenemos una forma particular de trabajar y supo cómo hacerme salir a la cancha bien".

Si ya de por sí el césped es una superficie traicionera y dificultosa para los tenistas tradicionales, para los de tenis adaptado, que tienen que maniobrar la silla de ruedas sobre ese suelo desparejo, a veces resulta una odisea. "El césped no nos da margen de nada. Ya pica mal para todos. Les pasa a los pro. Pero ellos se pueden desplazar con normalidad, aunque resbalan un poco más de lo normal. Pero a nosotros nos cuesta mucho más. No te da margen de armar una estrategia ni de construir el punto. Es ¡pum! ¡pum! Yo soy un jugador que construye, por eso me va bien en Roland Garros y me gusta jugar allí. Tuve que acostumbrarme a jugar winners, a jugar una para un lado y otra para el otro", explica Fernández, un ejemplo de sacrificio y superación. Ya pasó el debut. Su rival en las semifinales será el británico Alfie Hewett (6° del ranking, 19 años). El jugador nacido en Río Tercero se siente pleno. Y va por más. Por mucho más.

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